Puntos importantes
Ethereum llega al cuarto trimestre con una combinación que vuelve a entusiasmar al mercado: menos monedas disponibles en los exchanges, un nivel récord de staking y nuevas compras de grandes inversores. Es que en apenas 96 horas, unos 140.000 ETH, valuados en cerca de u$s350 millones, fueron retirados de las plataformas de negociación.
Así, el movimiento puede reducir la presión vendedora y favorecer una suba si la demanda vuelve a crecer. Sin embargo, los especialistas advierten que no alcanza para anticipar un shock de oferta: retirar ETH de un exchange no significa necesariamente que esos tokens hayan quedado inmovilizados.
La disputa se produce después de un tercer trimestre favorable para la segunda cripto más capitalizada. La relación ETH/BTC se encamina a cerrar el período con una mejora superior al 19%, lo que representaría el primer trimestre de liderazgo de Ethereum desde el tercero de 2025.
La pregunta es si podrá sostener esa ventaja durante una etapa del año en la que, históricamente, Bitcoin suele mostrar su mejor desempeño.
Ethereum reduce su oferta en los exchanges
Según datos de Santiment, actualmente quedan alrededor de 6,06 millones de ETH depositados en exchanges, muy por debajo del máximo de 22,9 millones registrado en junio de 2020. La tendencia se aceleró durante los últimos días, cuando cerca de 140.000 monedas abandonaron las plataformas por un valor aproximado de u$s350 millones.
Las salidas suelen interpretarse como una señal de acumulación porque disminuyen la cantidad de activos inmediatamente disponibles para vender. Pero Paula Chaves, analista de mercados de Greyhound Trading, introduce un matiz clave.
Según la experta, "una menor cantidad de ETH en los exchanges puede contribuir a un shock de oferta, pero no lo genera automáticamente. Si hay menos monedas disponibles para la venta y aparece una demanda sostenida, las compras pueden impulsar el precio con mayor fuerza".
"Sin embargo, sin esa demanda, los saldos pueden seguir disminuyendo mientras la cotización permanece lateral o incluso retrocede", completa.
José Luis del Palacio, cofundador de Decrypto, coincide en que una menor disponibilidad de ETH en el mercado spot implica menos presión vendedora y suele considerarse una señal alcista para el mediano plazo. Pero plantea la pregunta central: ¿adónde se dirigen las monedas retiradas?
La respuesta define el alcance real del movimiento. Los ETH pueden trasladarse a billeteras de autocustodia, custodios institucionales, protocolos de finanzas descentralizadas o servicios de staking.
"Puede ser compatible con acumulación, pero no demuestra por sí sola nuevas compras ni una intención de mantener esos activos a largo plazo. Para determinar qué explica estos retiros es necesario rastrear su destino y permanencia", señala Chaves.
Staking récord: ¿adónde fueron los ETH?
Del Palacio considera que una parte relevante de los fondos podría estar migrando hacia el staking. Según el especialista, más de 41 millones de ETH se encuentran actualmente en manos de validadores, alrededor del 34% de la oferta.
El crecimiento fue tan fuerte que el rendimiento anual del staking cayó hasta aproximadamente el 1,94%. Para el cofundador de Decrypto, esa combinación permite inferir que una parte de los ETH retirados de los exchanges estaría buscando rendimientos dentro de la propia red.
El staking permite depositar tokens para participar en la validación de operaciones de Ethereum y recibir recompensas. Esto reduce la oferta directamente disponible en los exchanges, aunque no significa que todos esos fondos hayan desaparecido de la circulación.
Chaves aclara que acumulación y staking no son fenómenos excluyentes: un inversor puede mantener su exposición a Ethereum y, al mismo tiempo, obtener un rendimiento por contribuir a la seguridad de la red.
Además, una parte de los activos depositados puede conservar liquidez mediante tokens representativos del staking, que luego pueden venderse, utilizarse como garantía o negociarse en protocolos descentralizados.
