Buena parte del mercado cripto sigue concentrada en los vaivenes diarios de los fondos cotizados (ETF) spot de Bitcoin, pero los analistas de JP Morgan creen que las señales realmente importantes ahora vienen por otro lado.
En un nuevo informe en el que los estrategas le dedican un apartado a los activos digitales, los expertos liderados por Nikolaos Panigirtzoglou identificaron dos indicadores que, a su juicio, fortalecen el escenario alcista para la mayor criptomoneda por capitalización, aunque todavía pasan relativamente desapercibidos para muchos inversores: el fuerte aumento de la caja de Strategy y el renovado apetito institucional por los futuros de Bitcoin.
La conclusión del banco es más que llamativa porque llega en un contexto en el que los ETF spot, considerados el principal termómetro de la demanda institucional en los últimos meses, vienen mostrando un comportamiento errático.
La primera señal: Strategy ya no necesita vender Bitcoin
El primer elemento que destaca el gigante de Wall Street tiene como protagonista a Strategy, la empresa de Michael Saylor, el mayor tenedor corporativo de Bitcoin del mundo.
Según el banco, la compañía elevó recientemente sus reservas de efectivo desde u$s2.550 millones hasta u$s3.000 millones, tal como informó IproUp, una posición de liquidez suficiente para cubrir alrededor de 20 meses de dividendos de sus acciones preferidas. El dato puede parecer un dato menor, pero para JP Morgan tiene implicancias relevantes para el mercado.
Sucede que durante meses existió el temor de que Strategy, si enfrentaba necesidades financieras, pudiera verse obligada a vender parte de sus más de 840.000 bitcoins, generando presión bajista sobre el mercado. Con una caja mucho más robusta, ese riesgo comienza a disiparse.
Los analistas recuerdan que anteriormente habían planteado que Strategy necesitaba reconstruir reservas suficientes para cubrir entre dos y tres años de dividendos y así eliminar cualquier preocupación sobre futuras ventas forzadas de Bitcoin.
El nuevo enfoque cripto de Strategy
Ahora consideran que el avance en esa dirección constituye una "señal alentadora para las perspectivas de Bitcoin".
La segunda señal está en los futuros, no en los ETF
La otra conclusión del informe también contradice el foco habitual del mercado. Mientras los ETF spot registraron fuertes entradas de dinero la semana pasada y salidas en la actual, los futuros de Bitcoin continuaron captando capital.
Para JP Morgan, esa diferencia es importante. El banco señala que tanto los futuros negociados en el Chicago Mercantile Exchange (CME) como los contratos perpetuos mostraron flujos positivos, un comportamiento que suele estar mucho más asociado a inversores institucionales que al público minorista.
El mercado mira un indicador y deja pasar otro
El informe también destaca que los ETF apalancados vinculados a Strategy acumulan siete semanas consecutivas de entradas de capital, una dinámica mucho más estable que la observada en los ETF spot.
Según JP Morgan, esas compras, impulsadas principalmente por inversores minoristas, ayudaron a sostener la cotización de Strategy e impidieron que sus acciones negociaran por debajo del valor de sus tenencias de Bitcoin.
Para el banco, esta combinación de factores ofrece una lectura distinta de la que predomina actualmente en el mercado.
Crecen los ingresos en los ETF de Bitcoin
Mientras buena parte de los análisis se concentra en los flujos diarios hacia los ETF spot, JP Morgan sostiene que la verdadera fortaleza de fondo está apareciendo en la mejora del balance del mayor comprador corporativo de Bitcoin y en el regreso de la demanda institucional vía futuros.
Una tesis que sigue siendo constructiva
El informe se suma a la visión que JP Morgan viene desarrollando en las últimas semanas. Días atrás, la entidad había afirmado que Strategy no representa el principal riesgo estructural para Bitcoin, como sostienen algunos analistas.
