Puntos importantes
Bitcoin llega a una fecha decisiva en medio de una lucha por no perder los u$s75.000 tras caer casi 4% este martes, los fondos cotizados (ETF) comenzaron a registrar retiros y el mercado se prepara para una nueva decisión de tasas de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos.
La criptomoneda había conseguido recuperarse desde la zona de u$s62.000 hasta alcanzar un máximo cercano a u$s82.000 a comienzos de septiembre. Una parte importante de ese movimiento estuvo respaldada por el ingreso de capital institucional: entre el 19 de agosto y el 4 de septiembre, los ETF spot de Bitcoin captaron alrededor de u$s3.340 millones.
Sin embargo, la dinámica cambió durante las últimas ruedas. Los instrumentos acumularon salidas cercanas a u$s463 millones entre el 8 y el 11 de septiembre, cortaron su mejor racha de entradas del año y dejaron a Bitcoin sin uno de los motores que habían sostenido el rebote.
Aunque posteriormente volvieron a registrarse ingresos, los movimientos se volvieron más irregulares. Esa combinación explica por qué el activo encontró dificultades para recuperar los u$s80.000 y quedó expuesto a una mayor volatilidad antes del anuncio de la Fed.
La presión se intensificó el martes, después de que el Senado estadounidense no consiguiera avanzar con la Digital Asset Market Clarity Act. La moción de clausura obtuvo 49 votos a favor y 50 en contra, por debajo del umbral necesario.
Tras el resultado, Bitcoin perforó los u$s76.000, mientras también retrocedieron Ethereum y las acciones de empresas vinculadas con el mercado cripto. Para Renato Campos, CEO de Greyhound Trading, los últimos retiros representan una reducción táctica de la exposición antes de un evento con capacidad para modificar las expectativas financieras globales.
"Los ETF de Bitcoin acumulan cerca de u$s463 millones en salidas en las últimas cuatro sesiones, cortando la mejor racha de entradas del año. BlackRock tuvo su peor rescate diario en meses, lo que se traduce, en simples palabras, en una baja en la exposición antes de un evento: el anuncio de la Fed de este miércoles", explica Campos en diálogo con iProUP.
Los ETF spot permiten que fondos, empresas e inversores tradicionales obtengan exposición a Bitcoin sin comprar directamente la criptomoneda ni administrar claves privadas. Por ese motivo, sus movimientos se transformaron en una referencia para medir el apetito institucional.
Cuando estos vehículos reciben capital, las administradoras deben adquirir Bitcoin para respaldar las nuevas participaciones. En cambio, una secuencia de rescates puede reducir esa demanda marginal y aumentar la dificultad del activo para superar resistencias.
Eso no significa que cuatro jornadas negativas alcancen para confirmar una salida estructural de los inversores institucionales. El dato relevante será si los retiros continúan después de la decisión de la Fed o si el flujo se normaliza una vez despejada la incertidumbre monetaria.
Emanuel Juárez, analista técnico financiero, introdujo precisamente ese matiz. A su entender, los flujos no muestran todavía una tendencia vendedora constante, sino un comportamiento mixto.
"La salida de fondos de los ETF es algo irregular. No es una salida constante, porque volvieron a registrarse entradas en los fondos de Bitcoin. Hubo retiros que obviamente afectan al precio, pero el flujo es más mixto", señala Juárez a iProUP.
Las dos miradas no son necesariamente contradictorias. Campos pone el foco en la reducción de posiciones previa a la Fed, mientras Juárez advierte que todavía no existe una secuencia suficientemente persistente como para concluir que los inversores institucionales están abandonando Bitcoin.
Los dos precios que definirán a Bitcoin
Dentro de este escenario, el mercado sigue principalmente dos zonas: los u$s80.000 como resistencia y el rango comprendido entre u$s76.000 y u$s78.000 como soporte inmediato.
"Los dos niveles que definen el corto plazo son u$s80.000 como resistencia inmediata, cuya recuperación reactivaría el flujo institucional, y el rango de u$s76.000 a u$s78.000 como soporte, que viene sosteniendo el precio desde comienzos de mes", explica Campos.
La zona de u$s80.000 tiene una importancia tanto técnica como psicológica. Bitcoin logró superarla durante el avance de comienzos de septiembre, pero no consiguió consolidarse y fue rechazado después de alcanzar aproximadamente u$s82.000.
