Puntos importantes
La Fundación Ethereum reordenó su investigación poscuántica y retiró Poseidón de la arquitectura prevista, dando un giro relevante para la seguridad del protocolo blockchain durante los próximos años.
Justin Drake, investigador y referente técnico de la organización, explicó que los avances en pruebas compactas cambiaron el balance entre eficiencia, seguridad y madurez criptográfica disponible dentro del ecosistema.
El nuevo enfoque prioriza tecnologías consolidadas mientras leanVM continúa su desarrollo, con una hoja de ruta que contempla pruebas, producción y posteriores despliegues graduales durante los próximos años de investigación.
Ethereum cambia de rumbo ante la amenaza cuántica
Una función hash recibe información y genera una huella digital de longitud fija, permitiendo comprobar posteriormente si esos datos fueron modificados durante almacenamiento o procesamiento informático de inmediato.
Poseidón estaba destinado a cumplir ese papel dentro de leanVM, un entorno virtual todavía fuera de la red principal, pensado para verificar grandes volúmenes de actividad asociada con blockchain futura a escala.
El avance de los SNARK alteró esa planificación porque estas pruebas permiten demostrar cálculos complejos sin volver a ejecutar cada operación involucrada en el proceso original completo en cada instancia.
Justin Drake sostuvo que ese progreso redujo la ventaja práctica que inicialmente justificaba utilizar Poseidón y volvió más conveniente recurrir a funciones hash tradicionales con rendimiento suficiente.
El cambio también permite evitar primitivas menos experimentadas frente a distintas amenazas, mientras leanVM mantiene su desarrollo bajo una base criptográfica con mayor trayectoria de análisis y utilización internacional dentro del sector.
En concreto, la nueva orientación modifica tres aspectos centrales de la planificación poscuántica y cambia sus prioridades técnicas:
- Poseidón deja de formar parte del diseño, mientras SHA y BLAKE ocupan su lugar como funciones criptográficas con mayor trayectoria de uso, análisis y evaluación.
- La evolución de los SNARK reduce el incentivo para incorporar herramientas experimentales, gracias a las mejoras de eficiencia alcanzadas durante su desarrollo.
- LeanVM continuará avanzando sobre una base criptográfica consolidada, respaldada por estándares ampliamente utilizados y con experiencia frente a diferentes amenazas.
Seguridad y velocidad definen el nuevo rumbo
El criterio de seguridad también pesa en esta decisión, porque una arquitectura preparada para escenarios cuánticos necesita minimizar incertidumbres y apoyarse en herramientas cuyo comportamiento sea ampliamente conocido y verificable.
Sreeram Kannan, fundador y director ejecutivo de Eigen Labs, señaló que las funciones hash consolidadas pueden ofrecer menos vectores de ataque conocidos que algunas alternativas dentro del ámbito de la criptografía poscuántica.
Según Kannan, su extensa revisión científica también facilita la adopción por parte de desarrolladores que deben incorporar componentes criptográficos a sistemas de infraestructura crítica con exigencias elevadas en materia de seguridad.
El rendimiento sigue siendo determinante, por lo que la Fundación Ethereum trabaja junto con Eigen Labs y Succinct para mejorar las pruebas sin trasladar costos innecesarios al protocolo en su conjunto.
Las optimizaciones aplicadas a estructuras de datos y circuitos de cálculo permitieron multiplicar por 2,5 la velocidad de generación de pruebas frente a mediciones anteriores realizadas por equipos técnicos especializados.
El resultado amplía las posibilidades para arquitecturas de segunda capa, al combinar mayor capacidad de procesamiento con estándares criptográficos que cuentan con una trayectoria de evaluación técnica independiente durante años de investigación.
Cómo será el desembarco de la nueva leanVM
La hoja de ruta ubica en 2027 la disponibilidad de una leanVM preparada para producción, primer objetivo antes de trasladar sus capacidades al entorno principal de Ethereum como etapa inicial.
Durante 2028, el plan contempla despliegues escalonados que podrían extender estas modificaciones hacia distintas áreas fundamentales del protocolo, según los resultados obtenidos durante las pruebas previas.
Entre ellas figuran la capa de consenso, la capa de datos y la capa de ejecución, donde operan la validación de bloques, la disponibilidad de información y los contratos inteligentes.
Justin Drake aclaró que las fechas todavía son preliminares y deberán revisarse a partir de la experiencia obtenida en las redes de prueba antes de confirmar cada implementación.
Esas evaluaciones permitirán identificar eventuales problemas de rendimiento, seguridad o compatibilidad, reduciendo riesgos antes de trasladar cambios estructurales hacia la infraestructura principal de Ethereum.
El reemplazo de Poseidón refleja una decisión pragmática: disminuir incertidumbres asociadas con herramientas recientes sin renunciar a las mejoras de eficiencia alcanzadas mediante las pruebas avanzadas.
Con ese equilibrio, Ethereum busca preparar una transición gradual frente a la computación cuántica, preservando la continuidad operativa de su infraestructura mientras madura cada etapa del proyecto tecnológico.