En cambio, advirtió que la amenaza de largo plazo podría provenir del crecimiento de las blockchains privadas o permissioned, que permiten aprovechar la tecnología sin generar demanda para las criptomonedas públicas.
Mientras tanto, desde la propia Strategy el mensaje sigue siendo el mismo. El CEO de la compañía, Phong Le, aseguró esta semana que la empresa continuará comprando Bitcoin y que pretende seguir siendo su mayor comprador corporativo en el futuro previsible.
Además, afirmó que la estructura financiera de la firma es sólida y que recién comenzaría a evaluar riesgos sobre su deuda si el precio de Bitcoin cayera hasta una zona de entre u$s8.000 y u$s10.000.
Para JP Morgan, ese compromiso, combinado con una caja más robusta y un renovado interés institucional por los futuros, configura dos señales que el mercado todavía no está incorporando plenamente en el precio de Bitcoin.
El interés abierto en el mercado de futuros, métrica clave según JP Morgan
Los ETF ya no alcanzan para medir el interés institucional
JP Morgan sostiene que el mercado está prestando demasiada atención a los flujos de los ETF spot de Bitcoin y está dejando pasar otras señales que reflejan mejor el comportamiento de los grandes inversores.
Para Rafael Meruane, CEO y cofundador de Notbank by CryptoMarket, los ETF siguen siendo un indicador relevante porque muestran el interés por acceder a Bitcoin mediante vehículos regulados, pero ya no pueden analizarse de forma aislada. "El mercado maduró y hoy existen otras señales igualmente importantes para medir la participación institucional", explica.
Una visión similar tiene Mariquena Otermin, CMO de Bitwage by Paystand. A su juicio, los ETF spot "siguen siendo un termómetro masivo muy importante", aunque dejaron de ser el único dato que vale la pena seguir.
Según afirma, el interés corporativo hoy también se refleja en la incorporación de Bitcoin a las tesorerías empresariales y, sobre todo, en la actividad de los mercados de derivados regulados.
Por qué JP Morgan mira los futuros de CME
Una de las dos señales alcistas que destaca JP Morgan es el flujo positivo que continúan mostrando los futuros de Bitcoin negociados en el Chicago Mercantile Exchange (CME), incluso en semanas en las que los ETF spot registran salidas de dinero.
Para Meruane, ese comportamiento tiene una explicación clara. "Los futuros de CME concentran una parte importante de la actividad de fondos de inversión, bancos, gestores de activos y empresas que operan bajo marcos regulatorios estrictos", señala. A diferencia de un ETF, agrega, los futuros permiten observar cómo esos actores construyen posiciones, administran riesgos o implementan coberturas.
Otermin coincide con esa interpretación, aunque pone el foco en el perfil de los participantes. Sostiene que el CME es "el territorio exclusivo de los grandes fondos de cobertura e inversores institucionales tradicionales" y que, por eso, sus movimientos suelen ser más representativos del dinero institucional de largo plazo que las variaciones diarias de los ETF spot.
Si el mercado quiere saber si la demanda institucional realmente sigue creciendo, ambos especialistas creen que hay que ampliar el radar.
Meruane explica que en Notbank by CryptoMarket monitorean el interés abierto y el volumen negociado en los futuros de CME, la actividad del mercado de opciones, los niveles de liquidez, el comportamiento de las grandes billeteras y la evolución de las posiciones de gestores institucionales.
"Cuando todas esas variables muestran una tendencia consistente, permiten construir un diagnóstico mucho más sólido que basarse únicamente en los flujos de los ETF", afirma.
Desde Bitwage, Otermin coincide en que el análisis debe ser más integral. Además del crecimiento de las tesorerías corporativas que compran Bitcoin, considera que los derivados regulados ofrecen una radiografía más precisa del capital institucional porque reflejan estrategias de cobertura, arbitraje y posicionamiento de largo plazo, y no simplemente compras o ventas del activo.