"Hay que distinguir entre una menor disponibilidad en exchanges y una reducción de la liquidez de todo el ecosistema. El ETH que sale de estas plataformas no necesariamente queda inmovilizado", advierte la analista.
Por eso, no sería preciso sostener que los u$s350 millones retirados dejaron completamente de estar disponibles para el mercado. La señal es favorable porque reduce la oferta visible en los exchanges, pero su impacto dependerá del destino final de los fondos y de la aparición de compradores.
Las empresas también acumulan Ethereum
A las salidas de los exchanges y el récord de staking se suman nuevas compras corporativas. Bitmine incorporó otros 27.180 ETH durante la última semana, lo que refuerza la idea de que algunos grandes participantes están aprovechando las correcciones para incrementar sus posiciones.
La diferencia frente a Bitcoin también resulta significativa. De acuerdo con los datos citados por AMBCrypto, solamente el 12,7% de la oferta de Ethereum permanece en exchanges, frente al 16,5% de BTC.
La brecha refleja estructuras diferentes. Ethereum cuenta con el staking, los protocolos DeFi, las stablecoins y otras aplicaciones que absorben tokens y les otorgan usos adicionales. Bitcoin, en cambio, no posee un mecanismo equivalente de validación que permita generar rendimientos nativos.
Para Chaves, esa dinámica podría favorecer el desempeño de Ethereum si coincide con una demanda creciente. Pero los retiros, por sí solos, todavía son insuficientes para confirmar un cambio de tendencia o una modificación estructural en su competencia con Bitcoin.
Bitcoin tiene un punto fuerte contra Ethereum
El principal desafío para Ethereum es que el cuarto trimestre ha sido tradicionalmente el período más fuerte para Bitcoin.
Según las estadísticas de CoinGlass, BTC registró una ganancia promedio superior al 77% durante los últimos trimestres del año. Ethereum, en cambio, obtuvo un retorno promedio cercano al 18%.
La comparación relativa es todavía más contundente: Bitcoin superó a Ethereum en ocho de los últimos nueve cuartos trimestres. La única excepción fue 2021.
BTC suele concentrar buena parte de los flujos institucionales durante los mercados alcistas. Cuando aumenta la aversión al riesgo, además, generalmente presenta pérdidas menores que Ethereum y otras criptomonedas.
Esa resistencia se explica por su mayor capitalización, liquidez y reconocimiento entre los inversores tradicionales. Dentro de un mercado altamente volátil, Bitcoin sigue funcionando como el activo relativamente más defensivo.
La demanda definirá la batalla
El resultado entre Bitcoin y Ethereum dependerá también del escenario financiero global. Si el cuarto trimestre comienza con mayor volatilidad, tasas elevadas o menor apetito por el riesgo, Bitcoin puede recuperar el liderazgo.
Ethereum presenta una sensibilidad mayor a las condiciones financieras y a la actividad dentro de su red. Pero esa característica también podría favorecerlo si aumenta la liquidez global y los inversores vuelven a buscar activos con mayor potencial de apreciación.
En ese escenario, la menor cantidad de ETH disponible en exchanges puede amplificar una suba. Pero si la demanda no aparece, las reservas pueden continuar descendiendo sin que eso se traduzca en una mejora de la cotización.
Para Chaves, la confirmación deberá observarse en dos variables: compras sostenidas y una mayor fortaleza de Ethereum frente a Bitcoin. Del Palacio, por su parte, encuentra una señal alcista de mediano plazo en la menor presión vendedora y en el crecimiento del staking.
Ethereum ingresa así al cuarto trimestre con una estructura de oferta más ajustada, niveles récord de tokens depositados y grandes inversores que continúan acumulando. Bitcoin conserva una ventaja difícil de discutir: ganó ocho de las últimas nueve batallas de fin de año.
Los u$s350 millones retirados constituyen una señal potencialmente favorable, pero no una garantía. Ethereum llega con menos oferta visible; Bitcoin, con la fuerza de la historia. La demanda decidirá cuál de las dos pesa más.