Bitcoin cotiza este miércoles en torno a u$s66.000, su nivel más bajo desde fines de marzo, tras una caída del 8% desde los u$s71.300 del martes. La corrección eliminó u$s176.000 millones en capitalización de mercado en apenas dos días.

La foto semanal y mensual no deja lugar al optimismo. La pérdida acumulada durante la última semana supera el 11,8%. En el mes, BTC cayó más del 7% y acumula una distancia del 46% respecto al máximo histórico de u$s126.000 alcanzado en octubre de 2025.

El volumen de negociación diario alcanzó los u$s57.993 millones,  78,86% superior al promedio reciente, lo que sugiere una capitulación institucional. Los inversores miran cada vez con más preocupación el conflicto entre Estados Unidos e Irán, que no da señales de desescalada, y una Reserva Federal que aumentó al 23% la probabilidad implícita de una suba de tasas en septiembre, desde el 0% de hace apenas un mes.

La caída no fue solo de precio, fue una detonación en el mercado de derivados. Más de u$s1.580 millones en posiciones largas fueron liquidadas en el día, con Bitcoin acaparando u$s774 millones de ese total. Ether siguió con u$s440 millones en liquidaciones largas. En conjunto, u$s1.830 millones fueron eliminados del mercado entre posiciones cortas y largas, marcando la mayor liquidación desde el 6 de febrero.

El analista financiero Raúl Valle califica el evento como "la mayor liquidación de posiciones largas en BTC desde el evento del 10 de octubre". La oferta de Bitcoin en Binance, el mayor exchange del mundo por volumen, alcanzó además un máximo de tres meses de 659.000 BTC, señal de que hay potencial para una mayor presión de venta si los flujos continúan en esa dirección.

Por qué Argentina compra Bitcoin cuando el mundo vende

La reacción del inversor argentino ante la debacle contrasta con el pánico global. Julián Colombo, director para Sudamérica de Bitso, revela a iProUP datos exclusivos del comportamiento de sus usuarios durante las últimas 24 horas: "Si bien el volumen operado se redujo en un porcentaje esperable ante la volatilidad, el número de operaciones se mantuvo estable, lo que indica que los usuarios siguieron operando activamente pero con posiciones más pequeñas, con una estrategia de cautela".

Las claves de la baja de Bitcoin

El dato más llamativo es la dirección de las operaciones. En Bitso Argentina, la relación entre compras y ventas fue de 5 a 1 en favor de las primeras. "Los datos de hoy reflejan la madurez de los usuarios cripto argentinos. Ante una corrección de precio, la respuesta no fue salir, sino aprovechar la oportunidad y comprar. Eso habla de una base de usuarios con convicción", precisa Colombo.

Patricio Mesri, country manager de Bybit para América Latina, describe un ecosistema de inversores más diverso de lo que se supone: "Existe un grupo muy convencido de los fundamentos del activo que aprovecha las bajas para seguir acumulando. Otro segmento adopta una estrategia de compras periódicas, similar a quien compra dólares todos los meses".

Para Mesri, el común denominador es la visión de largo plazo: "Las caídas suelen ser interpretadas más como oportunidades de acumulación que como una señal para salir del mercado".

Cuando Bitcoin cae, una parte del capital local no sale del ecosistema cripto, sino que migra hacia las stablecoins. Este comportamiento tiene raíces estructurales. El 71% de las criptomonedas compradas en Argentina durante 2025 correspondió a dólar cripto, principalmente USDT y USDC, un porcentaje ampliamente superior al promedio regional del 40%.

Según el informe Panorama Cripto de Bitso, los pares de trading más utilizados en Argentina son USDT/AR$ y USDC/AR$, lo que da cuenta de que muchos inversores adquieren cripto al cobrar el salario, volcándose a dólares digitales para protegerse mientras generan rendimientos.

Una encuesta reciente reveló que el 38% de los argentinos con criptomonedas invierte en USDT o USDC, posicionando al dólar cripto como el activo favorito por encima del propio BTC.

Los soportes técnicos que marcan el destino inmediato de Bitcoin

Entretanto, el mercado tiene los ojos clavados en un número. Los traders señalan los siguientes niveles clave:

La única salida alcista que los analistas visualizan en el horizonte inmediato es un acuerdo geopolítico entre Washington y Teherán que reactive el apetito por activos de riesgo a nivel global.

El comportamiento del ahorrista argentino en esta crisis cripto no es irracional: es histórico. Una economía templada por décadas de devaluaciones, corralitos y cierres de mercado formó un tipo de inversor que no vende cuando cae, sino que evalúa cuánto puede comprar.

Mientras los ETF globales drenan casi u$s3.000 millones en diez días y los traders internacionales liquidan posiciones a toda velocidad, los argentinos miran el precio de u$s65.000 y calculan cuántos satoshis entran en su próxima compra. Esa lógica (nacida de la crisis, no a pesar de ella) es quizás la ventaja comparativa más silenciosa del inversor local.

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