La minería de Bitcoin pierde rentabilidad y las empresas buscan nuevos ingresos con IA y centros de datos

La minería de Bitcoin perdió rentabilidad y las principales empresas encontraron una alternativa para aprovechar mejor su infraestructura
Por iProUP
Economía Digital
15.08.2026 • 07:55hs • Economía Digital

Puntos importantes

La minería Bitcoin sufre la mayor desaceleración desde 2025, con una caída del 17% en potencia computacional (hashrate).

Empresas mineras de Bitcoin perdieron u$s19.000/BTC en el primer trimestre, vendiendo 32.000 BTC para cubrir costos operativos.

Grandes mineras redirigen inversión a centros de datos de IA, con más de u$s70.000M en contratos.

La infraestructura que sostiene la red de Bitcoin atraviesa su mayor desaceleración desde los máximos alcanzados a finales de 2025, impulsada por un fuerte deterioro económico para las empresas mineras.

La caída simultánea de la potencia computacional y de la dificultad refleja un cambio de escenario donde la rentabilidad dejó de acompañar el crecimiento sostenido del sector.

Frente a ese panorama, las principales compañías comenzaron a redirigir inversiones e infraestructura hacia centros de datos de inteligencia artificial, una actividad con contratos más estables y previsibles.

La potencia de Bitcoin perdió fuerza tras el récord

La red de Bitcoin registró un retroceso cercano al 17% en su potencia computacional respecto del máximo histórico de finales de 2025, según los analistas de CryptoQuant.

Las estimaciones actuales ubican la capacidad de procesamiento entre 850 y 920 exahashes por segundo, una distancia considerable frente al pico superior a un zettahash observado meses atrás.

La diferencia entre los distintos indicadores responde a que el hashrate no se mide de manera directa, sino que se estima utilizando el tiempo promedio de generación de bloques.

Pese a esas variaciones metodológicas, los principales proveedores de datos coinciden en un diagnóstico común: la actividad minera perdió intensidad después de un prolongado período de expansión acelerada.

La tendencia también quedó reflejada en la dificultad de minería, cuyo ajuste automático llegó a ubicarse hasta 19,9% por debajo de su propio récord durante agosto.

La reducción de ambos indicadores sugiere que una parte importante de los equipos dejó de operar, presionada por un escenario cada vez menos favorable para producir nuevos bitcoins.

La rentabilidad minera entra en una zona crítica

El retroceso del hashrate refleja el fuerte golpe económico recibido por las empresas mineras durante los primeros meses del año, cuando producir Bitcoin comenzó a generar pérdidas difíciles de sostener financieramente.

A finales de marzo, las mineras públicas registraban pérdidas promedio de u$s19.000 por cada bitcoin producido, mientras el costo operativo rondaba los u$s80.000 por unidad.

Con esa ecuación negativa, la prioridad dejó de ser ampliar la capacidad instalada y pasó a convertirse en la preservación de liquidez para sostener las operaciones.

Durante el primer trimestre, las mineras públicas vendieron 32.000 BTC, superando ampliamente las liquidaciones realizadas durante los cuatro trimestres de 2025 combinados, para cubrir costos y mantener sus operaciones activas.

El resultado fue una menor inversión en capacidad de procesamiento y, consecuentemente, una desaceleración del hashrate que refleja el debilitamiento de la minería como negocio central durante el año 2026.

Los mineros descubren un negocio mucho más rentable

En lugar de construir nuevas instalaciones, las grandes mineras comenzaron a reutilizar su infraestructura para alojar centros de datos de inteligencia artificial y computación de alto rendimiento.

Sus principales ventajas competitivas son el acceso a electricidad relativamente barata y conexiones existentes a la red, dos condiciones que reducen tiempos y costos frente a construir nuevos centros desde cero.

Los analistas de CoinShares estiman que las mineras que cotizan en bolsa podrían obtener hasta el 70% de sus ingresos mediante servicios de IA y HPC hacia finales de 2026.

La transformación ya comenzó a materializarse con acuerdos firmados por Hut 8, Core Scientific, TeraWulf e IREN, compañías que aseguraron contratos multimillonarios para alojar infraestructura tecnológica.

Solo Hut 8 acumula compromisos por u$s26.600 millones, mientras el conjunto del sector supera los u$s70.000 millones en contratos vinculados con inteligencia artificial.

Wall Street premia la diversificación hacia la IA

El mercado bursátil parece validar la estrategia: a comienzos de 2026, una cesta de acciones mineras subió aproximadamente 56%, mientras Bitcoin perdió cerca de 17% durante igual período.

La diferencia sugiere que los inversores están valorando cada vez más la exposición a inteligencia artificial y computación de alto rendimiento por encima del modelo minero tradicional de Bitcoin.

Aun así, CoinShares considera posible una recuperación de la potencia computacional hasta 1,8 zettahash por segundo hacia finales de 2026 si Bitcoin vuelve a fortalecerse.

Ese escenario depende de que la criptomoneda alcance nuevamente el entorno de los u$s100.000, nivel considerado clave para devolver rentabilidad a la minería y reactivar las inversiones.

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