Puntos importantes
La banca agéntica, agentes de inteligencia artificial capaces de ejecutar operaciones financieras en nombre de personas y empresas, es el próximo paso de Open Finance a nivel global, según Mastercard.
Así lo planteó Maurício Fernandes, vicepresidente sénior de Estrategia, Excelencia y Operaciones de la compañía en Brasil, durante Febraban Tech 2026, uno de los principales encuentros bancarios de la región.
El directivo sostuó que Brasil ya es el mercado de finanzas abiertas más grande del mundo en materia de consentimientos y llamadas a API, un volumen que confirma que la tecnología dejó de ser una promesa para convertirse en infraestructura consolidada. "En el último trimestre, hubo más de 90 mil millones de llamadas a API en Brasil. Ya está consolidado", afirmó a BeInCrypto.
De asesores a ejecutores: así avanza la banca agéntica
Para Fernandes, los agentes de inteligencia artificial ya transformaron la atención al cliente en una experiencia conversacional, con sugerencias financieras personalizadas y educación financiera incorporada al servicio. Ese rol de asesor es, por ahora, el que predomina en el sistema bancario.
El paso siguiente implica que esos mismos agentes dejen de asesorar y empiecen a ejecutar operaciones por cuenta propia. "Desde el momento en que tienes agentes que actúan como banqueros, ayudando a entender tu recorrido financiero, promoviendo la educación financiera y ayudando a tomar mejores decisiones, tienes el siguiente paso, que es el agente ejecutando en tu nombre. Todavía no hemos llegado a ese punto", explicó.
Los requisitos de seguridad para que los agentes ejecuten operaciones
La autonomía plena de los agentes bancarios, aclaró Fernandes, depende de resolver antes cuestiones de gobernanza y ciberseguridad.
"Es necesario construir la infraestructura para esto, porque se necesita que los agentes de IA tengan acceso a los datos de open finance, y existen protocolos para eso. Hay que hacerlo de forma segura, con gobernanza", detalló.
El punto crítico pasa por la trazabilidad de cada operación. "Cuando avanzamos hacia agentes que ejecutan operaciones en nombre de una empresa o de una persona, es fundamental asegurarse de que esos agentes sean conocidos, que la transacción haya sido autenticada de alguna forma y que exista una trazabilidad de auditoría que funcione", agregó Fernandes, quien resumió el desafío en una frase: a mayor autonomía de las máquinas, mayor necesidad de garantías.
El open finance argentino también apunta a los agentes de IA
En Argentina, el Sistema de Finanzas Abiertas todavía atraviesa una etapa previa a su implementación.
El marco quedó establecido por el Decreto 353/2025, con el Banco Central como autoridad de aplicación, y para 2026 el propio BCRA anticipó que trabajará en la conformación de grupos técnicos para definir la infraestructura necesaria, sin haber publicado aún estándares ni cronograma.
Pese a esa demora regulatoria, la conversación sobre agentes de inteligencia artificial en las finanzas ya se instaló entre bancos y fintechs locales. En AIFI 2026, encuentro que reunió en Buenos Aires a ejecutivos del sector, se planteó que la industria financiera argentina avanza de la eficiencia operativa hacia la orquestación agéntica, con casos de uso que van desde el onboarding y el KYC hasta la evaluación de riesgo, integrados incluso en canales conversacionales como WhatsApp.
Ese movimiento corre en paralelo al que describe Mastercard para Brasil: mientras la infraestructura regulatoria de las finanzas abiertas todavía se termina de definir en cada país, las redes de pago y las entidades financieras ya preparan los rieles técnicos y de seguridad que exigirá una nueva etapa, en la que la inteligencia artificial no solo va a sugerir decisiones financieras, sino a ejecutarlas.