La supervisión de las criptomonedas cobró mayor relevancia en la agenda global tras nuevas presiones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) para que los países corrijan fallas en la regulación de activos digitales.
En una declaración difundida el 17 de abril, el organismo vinculó una aplicación más estricta de medidas contra el blanqueo de capitales con la necesidad de avanzar más rápido en la normativa sobre activos virtuales.
El mensaje fue contundente: las jurisdicciones que no avancen en regulación cripto enfrentarán mayor escrutinio, en un contexto donde el GAFI busca cerrar brechas en el control de operaciones digitales transfronterizas.
GAFI acelera el control sobre criptomonedas sin frenar innovación
La reciente declaración del GAFI ubicó a las criptomonedas dentro de una estrategia más amplia orientada a modernizar los sistemas de defensa frente a las finanzas ilícitas en un entorno global cada vez más digitalizado.
En ese marco, los ministros expresaron con claridad su postura al afirmar: "Apoyamos la innovación responsable en el ámbito financiero", fijando una línea que combina impulso tecnológico con mayores exigencias regulatorias internacionales.
Esta definición resulta relevante porque el organismo no catalogó a las finanzas basadas en blockchain como inherentemente riesgosas, sino que destacó su potencial para mejorar controles cuando se implementan junto a marcos de seguridad robustos.
Además, el GAFI subrayó que herramientas como la inteligencia artificial pueden fortalecer la supervisión y el cumplimiento normativo, siempre que estén respaldadas por mecanismos adecuados que garanticen su uso seguro dentro del sistema financiero.
En paralelo, la misma sección del documento respaldó el avance de tecnologías de pago emergentes, aunque advirtió sobre los riesgos asociados, e instó a acelerar la implementación de normas sobre criptomonedas en toda su red global.
Dentro de este esquema, la Recomendación 15, titulada "Nuevas tecnologías", continúa siendo el estándar central para regular activos virtuales y proveedores de servicios de activos virtuales dentro del marco internacional del GAFI.
Esta norma fue revisada en 2018 y complementada con una nota interpretativa en junio de 2019, que aclaró cómo aplicar medidas contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo en actividades cripto.
El marco exige evaluar riesgos, aplicar enfoques adecuados, registrar VASP, supervisar operaciones, sancionar incumplimientos y cumplir la "Travel Rule", que obliga a incluir datos del ordenante y beneficiario en transferencias.
GAFI pone el foco en stablecoins y empresas offshore
Las stablecoins y las empresas extraterritoriales pasaron a ocupar el centro de la atención regulatoria ante persistentes fallas en la implementación de controles, lo que elevó la preocupación dentro del GAFI.
La actualización para 2025 del GAFI confirmó que la Recomendación 15 continúa como referencia global, aunque evidenció que solo el 29 % de las 138 jurisdicciones evaluadas cumplían ampliamente con los requisitos.
En ese mismo análisis, se señaló que apenas una jurisdicción alcanzó un cumplimiento pleno, lo que refleja la magnitud de las brechas regulatorias existentes en la supervisión internacional de los activos virtuales.
Un informe del 3 de marzo de 2026 examinó el uso indebido de stablecoins en transferencias entre pares realizadas a través de carteras no alojadas, destacando riesgos concretos en este tipo de operaciones.
Datos de Chainalysis incluidos en ese reporte mostraron que las stablecoins representaron el 84 % del volumen total de transacciones ilícitas con activos virtuales registradas durante 2025 a nivel global.
Otro informe del 11 de marzo de 2026 centrado en los VASP extraterritoriales describió mecanismos para detectar, registrar, supervisar y sancionar a empresas que operan aprovechando entornos con controles regulatorios más débiles.
La advertencia más contundente quedó plasmada en la declaración oficial: "Hacemos un llamamiento a la aplicación rápida y efectiva de las Normas del GAFI en el sector de los activos virtuales en toda la red global y exigiremos responsabilidades a los países que no apliquen las Normas con celeridad".
En definitiva, el organismo no introduce nuevas reglas, sino que exige a los países aplicar las existentes con mayor rapidez, coherencia y menos lagunas transfronterizas en la supervisión de criptomonedas.