Puntos importantes

La regulación MiCA en Europa reconfigura el mercado de stablecoins: Binance se retira y Tether (USDT) se margina del continente.

Tether prioriza el Global South; Argentina, con 10 millones de usuarios y el 61,8% de volumen en stablecoins, es un epicentro.

Bybit, con licencia MiCA, apuesta por América Latina para distribuir USDPT, capitalizando una demanda de dólares digitales.

Los alquileres en Buenos Aires se cotizan en dólares y se pagan en stablecoins. Los freelancers cobran en USDT. Argentina no adoptó el dinero digital porque un gobierno lo decidió, lo adoptó porque no tenía otra opción.

Y lo que ocurrió la semana pasada en Europa acaba de convertir esa necesidad en ventaja estratégica: mientras el mayor exchange del mundo pierde su acceso al mercado europeo, la stablecoin más usada del planeta queda fuera de la regulación continental y un exchange con todas las licencias en regla apuesta sus fichas por América Latina, el epicentro silencioso de una revolución financiera que Bruselas acaba de acelerar sin quererlo.

El fin de una era: Binance fuera de Europa

El 1 de julio venció el período de transición de MiCA, el reglamento europeo de activos digitales. A partir de esa fecha, operar en la Unión Europea sin licencia está prohibido.

La primera baja de peso fue Binance. El 24 de junio retiró su solicitud de licencia ante la Hellenic Capital Market Commission de Grecia, antes de recibir una decisión formal. La elección de Atenas sobre Frankfurt o Ámsterdam respondía a una lógica pragmática: una cola regulatoria menos congestionada.

La apuesta salió mal. Reguladores de Grecia, Irlanda y Letonia monitorearon conjuntamente la solicitud y expresaron preocupaciones sobre la estructura corporativa del exchange. El proceso en Francia, a donde Binance se dirige ahora, se espera más lento y más exigente. El exchange más grande del mundo, fuera de Europa antes de que la norma entre en vigor.

"No le doy más de tres años"

Desde Point Zero Forum, encuentro anual que reúne en Zúrich a bancos centrales, reguladores y líderes de la industria financiera global para debatir el futuro del dinero digital, la sentencia más dura no llegó desde ningún regulador.

La pronunció Pelle Braendgaard, fundador y CEO de Notabene, en conversación conmigo durante el evento. Braendgaard no es un extraño en la industria, lleva 25 años trabajando en tecnologías de internet, blockchain, identidad y seguridad y construyó la plataforma que hoy procesa el cumplimiento normativo de más de 2.000 entidades reguladas que mueven 1,5 billones de dólares anuales en transacciones cripto.

Cuando habla de compliance, la industria escucha. "No le doy más de tres años", dijo sobre Binance. No como insulto sino como diagnóstico clínico: el modelo de operar en los márgenes regulatorios, saltando de jurisdicción en jurisdicción cada vez que un regulador cierra el cerco, tiene fecha de vencimiento en un mundo donde Europa, Estados Unidos y Asia cierran simultáneamente.

Binance puede sobrevivir a MiCA. Lo que no puede sobrevivir es quedarse sin jurisdicciones donde esconderse.

Ardoino en Zúrich: Europa no es el mercado, el Global South sí

El segundo golpe lo recibirá USDT. Desde el escenario principal del Point Zero Forum, Paolo Ardoino, CEO de Tether, expuso el problema con precisión quirúrgica: la exigencia de MiCA de mantener el 60% de las reservas en depósitos bancarios europeos resulta fundamentalmente incompatible con el modelo de negocio de Tether, cuya circulación supera los 186.000 millones de dólares y controla el 59% del mercado global de stablecoins.

Lo que planteó en Zúrich no fue una queja sino un argumento técnico: concentrar reservas en bancos no diversifica el riesgo sino que lo centraliza, abriendo una exposición a corridas bancarias, exactamente el tipo de evento que la regulación dice querer evitar.

Europa diseñó una norma para proteger al usuario y construyó, en el proceso, el tipo de fragilidad sistémica que dice combatir. Ardoino no lo dijo con irritación. Lo dijo con la calma de quien sabe que tiene razón y que el tiempo lo va a demostrar.

Pero Ardoino fue más lejos. Dejó claro en Zúrich que la salida de USDT de Europa no es una derrota táctica: es una confirmación de estrategia.

El uso de USDT ha cambiado radicalmente: antes de 2020, el 99% era trading cripto; hoy, entre el 50% y el 60% son pagos transfronterizos, remesas, liquidación de facturas y ahorro en economías inestables.

