MetaMask, una de las billeteras de criptomonedas más usadas del mundo, habilitó su tarjeta de débito en 13 nuevos países de América Latina.
Con esta expansión, el plástico respaldado por Mastercard ya está disponible en más de 50 mercados a nivel global y se posiciona como una alternativa directa para gastar cripto en comercios tradicionales.
Los países que se suman son:
- Costa Rica
- Chile
- El Salvador
- República Dominicana
- Honduras
- Guatemala
- Nicaragua
- Guyana
- Paraguay
- Panamá
- Perú
- Uruguay
- Surinam
La tarjeta ya funcionaba en la Argentina, Brasil, Colombia y México.
La apuesta de MetaMask por la región tiene números que la respaldan: América Latina acumuló cerca de u$s1.500 millones en volumen de transacciones con criptomonedas entre julio de 2022 y junio de 2025, según Chainalysis, impulsada por usuarios que recurren a las stablecoins para protegerse de la inflación, la volatilidad cambiaria y las limitaciones del sistema bancario tradicional.
Dos versiones con beneficios escalonados
El producto tiene dos versiones. La digital es gratuita, ofrece un 1% de devolución en cada compra y permite gastar hasta u$s15.000 por día con retiros en cajeros de hasta u$s1.000.
La Metal cuesta u$s199 al año, eleva la devolución al 3% sobre los primeros u$s10.000 de gasto mensual, duplica el tope diario a u$s30.000 y habilita retiros sin comisión de hasta u$s5.000. También suma descuentos de hasta 60% en hoteles y acceso a restaurantes exclusivos.
El sistema funciona de forma distinta a una tarjeta convencional: los fondos no salen de la billetera del usuario hasta el momento exacto del pago.
No hay recargas ni transferencias previas. Un contrato inteligente convierte los tokens a la moneda local del comercio con las tasas de Mastercard, sin comisiones extra por parte de MetaMask.
La tarjeta se acepta en más de 150 millones de comercios en todo el mundo y es compatible con Apple Pay y Google Pay. Soporta nueve tokens, entre ellos USDC, USDT y wETH, sobre las redes Linea, Monad, Base y Solana. Ambas versiones acumulan 1 punto de recompensa por cada dólar gastado.
El requisito que incomoda a los usuarios puristas
Hay, sin embargo, un punto que genera ruido entre los usuarios más puristas: para operar con la tarjeta es obligatorio pasar por un proceso de verificación de identidad, administrado por la firma Crypto Life.
Esto significa que cada operación queda vinculada a una persona real, algo que choca con la filosofía de autocustodia y anonimato que hizo popular a MetaMask.
Desde la compañía aseguran que la información personal nunca se vende y que MetaMask no accede a los datos entregados a Crypto Life. Pero admiten que el requisito es innegociable: las normas de Mastercard y las leyes antilavado no dejan margen para esquivarlo.
En la región, la MetaMask Card entra a competir con jugadoras que ya tienen terreno ganado como Binance Card, Lemon Cash, Ripio Card y ByBit Card, en un segmento que no para de crecer al ritmo de la adopción cripto en mercados donde millones de personas todavía operan fuera del sistema financiero formal.