Puntos importantes
SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk, atraviesa una fuerte corrección bursátil tras el entusiasmo inicial de su salida a bolsa, donde marcó un hito en Wall Street.
La presión de los inversores, la incertidumbre sobre los próximos resultados financieros y la inminente liberación de acciones bloqueadas explican parte del retroceso en sus papeles.
SpaceX sufrió una de las mayores bajas de valor de mercado registradas en los últimos meses al perder aproximadamente u$s1,2 billones desde el máximo alcanzado tras su debut bursátil en junio pasado.
La compañía, que llegó a cotizar picos de u$s225 por acción, hoy tiene una cotización de u$s113, con una baja del 3,47% en su cierre de ayer.
La magnitud del retroceso equivale, prácticamente, a la capitalización total de Tesla, el fabricante de autos eléctricos también controlado por Musk.
Las acciones de la empresa cerraron recientemente en u$s113,50, lo que acumuló trece caídas en las últimas dieciséis ruedas de negociación.
Desde el pico registrado pocos días después de la oferta pública inicial (OPI), el precio de la acción perdió más del 50%, lo que refleja un cambio de humor entre los inversores tras el fuerte entusiasmo que acompañó su llegada a Wall Street.
Leandro Monnittola, asesor de inversiones, comentó que el retroceso actual de SpaceX es un comportamiento habitual en las grandes OPI, donde la expectativa inicial suele inflar los precios antes de dar paso a una corrección.
El especialista también se refirió al FOMO (miedo a quedarse afuera), que llevó a muchos inversores a comprar a cualquier valor y que impulsó la acción hasta los u$s225, para después bajar cerca de un 50% desde ese máximo y volver a ubicarse apenas por encima del precio de colocación.
Uno de los principales factores que mantienen expectante al mercado es la proximidad del primer informe de resultados trimestrales de SpaceX como empresa cotizante.
Los analistas esperan conocer con mayor precisión el impacto de las fuertes inversiones realizadas por la compañía en infraestructura de inteligencia artificial, la expansión de Starlink y el desarrollo del programa Starship.
A esto se suma un evento que podría incrementar la volatilidad: el próximo desbloqueo de cientos de millones de acciones que hoy permanecen restringidas para inversores iniciales y empleados.
Si una parte significativa de esos títulos sale al mercado, podría aumentar la presión vendedora sobre la cotización de la empresa de Musk.
La caída de SpaceX se produce en un momento delicado para las empresas de Musk, ya que Tesla también atraviesa un período de caída bursátil tras presentar resultados por debajo de las expectativas del mercado, afectada por menores márgenes de beneficio y elevados gastos en inteligencia artificial, robótica y conducción autónoma.
Pese al fuerte retroceso, varios analistas consideran que el ajuste respondió en parte a una normalización después de la euforia generada por la salida a bolsa.
La empresa continúa liderando el mercado mundial de lanzamientos espaciales, mantiene contratos estratégicos con organismos gubernamentales y apuesta por ampliar su negocio de conectividad satelital e infraestructura para inteligencia artificial.
No obstante, el mercado seguirá de cerca los próximos resultados financieros y la evolución del programa Starship, dos factores que podrían definir si la caída representó una corrección temporal o el inicio de una etapa de mayor volatilidad para una de las compañías más valiosas del sector aeroespacial.