El mercado cripto argentino atraviesa una transformación histórica. Después de años de crecimiento impulsado por la innovación tecnológica y una regulación limitada, el ecosistema de activos virtuales comienza a ingresar en una etapa de supervisión mucho más estricta.
La Comisión Nacional de Valores (CNV) avanza con la implementación del Registro de Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV), una herramienta creada a partir de la Resolución General 994/2024 para identificar, registrar y controlar a todas las personas y empresas que ofrecen servicios vinculados con criptomonedas en Argentina.
Si bien nació como una exigencia derivada de los compromisos internacionales asumidos por el país en materia de prevención del lavado de dinero y financiamiento del terrorismo, hoy se convirtió en el principal termómetro para medir el grado de formalización del sector.
Los números comienzan a mostrar una radiografía concreta de quiénes están dispuestos a adaptarse a las nuevas reglas, en tanto que la CNV se prepara para fiscalizar a los jugadores informales.
Cuántos PSAV ya están registrados
De acuerdo con el relevamiento realizado sobre el padrón oficial, actualmente existen 82 proveedores de servicios de activos virtuales inscriptos ante la CNV.
La composición del registro deja una conclusión contundente: el negocio está dominado casi exclusivamente por estructuras empresariales. De los 82 inscriptos, 80 corresponden a personas jurídicas y apenas dos a personas humanas.
Esto significa que el 97,6% del padrón está integrado por empresas, mientras que los individuos representan apenas el 2,4%.
La cifra refleja el creciente nivel de profesionalización de la industria y el predominio de exchanges, fintech, desarrolladores de infraestructura y plataformas especializadas por sobre operadores individuales.
Cuántos son extranjeros
Otro dato llamativo surge al analizar el origen de los inscriptos. Aunque existe una percepción generalizada de que el negocio cripto está dominado por compañías internacionales, la realidad del registro muestra otra fotografía. De los 82 PSAV registrados, sólo cinco poseen identificación fiscal extranjera, ya sea mediante CDI o ID Extranjero.
Las compañías identificadas son: GALACTIC HOLDINGS INC; Zero Hash LLC; OKX Fintech S.A. de C.V. (Sucursal Argentina); Zero Hash Worldwide Ltd. y Payward Trading Ltd. (Kraken). En términos porcentuales, representan apenas el 6,1% del total de los inscriptos. Aunque otros jugadores, como Binance, Bitso y Bit2Me crearon sociedades en el país y cuentan con CUIT local.
Sin embargo, el bajo número no debe confundirse con falta de relevancia. Entre los registrados aparecen algunos de los jugadores internacionales más importantes del ecosistema global de activos virtuales, incluyendo a Kraken, OKX y Zero Hash.
Para los especialistas, la decisión de estas compañías de registrarse constituye una señal clara de que los grandes exchanges internacionales entienden que el mercado argentino seguirá siendo estratégico y que la única manera de operar a largo plazo será bajo las nuevas reglas regulatorias.
Qué actividades realizan los PSAV
El registro también permite identificar cuáles son los servicios más frecuentes dentro del ecosistema regulado. Como una misma empresa puede registrar más de una actividad, las categorías se superponen.
El relevamiento muestra que el intercambio entre criptomonedas y monedas fiduciarias es, por amplio margen, la actividad predominante. Los números permiten dimensionar el perfil actual del sector. Más del 90% de los PSAV registrados ofrecen servicios para convertir pesos u otras monedas tradicionales en criptomonedas y viceversa.
En segundo lugar aparecen los servicios de transferencia de activos virtuales, mientras que más de dos tercios de los operadores también desarrollan actividades vinculadas al intercambio entre distintos tipos de criptomonedas.
La custodia y administración de activos digitales también ocupa un lugar relevante, con 56 registros.
Los servicios financieros asociados a la emisión o comercialización de activos virtuales aparecen como el segmento más pequeño, aunque igualmente significativo, con 34 operadores habilitados.
La CNV cambia de etapa: de registrar a fiscalizar
Para la industria, la cuestión más importante ya no es cuántos actores lograron registrarse. La verdadera preocupación está puesta en lo que viene.
Según fuentes del sector, la CNV está acelerando los procesos para que las empresas que tienen expedientes en trámite –unas 15– completen la documentación pendiente.
El motivo es simple: el organismo se prepara para iniciar la etapa de fiscalización activa del mercado. La advertencia ya había sido formulada por el presidente de la CNV, Roberto Silva, quien sostuvo que quienes no estén registrados no podrán operar en el país.
En la práctica, esto implica que el regulador comenzará a verificar qué plataformas, exchanges o proveedores ofrecen servicios a usuarios argentinos sin contar con la correspondiente inscripción en el padrón.
La reglamentación posee además un alcance amplio. No sólo alcanza a compañías constituidas localmente, sino también a cualquier operador extranjero que mantenga actividad significativa en Argentina o reciba fondos provenientes de residentes argentinos.
Para muchas empresas, esto significa que la estrategia de operar desde el exterior para evitar regulaciones locales podría dejar de ser una alternativa viable.
La presión del GAFI detrás de las nuevas reglas
La firmeza regulatoria no responde únicamente a una decisión local. La creación del registro PSAV forma parte de las reformas impulsadas por la Ley 27.739 para adecuar el sistema argentino a los estándares internacionales de prevención del lavado de activos y financiamiento del terrorismo.
La iniciativa fue una de las respuestas exigidas por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), encargado de evaluar los sistemas de control financiero de distintos países.
De hecho, desde la propia CNV reconocieron que el desarrollo del registro avanzó a contrarreloj para mostrar resultados concretos durante el proceso de evaluación internacional que atravesó Argentina.
La hora de la verdad para el ecosistema cripto
El registro PSAV ya dejó de ser una promesa regulatoria para convertirse en una realidad operativa. Con 82 actores inscriptos, presencia de exchanges internacionales de peso y una CNV que se prepara para desplegar auditorías y controles, el mercado argentino ingresa en una nueva etapa.
La informalidad que caracterizó a buena parte del ecosistema durante años comienza a perder terreno frente a una lógica de transparencia, trazabilidad y supervisión. Para los operadores que todavía permanecen fuera del sistema, el tiempo parece agotarse.
Y para quienes ya se registraron, el desafío será demostrar que pueden combinar innovación y cumplimiento normativo en un mercado que empieza a parecerse cada vez más al sistema financiero tradicional.