El precio de XRP entró en una fase de fuerte volatilidad después de retroceder desde la zona de u$s1.64 hasta mínimos cercanos al valor de u$s1.45.
La caída se produjo después de conocerse en detalle el ataque contra los usuarios de D'CENT App Wallet, en el que fueron drenados aproximadamente 11,7 millones de XRP de 6.678 billeteras entre el 15 y el 20 de septiembre.
La investigación on-chain de XRPL.to identificó seis oleadas de movimientos y rastreó los fondos hacia distintas direcciones y servicios, donde más de 5,6 millones de XRP fueron enviados posteriormente a Ethereum mediante THORChain.
Sin embargo, este ataque agregó un nuevo factor de riesgo para un activo que venía de acumular avances durante la semana, ya que la presión vendedora coincidió además con un mercado de derivados particularmente activo.
El interés abierto de los futuros de XRP en CME llegó a unos u$s756 millones, un máximo de nueve meses, después de aumentar más de 16% en 24 horas, y en el conjunto de los mercados de derivados, el volumen de futuros también superó ampliamente al de operaciones spot.
Este escenario puede amplificar los movimientos mediante liquidaciones, ya que cuando una posición apalancada se mueve en contra del operador y alcanza el nivel establecido por el exchange, la posición puede cerrarse de manera automática.
De esta forma, las ventas forzadas generan presión adicional sobre el precio y pueden desencadenar nuevas liquidaciones luego del ataque a D'CENT.
El robo de D'CENT funcionó como el catalizador identificado, mientras que el elevado apalancamiento apareció como un posible multiplicador de la caída.
¿Por qué un hackeo impacta en el precio de un token?
Los hackeos pueden tener un impacto fuerte sobre la cotización porque combinan un efecto de mercado inmediato con un efecto psicológico, según explicó Pablo Monti, Brand Spokesperson de BingX.
"Si los fondos robados llegan al mercado y empiezan a liquidarse, pueden generar una presión vendedora puntual, especialmente en activos con menor liquidez; pero incluso cuando los fondos no se venden inmediatamente, el mercado suele anticipar ese riesgo y reaccionar reduciendo exposición", sostuvo.
Además, el especialista mencionó que un ataque relevante puede afectar temporalmente la confianza en una plataforma, en un protocolo o incluso en una determinada infraestructura del ecosistema.
"Ahora bien, es importante diferenciar el impacto sobre un activo concreto del impacto sobre Bitcoin o sobre todo el mercado. Un hack de una billetera o de un protocolo pequeño puede tener un efecto muy localizado", ejemplificó.
Mientras que un incidente que afecte a un exchange de gran tamaño, explicó Monti, puede generar una reacción mucho más amplia porque introduce dudas sobre liquidez, custodia y riesgo de contraparte.
"La buena noticia es que la industria también evolucionó en su capacidad de respuesta, ya que hoy existen herramientas de monitorización on-chain, sistemas de detección en tiempo real, procedimientos para congelar activos cuando es posible y fondos de protección, como tenemos el BingX Shield Fund", puntualizó.
Por eso, aunque un hack siempre puede generar volatilidad a corto plazo, el especialista sostuvo que su impacto final depende mucho de la magnitud del incidente, de la capacidad de respuesta de la plataforma y, sobre todo, de la rapidez con la que el mercado recupera la confianza.
La estructura técnica de XRP bajo presión
Por otro lado, desde el punto de vista técnico, XRP encontró compradores alrededor de u$s1.45, una zona que coincide con la media móvil simple de siete sesiones utilizada en el análisis, mientras que al mismo tiempo, el precio permanece por encima de medias de mayor plazo, incluida la SMA-50 ubicada alrededor de u$s1.29.
El RSI, cercano a 54, no se encuentra en territorio de sobreventa, más allá de la magnitud del retroceso, mientras que el MACD continúa mostrando una lectura positiva, aunque la rapidez de la corrección obliga a vigilar una eventual pérdida de esos soportes.
En este contexto, los niveles de u$s1.41 y u$s1.45 aparecen como referencias inmediatas para analizar si el mercado consigue estabilizarse, o si una pérdida sostenida de u$s1.29 modificaría de manera significativa la estructura técnica descrita por este análisis.
¿La baja en las cotizaciones post hackeos es una debilidad del ecosistema?
Una parte importante de la liquidez y de la actividad sigue concentrada en determinados exchanges y proveedores de infraestructura, según explicó Monti, por lo que un incidente relevante puede generar un efecto de contagio sobre la confianza y la liquidez del mercado.
"Además, la interconexión entre plataformas, protocolos y posiciones apalancadas puede amplificar una perturbación inicial. Dicho esto, la reacción del precio no es necesariamente una debilidad en sí misma: si un hack implica una pérdida real de activos o genera un riesgo de liquidez, es lógico que el mercado incorpore esa nueva información", aseveró.
Y agregó que: "algo similar ocurre en las finanzas tradicionales cuando un banco, una cámara de compensación o una infraestructura crítica atraviesa problemas, aunque allí existen mecanismos de protección y respaldo mucho más desarrollados".
Hay que destacar que esta vulnerabilidad no es estática, ya que Monti sumó que la industria fue desarrollando mejores sistemas de custodia, monitorización on-chain, mecanismos de protección y soluciones de infraestructura institucional, al tiempo que las plataformas elevaron sus estándares de seguridad y gestión de riesgos.
También aumentó la capacidad de rastrear fondos y responder ante incidentes, según manifestó, y el sector trabaja de forma constante en perfeccionar estos mecanismos y hacer más rápida y efectiva la respuesta ante este tipo de ataques.
"Cuanto más distribuida y robusta sea la infraestructura, y cuanto mayor sea la capacidad de respuesta ante incidentes, menor debería ser el impacto que un episodio aislado tenga sobre el conjunto del mercado", concluyó el especialista.