Rusia aprobó un marco legal integral para el uso de criptomonedas en comercio transfronterizo, adelantándose a los Estados Unidos y consolidando un sistema regulado que permitirá a empresas y particulares operar con activos digitales bajo supervisión del Banco de Rusia.
La norma entra en vigor el 1 de septiembre de 2026 y representa una nueva medida alternativa a las sanciones internacionales que sufre la Nación por el conflicto con Ucrania.
Rusia firma ley para usar Bitcoin en comercio exterior, pero lo prohíbe dentro del país
El presidente Vladímir Putin promulgó la ley "Sobre las Monedas Digitales y los Derechos Digitales", que establece un mercado regulado de criptomonedas en Rusia.
A partir de septiembre, Bitcoin y otras criptomonedas podrán utilizarse en operaciones de comercio exterior, aunque se mantiene la prohibición de emplearlas como medio de pago doméstico para bienes y servicios. El rublo continúa siendo la única moneda de curso legal dentro del país.
La legislación exige que exchanges, brókeres, custodios y gestores de activos digitales obtengan licencia del Banco de Rusia, con un capital mínimo de 15 millones de rublos (unos u$s185.000).
Los requisitos se implementarán de forma gradual hasta julio de 2027, dando margen a los operadores actuales para adaptarse.
Rusia se vuelve el primer país en regular integralmente las criptomonedas para comercio exterior
Además, se crean cinco categorías de participantes regulados, incluyendo depositarios digitales que funcionarán como registros oficiales de propiedad, similares a los depositarios de valores tradicionales.
Los pequeños inversores enfrentan restricciones: quienes no superen una evaluación oficial de conocimientos tendrán un límite anual de 300.000 rublos (aprox. u$s3.700) por intermediario.
Solo criptomonedas con alta liquidez y capitalización —como Bitcoin, Ether y USDT— podrán negociarse públicamente. Los inversores calificados, en cambio, tendrán acceso sin restricciones.
El gobierno ruso busca con esta ley sortear las sanciones internacionales y consolidar un sistema financiero digital soberano.
Anatoly Aksakov, presidente del Comité de Mercados Financieros de la Duma, defendió la medida asegurando que el uso masivo de wallets anónimas y la circulación gris de criptomonedas contradicen la idea de un mercado legal.
Elvira Nabiúlina, gobernadora del Banco Central, se opuso en el pasado al uso de criptomonedas en la economía nacional, pero el Kremlin avanzó con un esquema que combina control estatal y apertura regulada.
Mientras Rusia implementa este marco integral, los Estados Unidos continúa debatiendo su propia legislación sobre activos digitales. La Digital Asset Market Clarity Act, aún en discusión en el Congreso, busca dividir la supervisión entre distintas agencias federales, pero no logró consenso.
Por qué Rusia vive un boom de hardware wallets
Rusia registró –en paralelo– una duplicación de la demanda por billeteras de hardware en 2026, impulsada por la inminente entrada en vigor de la nueva regulación cripto que obliga a operar a través de intermediarios autorizados, pero mantiene habilitada la autocustodia.
Los consumidores buscan proteger sus activos digitales fuera de la infraestructura regulada, algo que disparó las ventas en marketplaces como M.Video y Wildberries.
Según datos de M.Video, las ventas unitarias de hardware wallets crecieron 107% en el segundo trimestre de 2026 respecto al primero, mientras que los ingresos de la categoría aumentaron 92%.
Por su parte, Wildberries reportó un incremento de 84% en ventas unitarias durante el primer semestre, con un crecimiento de 60% en facturación frente al mismo período de 2025.
El precio promedio de los dispositivos se ubicó en 7.900 rublos (unos u$s95), un 13% menos que el año anterior, algo que refleja una mayor competencia y accesibilidad.
Los modelos de Ledger representaron cerca de 30% de las unidades vendidas en M.Video y el 40% de los ingresos de la categoría, mientras que Trezor concentró alrededor de 20% de las ventas y facturación.
También se comercializan marcas como OneKey, Ellipal, SafePal y Jade, que ganan terreno en un mercado cada vez más diversificado.