Un millón de dólares será el premio que otorgará Ethereum a los investigadores que encuentren vulnerabilidades en Poseidon, una función hash diseñada para ser especialmente eficiente dentro de pruebas SNARK.
Justin Drake, investigador de la Fundación Ethereum, anunció un cambio en la estrategia criptográfica de la red después de avances en sistemas de pruebas de conocimiento cero (SNARK), un área considerada clave para comprimir y verificar firmas resistentes a ataques cuánticos.
El punto de partida es un problema que afecta a buena parte de la infraestructura digital actual, ya que las computadoras cuánticas suficientemente avanzadas podrían romper algunos de los sistemas criptográficos usados hoy por Ethereum (Ether).
No se trata de una amenaza que pueda ejecutar actualmente una computadora cuántica conocida, pero el ritmo de los avances tecnológicos redujo los márgenes de seguridad que durante años se consideraron suficientes.
De esta forma, la propia Fundación Ethereum sostuvo que la red debe prepararse con años de anticipación para los futuros quiebres que ejecutará el desarrollo de la computación cuántica.
El cambio en Poseidon
La novedad está relacionada con Poseidon, ya que la idea original era utilizarla como una pieza importante de la infraestructura poscuántica de Ethereum.
Sin embargo, los últimos avances en las pruebas de conocimiento cero llevaron a Drake a plantear que Ethereum podría reemplazar Poseidon por funciones hash más consolidadas, como SHA o BLAKE.
El objetivo es reducir la dependencia de una primitiva criptográfica relativamente nueva y apoyarse en funciones con una trayectoria de análisis mucho más extensa.
La decisión es relevante porque las funciones hash ocupan un lugar fundamental en una blockchain y Ethereum las utiliza para estructuras de datos, árboles de estado y diferentes mecanismos criptográficos.
En el diseño poscuántico, además, los hashes permiten también construir sistemas de firmas y pruebas que no dependen de los mismos problemas matemáticos que podrían ser vulnerables a una computadora cuántica.
El propio Drake explicó anteriormente que Poseidon tenía como ventaja su compatibilidad con los SNARK, pero también advirtió que ninguna función hash puede considerarse matemáticamente demostrada como segura y su resistencia depende, entre otras cosas, del tiempo y del análisis criptográfico al que sea sometida.
¿Por qué Ethereum necesita SNARK?
Las firmas resistentes a la computación cuántica suelen ser considerablemente más grandes que las utilizadas actualmente.
Si Ethereum reemplazara directamente sus mecanismos actuales por firmas poscuánticas sin ningún sistema de compresión, el volumen de datos que tendría que procesar y almacenar la red aumentaría de manera significativa.
La estrategia desarrollada por Ethereum busca utilizar SNARK para agrupar muchas firmas individuales en una única prueba criptográfica.
De esta manera, los datos pesados pueden mantenerse fuera de la cadena y la red verifica una prueba compacta que demuestra que las firmas originales son válidas.
Esta arquitectura es especialmente importante para la capa de consenso, donde Ethereum debe procesar una enorme cantidad de firmas correspondientes a sus validadores.
Además, la Fundación Ethereum trabaja en este sentido con herramientas como leanXMSS, un esquema de firmas basado en hashes, y leanVM, una máquina virtual de conocimiento cero diseñada para agregar y verificar esas firmas.
El objetivo es conservar la eficiencia de la agregación de firmas, incluso, después de abandonar mecanismos criptográficos vulnerables a la computación cuántica.
Por qué el reloj cuántico empezó a correr
En mayo de 2026, Drake elevó de 1% al 50% su estimación personal de que una computadora cuántica pueda comprometer la criptografía utilizada actualmente hacia 2032.
El investigador aclaró que se trata de una opinión personal y no de una proyección oficial de la Fundación Ethereum y entre los factores que modificaron su evaluación estuvieron avances en hardware basado en átomos neutros.
La Fundación Ethereum precisó que las investigaciones recientes sugieren que la distancia entre las capacidades actuales y una máquina capaz de atacar criptografía de curva elíptica se reduce más rápido de lo esperado.
Google Quantum AI, por ejemplo, estimó en 2026 que romper criptografía de curva elíptica de 256 bits podría requerir alrededor de 1.200 cúbits lógicos, unas 20 veces menos que estimaciones anteriores.
Desde la Fundación aclararon que no existe hoy una computadora cuántica capaz de romper la criptografía de Ethereum a escala, pero el problema es el tiempo necesario para modificar una infraestructura global antes de que esa capacidad exista.