Puntos importantes
Desde que Javier Milei llegó al Gobierno, las empresas argentinas recuperaron el acceso al mercado internacional de deuda y aprovecharon la mejora en las condiciones financieras para volver a emitir bonos en el exterior.
La baja del riesgo país volvió a abrirles la puerta al financiamiento internacional. El resultado fue un fuerte salto en las emisiones de deuda en dólares.
Según el último Informe de Estabilidad Financiera del Banco Central (BCRA), el stock de obligaciones negociables (ON) en dólares bajo legislación extranjera pasó de alrededor de u$s13.000 millones a fines de 2023 a más de u$s24.700 millones en mayo de este año.
Si además se suman las ON en dólares emitidas bajo legislación local, el monto total superó los u$s44.000 millones, frente a los poco más de u$s24.000 millones registrados al cierre de 2023.
El Central también destacó un cambio en la composición del mercado: mientras a fines de 2023 los instrumentos en dólares representaban cerca del 60% del total, ahora explican más del 80%.
Además, la liquidación local de buena parte de esas emisiones contribuyó a que el Banco Central pudiera comprar reservas durante la primera mitad de 2025.
Vuelve el financiamiento internacional
Tras la incertidumbre electoral, las empresas empezaron a regresar al mercado externo. El despegue llegó después de las elecciones de octubre de 2023, cuando las colocaciones alcanzaron su nivel más alto en varios años.
- 2024: 12 empresas emitieron bonos bajo legislación extranjera por más de u$s5.500 millones
- 2025: 14 compañías colocaron deuda por casi u$s9.500 millones, el mayor volumen desde 2017
- 2026 (enero-mayo): ocho empresas ya emitieron más de u$s3.700 millones, todas con antecedentes de colocaciones internacionales en 2024 o 2025
El sector energético fue el gran protagonista del repunte. Las compañías de petróleo y gas concentraron cerca del 60% de las emisiones internacionales realizadas desde 2024.
Detrás quedaron las empresas industriales, principalmente de distribución y transporte de energía, y las de servicios, como telecomunicaciones y entidades financieras, con una participación de cerca del 19% cada una.
Las emisiones internacionales también fueron mucho más grandes y de mayor plazo que las locales. En lo que va de 2026, cada colocación en el exterior promedió u$s415 millones, frente a u$s50 millones en el mercado argentino, con vencimientos cercanos a nueve años, contra menos de tres.
El BCRA señaló que la mayor parte de los fondos se destinó a refinanciar pasivos, recomprar deuda y extender vencimientos, mientras que el resto financió proyectos de inversión, principalmente en el sector energético.
Pese al crecimiento de las emisiones, el Banco Central considera que el mercado de deuda corporativa todavía tiene margen para expandirse.
Hoy el stock de obligaciones negociables equivale al 5,8% del PBI, por encima del promedio de la última década (4,2%), aunque sigue siendo bajo en comparación con otras economías.