Las criptomonedas dejaron hace tiempo de ser un tema exclusivo de inversores especializados. En los últimos años se convirtieron en una cuestión política, tributaria y hasta electoral. La reciente polémica que involucra a Manuel Adorni volvió a poner al ecosistema cripto en el centro del debate, pero lo cierto es que no es el primer dirigente argentino vinculado a los activos digitales.

Desde funcionarios que declararon tener Bitcoin, pasando por candidatos que impulsaron monedas digitales estatales, hasta el escándalo internacional del caso $LIBRA que salpicó a Javier Milei, la relación entre la dirigencia política y las criptomonedas fue cambiando con el tiempo.

Adorni y las criptomonedas: por qué el caso reavivó el debate

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quedó envuelto en una fuerte controversia luego de presentar declaraciones juradas rectificativas en las que incorporó más de u$s500.000 vinculados a inversiones en Bitcoin realizadas años atrás. Según explicó, esos fondos provenían de operaciones efectuadas entre 2013 y 2018.

El episodio tuvo un fuerte impacto porque volvió a instalar una pregunta recurrente: ¿cómo deben declarar los políticos argentinos sus criptomonedas y qué tratamiento impositivo tienen estos activos?

En la Argentina, los criptoactivos forman parte del patrimonio y, dependiendo del caso, pueden quedar alcanzados por diferentes obligaciones fiscales. La creciente adopción de Bitcoin, Ethereum y las stablecoins también llevó a que las declaraciones patrimoniales de los funcionarios comiencen a reflejar esta nueva realidad.

Sin embargo, el fenómeno está lejos de ser nuevo. Varios dirigentes argentinos ya habían mostrado interés por el ecosistema mucho antes del caso Adorni.

Esteban Bullrich, el primer dirigente que blanqueó sus criptomonedas

Cuando el mercado cripto todavía era observado con desconfianza por gran parte de la política, Esteban Bullrich se convirtió en uno de los pocos funcionarios que decidió incluir estos activos en su declaración jurada cuando fue ministro de Educación, durante la presidencia de Mauricio Macri.

El exsenador y exministro fue señalado durante años como el único político que había declarado sus tenencias, marcando un antecedente para la discusión sobre transparencia patrimonial. En 2017, había declarado tener 5 BTC, equivalentes hoy a u$s315.000.

Su vínculo con el sector volvió a ser noticia recientemente por otro motivo. Bullrich denunció públicamente que no podía acceder a sus fondos en Binance debido a que el sistema de reconocimiento facial de la plataforma no lograba validar su identidad por los cambios físicos derivados de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) que padece. 

La exchange se contactó con el exfuncionario, le devolvió el acceso, prometió trabajar en mayor accesibilidad de la plataforma, además de donar u$s150.000 a su fundación.

El episodio puso sobre la mesa un problema poco explorado: los desafíos de accesibilidad y seguridad en las plataformas de activos digitales, especialmente para personas con discapacidades o enfermedades degenerativas.

Sergio Massa llegó a Bitcoin gracias a Maslatón

Otro dirigente que mantuvo una relación particular con el mundo cripto fue Sergio Massa. Mucho antes de impulsar el proyecto del peso digital durante la campaña presidencial de 2023, el exministro de Economía había mostrado curiosidad por la divisa digital. 

En el sector recuerdan que fue el analista financiero Carlos Maslatón quien lo acercó al ecosistema y lo ayudó a abrir una cuenta en Xapo, una de las plataformas pioneras de custodia de Bitcoin.

Con el paso del tiempo, su visión evolucionó. Durante la campaña de 2023 propuso la creación de una Moneda Digital Argentina o CBDC (Central Bank Digital Currency), inspirada en los proyectos que diferentes bancos centrales comenzaron a estudiar alrededor del mundo.

La iniciativa buscaba digitalizar una parte importante de las transacciones económicas y combatir la informalidad, aunque recibió críticas desde el ecosistema cripto, que la diferenció de Bitcoin por tratarse de una moneda centralizada y controlada por el Estado.

La propuesta también dejó en evidencia una discusión cada vez más relevante: el futuro del dinero podría combinar criptomonedas privadas, stablecoins y monedas digitales emitidas por los bancos centrales.

En esa misma campaña presidencial, Patricia Bullrich también mostró una postura favorable hacia el desarrollo del ecosistema. La entonces candidata del PRO planteó la necesidad de crear reglas claras para fomentar la innovación financiera y permitir el crecimiento de la industria blockchain en la Argentina.

Si bien no impulsó proyectos específicos como una CBDC, su espacio mantuvo un discurso orientado a generar marcos regulatorios previsibles para exchanges, empresas fintech y proyectos vinculados con la tokenización de activos.

Javier Milei, las criptomonedas y el impacto del caso $LIBRA

Si existe un dirigente argentino asociado históricamente al mundo cripto, ese es Javier Milei. Mucho antes de llegar a la Presidencia, el economista expresó en numerosas oportunidades su simpatía por Bitcoin y por la competencia de monedas, cuestionando el monopolio estatal sobre la emisión monetaria.

Sin embargo, esa relación quedó bajo una enorme presión tras el escándalo del token $LIBRA. El proyecto generó una fuerte controversia luego de su lanzamiento y posterior derrumbe, mientras se multiplicaban las investigaciones sobre el episodio y los vínculos entre algunos de sus impulsores y el entorno político.

Meses después aparecieron nuevos elementos en las investigaciones judiciales y periodísticas que mantuvieron el tema en agenda. El caso tuvo además un efecto colateral: aumentó el interés de la opinión pública por entender cómo funcionan los tokens, las memecoins y los riesgos asociados a inversiones altamente especulativas.

El caso Adorni volvió a demostrar que las criptomonedas ya forman parte de la agenda pública. Pero la historia muestra que antes estuvieron Esteban Bullrich con sus tenencias declaradas, Sergio Massa con su acercamiento a Bitcoin y su apuesta por una CBDC, Javier Milei con su defensa del ecosistema y la controversia del caso $LIBRA, además de otros dirigentes que empezaron a incorporar el fenómeno a sus propuestas.

Y, probablemente, las futuras campañas electorales ya no discutirán si los activos digitales llegaron para quedarse, sino qué papel tendrán Bitcoin, las stablecoins y las monedas digitales estatales en la economía argentina del futuro.

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