Wall Street volvió a mandar una señal conocida, pero no por eso menos potente: la de rotación. El capital sale de tecnología, sobre todo del software y de los grandes ganadores del trade de la Inteligencia Artificial, y busca refugio relativo en sectores más clásicos, con flujos previsibles y valuaciones menos exigentes. Industriales, energía, consumo básico y defensa toman la posta mientras el Nasdaq acusa el golpe.

El movimiento no es menor. En el último mes, las acciones tecnológicas de mayor peso concentraron buena parte de las ventas, arrastrando a los índices. El de Microsoft puede ser un buen termómetro de ese proceso: la acción acumula una caída superior al 20% en 2026, pese a que el negocio no mostró un deterioro proporcional. El mercado, claramente, ajusta expectativas.

Lo clave es separar ruido de fundamentos. La rotación en Wall Street no implica un escenario de estrés sistémico ni un "fin de la tecnología, sino una normalización de precios tras años de liderazgo casi exclusivo del sector. El problema es aritmético: con el S&P 500 ponderado por capitalización, cuando los gigantes tecnológicos corrigen, el índice entero se frena, aun cuando decenas de acciones marcan máximos.

En paralelo, el mercado cripto acompaña el tono defensivo. Bitcoin sigue débil, con menor apetito por riesgo, presión sobre posiciones apalancadas y flujos que se retraen cuando sube la volatilidad en acciones. No lidera la narrativa, pero refuerza el mensaje: menos euforia, más selectividad.

Microsoft: ¿oportunidad o value trap elegante?

La pregunta inevitable es si la corrección de Microsoft abre una oportunidad. Desde lo fundamental, la empresa sigue jugando en otra liga. Presentó un balance sólido, caja abundante y generación de free cash flow consistente. También un negocio diversificado con márgenes altos y exposición a IA, pero con un modelo de monetización más claro que el de muchas compañías puramente "AI-driven.

El castigo reciente no responde a un quiebre del negocio, sino a un ajuste de valuación y a la salida táctica de flujos del sector. Dicho sin épica: Microsoft hoy está más barata que hace un mes, no peor empresa.

El caso de Microsoft en Wall Street

Al respecto, el asesor de inversiones Leandro Monnittola, dice en diálogo con iProUP que a la hora de analizar el último resultado de Microsoft, el factor más relevante fue el fuerte aumento del gasto de capital: "El capex creció de manera significativa y volvió a ocupar un lugar central en la lectura del mercado", asegura el experto.

Cabe recordar que el capex (capital expenditures o gasto de capital) es la inversión que hace una empresa en activos físicos y tecnológicos para sostener o expandir su negocio.

Monnittola destaca que el negocio en la nube mostró un desempeño muy sólido. "Azure creció con fuerza, aunque persisten dudas sobre la capacidad de la compañía para absorber esa demanda que estaría superando ampliamente a la oferta y la capacidad instalada aparece como un cuello de botella en el corto plazo", analiza el estratega.

El analista también destaca que el mercado observa con cautela la relación de dependencia entre OpenAI y Microsoft, dado que la compañía es su principal inversor y socio estratégico, lo que introduce riesgos de concentración en la narrativa de inteligencia artificial. A esto se suma el avance de Gemini, que agrega más ruido competitivo al escenario.

Y concluye que más allá de estos factores y del último balance, el diagnóstico general coincide con el consenso de analistas: "Microsoft sigue siendo una oportunidad. A los precios actuales, el modelo de negocio continúa siendo sólido y la corrección reciente mejora el punto de entrada. En ese marco, la acción se perfila como una oportunidad de compra y por eso decidimos incorporarla al portafolio sugerido de febrero", asegura.

Por qué el mercado castiga a Microsoft

Piedad Ortiz, economista y MBA en Finanzas, recuerda que Microsoft viene de un rally fuerte en 2025, pero este año ha sido un poco más complicado para la empresa, ya que arrastra una presión sectorial donde se mira con lupa el gasto y se exigen rendimientos más sólidos y flujo de caja.

El precio actual en Wall Street de u$s390 aproximadamente y muestra una caída intradiaria de más del 4,8%. En su reciente presentación de resultados, con un incremento significativo de ingresos, se observó una baja en sus acciones post-earnings debido al capex masivo que tiene en carpeta (u$s37.500 millones, 66% interanual), lo que generó nerviosismo por la posibilidad de márgenes más bajos, explica.

La experta destaca algunos puntos clave de sus resultados: "Aumento de ingresos del 17% interanual impulsado por servicios en la nube e iniciativas de IA; beneficio por acción (BPA) que superó las previsiones en un 5,3%, alcanzando u$s4,14 frente a los u$s3,93 esperados, con un crecimiento del 24% interanual. Microsoft Cloud sorprendió con ingresos que superaron los u$s51.000 millones ( 26%)", indica.

A futuro, se proyectan ingresos por u$s81.750 millones ( 17% aprox.), con Azure creciendo 37%, aunque con una leve reducción de márgenes del 1%. En medio de este escenario, la compañía, con un foco muy marcado en capex, plantea riesgos asociados a una adopción más lenta de Copilot y a mayores amenazas competitivas.

En lo que va del año, la acción acumula una caída de 21% interanual (YTD), y en el mercado local su CEDEAR muestra un retroceso más pronunciado, impactadp también por la leve caída del dólar implícito. "Este CEDEAR es bastante líquido y presenta potencial de upside", asegura Ortiz.

En dólares, MSFT muestra un potencial de alza estimado para los próximos 12 meses de entre 45% y 50%, respaldado por fundamentos sólidos: "Liderazgo de Azure en cloud, Copilot de IA en partnership con OpenAI, productividad de M365, videojuegos y una demanda elevada", menciona la experta.

El principal riesgo, plantea Ortiz, es el capex elevado y la presión sobre márgenes en el corto plazo, además de la interdependencia con OpenAI y la competencia con AWS y Google en un segmento de ingresos muy ligado a la monetización de la IA. Aun así, se perfila como una oportunidad para inversores con perfil de largo plazo, capaces de tolerar correcciones intermedias. "En el plano local, el CEDEAR también funciona como cobertura cambiaria, con el plus del dividendo", asegura.

Por último, recuerda Ortiz, Microsoft lanzó recientemente el chip acelerador Maia 200, con potencial para propulsar su crecimiento en IA. El impulso de la acción se vio mermado por ventas indiscriminadas del sector, pero se trata de una empresa con alto potencial y múltiples fuentes de ingresos que hoy quedan opacadas por el foco del mercado en el capex.

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