Cada vez que Bitcoin acelera una suba o perfora un soporte clave, surge la misma sospecha en redes y foros: "son los bots". La escena se repite ante cada vela roja intensa o rally inesperado. Pero, ¿un algoritmo puede realmente mover el precio del activo más grande del mercado cripto?
El debate se reaviva tras el lanzamiento de OpenClaw para TradingView, una herramienta que promete agentes de IA capaces de analizar gráficos y ejecutar operaciones en tiempo real. La idea de robots que leen patrones y disparan órdenes sin intervención humana despierta fascinación y temor en partes iguales.
Sin embargo, cuando se analizan los números y la estructura actual del mercado, la respuesta resulta menos dramática.
Bots que amplifican, pero no crean tendencia
Adam Dubove, director de Ichimoku Fibonacci, pone el foco en la dinámica estructural del mercado. "Los bots pueden amplificar tendencias pero no las crean. Puede profundizar los movimientos del mercado, pero no son la fuente del movimiento".
Para el experto, "el precio está marcado por la liquidez, los fundamentos, el apetito por el riesgo, y otros factores que hacen a la oferta y la demanda".
En otras palabras, un bot puede acelerar una caída si detecta ruptura de soportes o liquidaciones en cascada. También puede potenciar una suba si identifica momentum alcista. Pero la chispa inicial suele provenir de otro lado.
Bitcoin mueve a diario miles de millones de dólares en exchanges globales y mercados regulados. El volumen al contado se combina con futuros, opciones y fondos cotizados (ETF) listados en Estados Unidos. En ese ecosistema, la liquidez y las órdenes institucionales pesan más que cualquier script minorista.
Para la analista financiera Mariel Lang "es bastante gravitante la incidencia de bots porque entre el 60-80% del volumen en exchanges principales ya es trading algorítmico. Y en los momentos de volatilidad alta el número sube a más de 85%".
La experta precisa que, "cuando se crean velas gigantes o movimientos porcentuales muy fuertes, lo que está pasando no es que mil personas decidieron vender al mismo tiempo, sino que se arman cascadas de liquidaciones algorítmicas. Para cuando una persona reaccionó a la noticia, pues ya los algoritmos compraron, vendieron y arbitraron la diferencia entre exchanges", detalla.
La especialista, no obstante, aclara: "los bots como tal no controlan el precio en el sentido conspirativo. No hay un botón que diga Bitcoin hoy a 100.000, Bitcoin mañana 50.000. Lo que hacen es simplemente amplificar movimientos que ya existen. O sea, son aceleradores, no creadores", resalta.
"Es importante reconocer que el trading automatizado no altera los fundamentos subyacentes de Bitcoin, que continúan estando determinados por factores como la adopción, su oferta finita y el entorno macroeconómico global", aporta Karina Caudillo, Manager Regional de OKX.
La ejecutiva aclara que los bots de trading están disponibles para todos los usuarios, no solo para traders experimentados o institucionales: "Esto facilita que cualquier persona pueda automatizar estrategias, operar con mayor disciplina y aprovechar las oportunidades del mercado".
Por su parte, Rodolfo Andragnes, creador de LABITCONF, relativiza el fenómeno. "Esto de los bots no es nuevo ni acá ni en otros mercados. No creo que haya una incidencia mayor en BTC"
"Si que un porcentaje grande de ventas son generadas por los bots, que de alguna forma representan la voluntad expresa de la preconfiguración que haya puesto un humano, y que las pendientes pronunciadas son generadas por la caida de apalancamientos exorbitantes", completa.
El punto clave aparece en el apalancamiento. En mercados de futuros, donde operadores utilizan multiplicadores de 10x, 20x o más, una corrección moderada puede activar liquidaciones automáticas. Esas liquidaciones se ejecutan vía algoritmos y generan efecto dominó.
En ese contexto, los bots no deciden el rumbo macro: cuando el precio rompe un nivel técnico relevante, las órdenes programadas se activan en cadena y profundizan la pendiente.
Wall Street y el nuevo centro de gravedad
El mercado de Bitcoin ya no se parece al de 2017. Hoy conviven exchanges cripto con fondos institucionales, bancos de inversión y grandes mesas de trading en Wall Street.
Alfredo Roisenzvit, profesor de Crypto&Blockchain en UCEMA, lo resume de forma directa: "Lo que define el precio son trades direccionales. Es decir, compras o ventas de grandes apostadores, digamos especuladores, de Wall Street".
"Hoy, mayormente, son empresas institucionales, importantes bancos de inversión y grandes empresas de trading", precisa el experto.
Y agrega: "la respuesta corta es no, no mueven absolutamente la aguja. Es algo interesante, divertido, en algún momento tendrá un poco más de efecto, hoy el precio de Bitcoin lo mueve Wall Street. Si bien se usan mucho, las decisiones son mayormente humanas".
El ingreso de ETF spot en Estados Unidos refuerza ese diagnóstico. Flujos de cientos de millones de dólares en un solo día pueden inclinar la balanza mucho más que miles de bots minoristas operando con capital limitado.
El avance de agentes de IA como los que propone OpenClaw abre un nuevo capítulo. Si la automatización escala y se integra a mesas institucionales con grandes volúmenes, el impacto podría crecer.
Hoy, sin embargo, el mercado muestra una jerarquía clara. Los bots minoristas ejecutan estrategias preconfiguradas. Los algoritmos institucionales optimizan timing y gestión de riesgo. Pero la dirección general responde a decisiones estratégicas, flujos de capital y contexto macro.
Bitcoin reacciona a tasas de interés en Estados Unidos, a la liquidez global y al apetito por activos de riesgo. En ese tablero, los bots funcionan como engranajes, no como arquitectos.
La próxima vez que el precio rompa un soporte o dispare un rally, el algoritmo puede estar allí, listo para ejecutar. Pero detrás de cada gran movimiento todavía aparece una decisión humana con capital suficiente para inclinar el mercado.