Tether define su misión como llevar inclusión financiera a los miles de millones de personas, principalmente en países en desarrollo, que el sistema financiero tradicional dejó atrás. Europa, con su exigente marco regulatorio y su sistema bancario maduro, no es ese mercado. El Global South sí lo es. MiCA no expulsa a Tether de donde importa. Lo libera para concentrarse en donde ya ganó.

Las consecuencias en Europa ya son visibles. En los últimos meses, Binance, Coinbase, Kraken y Crypto.com han restringido el acceso a USDT para sus usuarios europeos en el proceso de adaptación a MiCA.

El mercado de stablecoins en euros que debería cubrir ese vacío es todavía marginal: su capitalización total no supera los 700 millones de dólares, menos del 0,25% del mercado global de stablecoins. Europa está a punto de desalojar al inquilino principal sin tener sustituto.

Por qué Argentina es el nuevo centro del mapa

Ese desalojo tiene una dirección, y apunta al sur. Más de 10 millones de argentinos tienen cuentas cripto, el 22% de todas las cuentas cripto de América Latina, y las stablecoins representan el 61,8% de todo el volumen de transacciones cripto en el país, muy por encima del promedio global.

La demanda no es especulativa: es estructural. En Zúrich, Ardoino lo resumió con una cifra que ningún economista argentino hubiera refutado: "En Argentina, el peso perdió el 98% de su valor frente al dólar en diez años. Entre el 35% y el 40% de la oferta de USDT la usan familias como cuenta de ahorro porque no confían en sus bancos centrales".

Para ese usuario, USDT no es un activo de riesgo. Es la única forma racional de preservar valor que tiene a su alcance. El FMI ha señalado explícitamente la adopción de stablecoins como un vector de dolarización en múltiples informes por país. Lo que los organismos multilaterales describen como riesgo, millones de argentinos lo viven como solución.

Bajo Milei, el gobierno levantó la mayoría de los controles cambiarios en 2025, legalizó los contratos en Bitcoin y Buenos Aires se convirtió en la primera ciudad del país en aceptar cripto para el pago de impuestos.

Pero la base ya estaba. La combinación de inflación crónica, restricciones históricas al dólar y alta adopción informal construyó el mercado más sofisticado de stablecoins del mundo en términos relativos. Lo que Europa regula hacia afuera, Argentina lo absorbe por necesidad y ahora también por marco legal.

Bybit: el exchange que cumple con MiCA y apuesta por América Latina

Aquí es donde la historia da un giro que los analistas europeos no anticiparon. Bybit no es Binance. Mientras el exchange más grande del mundo abandonaba su solicitud en Grecia, Bybit había obtenido su licencia MiCA en Austria en mayo de 2025, convirtiéndose en uno de los primeros grandes exchanges en cumplir plenamente con el reglamento europeo. Un exchange que juega con las reglas y, precisamente por eso, puede mirar más lejos sin restricciones pendientes.

Y lo que ve al sur le resulta más urgente que lo que tiene en Europa. El propio CEO de Bybit, Ben Zhou, reconoció que con la licencia MiCA actual la plataforma no es rentable en Europa y que considera su presencia allí una inversión a largo plazo.

El negocio inmediato está en otra parte. La plataforma anunció una integración con Western Union para distribuir USDPT, una stablecoin en dólares emitida por Anchorage Digital Bank sobre Solana, a través de sus canales fiat en América Latina. Los usuarios en mercados seleccionados podrán comprar USDPT con moneda local o convertir sus posiciones de vuelta a fiat en minutos, frente a los días que requieren las vías tradicionales.

La apuesta es regional y la lógica es clara: América Latina concentra la demanda estructural de dólares digitales que Europa acaba de dejar sin proveedor dominante, con costos de transferencia por stablecoin por debajo del 2% frente a una media sectorial del 6%.

Lo que viene después del 1 de julio

Las fuerzas que están reformando los sistemas financieros globales, la IA, la tokenización, los activos digitales y los nuevos corredores de capital, dejaron de ser una discusión futura para convertirse en decisiones con fecha de vencimiento.

Lo que distinguió a esta edición del Point Zero Forum de las anteriores fue precisamente eso: la urgencia. Los paneles no debatían si el cambio iba a ocurrir. Debatían quién iba a capturarlo. Bybit, con licencia MiCA en mano y la mirada puesta en el sur, ya tiene su respuesta.

América Latina lleva años siendo descrita como el próximo mercado. Lo que cambiará el 1 de julio es que Europa dejará de ser la alternativa. Y en ese nuevo mapa, Argentina no es la periferia: es el caso de uso más convincente que la industria tiene para justificar su expansión hacia el sur.

Binance tiene tres años, según quien mejor conoce sus costuras regulatorias. El reloj ya corre.

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