Una recuperación firme de ese nivel reduciría el riesgo de que el último movimiento haya sido solamente un rebote y permitiría volver a buscar los máximos recientes. Para que esa señal gane consistencia, debería estar acompañada por una recuperación de los flujos hacia los ETF y por un entorno internacional menos adverso.
En el otro extremo aparece el soporte de u$s76.000. La caída posterior al revés legislativo colocó a Bitcoin nuevamente a prueba en esa zona.
"Perder ese piso con salidas sostenidas de los ETF sí sería una señal de cambio de tendencia, no solamente una toma de ganancias", advierte el CEO de Greyhound Trading.
Si Bitcoin no logra recuperar rápidamente ese nivel, el mercado podría buscar un soporte más profundo alrededor de u$s71.000. Ese escenario no implicaría automáticamente el comienzo de un nuevo ciclo bajista, pero sí debilitaría considerablemente la recuperación registrada desde agosto.
La suba de tasas podría estar descontada
La Reserva Federal concluirá este miércoles su reunión de dos días. El comunicado se conocerá a las 15 hora argentina y, 30 minutos después, el presidente del organismo, Kevin Warsh, ofrecerá una conferencia de prensa.
El mercado llega al anuncio con una probabilidad elevada de un aumento de 25 puntos básicos. Según Juárez, ese movimiento ya estaría incorporado en buena medida en los precios.
"La probabilidad de que suban 25 puntos básicos ronda el 92%. Para mí, eso ya está más que descontado por lo que vemos en el dólar y en el rendimiento de los bonos. La tasa del bono a diez años superó niveles muy importantes y la de treinta años tampoco se queda atrás", dice el estratega.
Una suba de tasas suele representar un viento en contra para Bitcoin y otros activos de riesgo. Cuando los bonos del Tesoro ofrecen mayores rendimientos, aumenta el atractivo de los instrumentos tradicionales y se encarece el costo financiero de mantener posiciones especulativas o apalancadas.
Sin embargo, si el mercado ya anticipó casi completamente el ajuste, la reacción podría depender menos de la suba en sí misma que de las señales sobre las próximas reuniones.
El mensaje de Warsh será la verdadera prueba
Para Juárez, el mayor riesgo es que Warsh mantenga abierta la posibilidad de nuevos aumentos antes de fin de año. "Lo que hay que mirar muy atentamente, porque sí puede afectar gravemente a las Bolsas, a Bitcoin y a los índices, es si Kevin Warsh deja abierta la ventana a futuras subas de tasas durante 2026", afirma.
El analista considera que un incremento de 25 puntos básicos acompañado por un mensaje prudente tendría un impacto inicial, pero no necesariamente provocaría una caída prolongada.
"Si suben las tasas para protegerse de una inflación futura vinculada con el precio de la gasolina y lo que está ocurriendo en el estrecho de Ormuz, pero plantean que hasta acá llegaron y que ahora van a esperar nuevos datos, el mercado puede reaccionar negativamente al comienzo, aunque no debería hacerlo de una manera tan fuerte", explica.
El escenario cambiaría si Warsh sugiere que la inflación requiere un ciclo más prolongado de endurecimiento monetario. "Si dejan abierta la puerta a futuras subas de tasas, eso sí podría generar una caída muy importante", advierte Juárez.
Qué cambia tras el revés de la CLARITY Act
La CLARITY Act busca establecer una estructura regulatoria más definida para los activos digitales en Estados Unidos y delimitar las competencias de organismos como la SEC y la CFTC.
Antes de la votación, Campos había relativizado su posible impacto inmediato sobre la cotización: "El avance de la CLARITY Act es más un ruido regulatorio positivo de fondo, pero no compite con lo que pueda decir la Fed esta semana".
Juárez, en cambio, considera que la discusión legislativa afecta especialmente a la adopción. Una regulación clara puede generar mayor confianza entre inversores que no están familiarizados con la compra directa y encuentran en los ETF un instrumento más conocido.
"Lo de la CLARITY Act afecta no solamente al precio, sino también a la adopción. Para el inversor minorista que no está tan metido en el mundo cripto, la forma más sencilla de comprar algo vinculado con Bitcoin y sentir más seguridad es a través de un ETF, porque es un tipo de inversión más tradicional", explica.
Pese a los cambios del oficialismo, la votación fracasó y agrega incertidumbre regulatoria. También puede postergar la entrada de algunos inversores institucionales. No obstante, el impacto de corto plazo seguirá condicionado por la política monetaria.