El mercado cambiario llega al cierre de mayo con menos tensión que semanas atrás, pero lejos de transmitir tranquilidad total.
La baja en las expectativas de devaluación, el ingreso de dólares del agro y la menor intervención oficial ayudaron a estabilizar los tipos de cambio financieros.
Aun así, las reservas y las tasas reales negativas siguen siendo los puntos que más preocupan a operadores e inversores.
El dato que marcó el mes fue el retroceso de la posición del Banco Central en contratos de dólar futuro. En abril, el organismo redujo su exposición en u$s434 millones y quedó con posiciones por u$s2.176 millones.
Para el mercado, es una señal de que el Gobierno necesitó menos cobertura cambiaria y enfrentó menor presión especulativa.
Detrás de ese alivio aparecieron varios factores: una liquidación fuerte del campo, emisiones de deuda de empresas y provincias y una demanda más contenida de cobertura en dólares.
Los dólares financieros terminan mayo con una tendencia bajista y menos volatilidad. Aun así, la brecha con el oficial volvió a superar el 25%, una señal de que el mercado todavía no descarta nuevas tensiones cambiarias.
El contado con liquidación y el MEP encontraron algo de equilibrio gracias a la intervención oficial y a una menor urgencia por dolarizar carteras en el corto plazo. Pero la sensación en la City es que la calma todavía depende de variables muy sensibles.
Entre las principales alertas aparecen:
- La dificultad del BCRA para acumular reservas genuinas
- Tasas de interés que siguen corriendo detrás de la inflación
- Una demanda de cobertura que podría reactivarse rápido ante cualquier ruido político o económico
Aunque mayo cerró con un escenario más ordenado y menor volatilidad, el mercado cree que junio volverá a poner a prueba al esquema cambiario.
Ahora, la atención está puesta en el manejo del tipo de cambio oficial y en el techo de la banda de flotación que seguirá el Gobierno durante el próximo mes.
Hasta dónde está dispuesto a dejar correr al dólar oficial y qué margen real tiene el Banco Central para sostener esa estrategia sin perder reservas, señaló Ámbito.
Por otra parte, la inflación y las señales fiscales seguirán siendo variables clave. Si el mercado detecta inconsistencias o dificultades para acumular divisas, la presión sobre los dólares paralelos podría reaparecer rápidamente.
El dólar blue, por su parte, se mantuvo relativamente estable en las últimas semanas, aunque todavía mantiene una brecha alta frente al oficial.
La continuidad de esa calma dependerá en gran medida de que el Gobierno sostenga el ingreso de dólares del agro y mantenga bajo control las expectativas.