El mercado global atraviesa uno de los rallies más potentes de los últimos años. El S&P 500 volvió a máximos históricos, el NASDAQ recuperó todo el terreno perdido y hasta las small caps estadounidenses comenzaron a reaccionar.

Pero hay un activo que esta vez quedó atrás: Bitcoin sigue sin salir de su encerrona y lucha por no perder el soporte de u$s70.000. Está en su nivel más bajo en 45 días y arrastra al resto del mercado cripto.

Wall Street y Bitcoin: el dato que inquieta a inversores

El desacople empezó a llamar la atención en Wall Street porque rompe una lógica que dominó gran parte de los últimos tiempos. Cada vez que la liquidez global mejoraba y las acciones tecnológicas aceleraban, los activos digitales solían amplificar ese movimiento. Eran el activo de mayor beta financiera del sistema.

Pero la relación se quebró y hoy está ocurriendo lo contrario: las Bolsas vuelan y el mercado cripto todavía opera muy lejos del ritmo que muestran los activos de riesgo tradicionales. El gráfico que compara la capitalización total del mercado cripto con el S&P 500, Nasdaq, Russell 2000, oro y plata expone con claridad ese fenómeno.

Desacople entre el mercado bursátil y criptomonedas

Mientras las acciones estadounidenses prácticamente recuperaron máximos, la capitalización total de cripto sigue lateralizando después de una corrección muy agresiva iniciada a comienzos de 2026.

La primera explicación aparece en el corazón mismo del rally actual: la inteligencia artificial. Hoy, gran parte de los flujos institucionales están yendo hacia empresas que muestran ganancias concretas vinculadas al boom de IA.

Semiconductores, infraestructura para data centers, utilities eléctricas, software corporativo y compañías de redes concentran buena parte de las apuestas de Wall Street. 

Es decir, el mercado está privilegiando negocios con flujo de caja visible y crecimiento tangible. Y eso dejó a las criptomonedas en una posición incómoda: 

Otro dato que preocupa a Wall Street es que incluso el oro y la plata lograron un mejor desempeño relativo que las criptomonedas durante varios tramos del año.

En un contexto en el que reaparecieron tensiones geopolíticas, dudas fiscales en Estados Unidos y temor a una inflación más persistente, muchos fondos prefirieron volver a refugios tradicionales antes que aumentar exposición cripto.

Bitcoin pierde su principal atractivo

La señal es relevante porque durante años Bitcoin intentó instalarse como "oro digital". Pero en los momentos de mayor estrés reciente, buena parte de los flujos defensivos volvió a terminar en metales preciosos.

Iñaki Apezteguia, cofundador de Crossing Capital, asegura a iProUP que Bitcoin viene mostrando un desacople cada vez más evidente respecto de los activos de riesgo tradicionales, incluso frente a índices con los que históricamente mantuvo una correlación relativamente alta.

"Mientras el S&P 500 llegó a máximos históricos, Bitcoin viene retrocediendo casi sin pausa desde mediados de mayo, cuando alcanzó los u$s83.000", explicó.

Según el ejecutivo, el fenómeno refleja un cambio en la asignación global de capital. "Hay liquidez en el sistema financiero internacional, pero hoy se está direccionando principalmente hacia otro tipo de inversiones de riesgo, especialmente acciones vinculadas a inteligencia artificial y sectores con crecimiento más visible", afirmó.

Destaca que, pese a la debilidad reciente del precio, las empresas con estrategias de tesorería corporativa continuaron acumulando Bitcoin en los últimos 30 días, pero la dinámica de los fondos cotizados fue distinta: "En la última semana, los flujos hacia los ETF de Bitcoin fueron negativos y eso le quitó soporte al mercado".

Sobre el corto plazo, sostiene que el principal driver para que recupere un sendero alcista pasa por recomponer niveles técnicos clave. "La zona entre u$s72.000 y u$s76.000 había funcionado previamente como soporte y ahora podría transformarse en una resistencia importante", explicó.

Considera que el mercado necesitaría volver a ver entradas positivas en los ETF spot y nuevas compras por parte de compañías que utilizan Bitcoin como reserva corporativa.

A nivel macroeconómico, Apezteguia vincula el desempeño de las criptomonedas con la política monetaria de la Reserva Federal. "El mercado necesita señales más claras respecto a una eventual baja de tasas y menor presión sobre los rendimientos", señala.

También menciona la expectativa alrededor de las declaraciones de Kevin Warsh, uno de los nombres que el mercado sigue de cerca cuando conduzca la Fed. "Su visión puede ayudar a darle al mercado un horizonte más claro sobre el rumbo monetario", indica.

De todos modos, el analista se mostró cauteloso sobre el escenario inmediato para Bitcoin. "En el corto plazo no veo demasiados drivers alcistas fuertes", revela.

Bitcoin: qué cambió en los inversores

Ramiro Rodríguez, CFO de Fiwind, explica que el desacople entre la divisa digital líder y las acciones estadounidenses responde "principalmente a un cambio en las variables que hoy está mirando el mercado".

"Bitcoin está reaccionando mucho más a factores como la liquidez global y las tasas reales que al apetito general por riesgo que impulsa al S&P 500 y al Nasdaq", indica.

Según Rodríguez, mientras los papeles de EEUU subieron con fuerza en las últimas semanas, especialmente por las expectativas de crecimiento vinculadas a la IA, los rendimientos de los bonos largos del Tesoro estadounidense siguen elevados, algo que suele afectar negativamente a los activos alternativos como Bitcoin.

"Ese nivel alto de tasas probablemente le esté pegando a BTC", afirma el analista, quien agrega que el mercado cripto depende hoy de manera muy fuerte de los flujos hacia los ETF. "Cuando esos ingresos de capital se frenan, Bitcoin pierde impulso rápidamente, incluso aunque Wall Street mantenga un tono optimista", añade.

Además, considera que después del rally que siguió al halving hubo una importante toma de ganancias y una rotación hacia activos con generación concreta de flujo de caja: "Parte del mercado empezó a migrar hacia instrumentos que ofrecen rentas o dividendos reales, algo que BTC todavía no tiene".

Para Rodríguez, esa dinámica ayuda a explicar el escenario actual. "Por eso vemos esta situación bastante inusual donde el S&P 500 marca máximos históricos mientras Bitcoin permanece lateralizado o incluso con cierta debilidad relativa", concluye.

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