El mercado cripto atraviesa una etapa de definiciones. Después de la fuerte corrección de enero, los principales activos de capitalización media vuelven a quedar bajo la lupa de traders e inversores que buscan señales tempranas de rebote.
En ese escenario, Cardano (ADA) y XRP concentran buena parte de la atención, no solo por sus niveles técnicos actuales, sino también por los catalizadores que empiezan a tomar forma en cada ecosistema.
Ambos tokens enfrentan un contexto macro exigente, con menor apetito por riesgo y un mercado todavía sensible a titulares regulatorios. Aun así, los fundamentos de red y ciertos patrones históricos sostienen la expectativa de un rebote técnico, siempre que los soportes clave resisten.
Los especialistas consultados para este artículo coinciden en la dependencia de todos los activos hacia Bitcoin, pero también resaltan datos puntuales de ambos activos que los transforman en muy buenas opciones para seguir con atención.
Cardano acelera su hoja de ruta y el mercado toma nota
La red de Cardano muestra señales claras de actividad institucional y técnica. Intersect, el organismo que coordina las actualizaciones del protocolo, confirma que el próximo hard fork no altera los formatos de transacción, un punto clave para preservar la estabilidad del ecosistema.
La actualización, conocida como van Rossem Hard Fork, mejora la ejecución de los contratos inteligentes de Plutus (el lenguaje que usa Cardano para escribirlos), suma nuevas herramientas criptográficas y refuerza las reglas del ledger. Los contratos existentes permanecen intactos, un factor que reduce riesgos para desarrolladores y validadores.
Un hard fork es una actualización importante del sistema. A diferencia de otros casos donde todo cambia y muchas veces provoca caos, aquí aseguran que "no altera los formatos de transacción, un punto clave".
"Es como si cambiaran el motor de un auto para que sea más potente, pero los pedales y el volante siguen estando en el mismo lugar", grafica a iProUP el analista financiero Tomás Guevara.
Input Output Engineering (la "constructora" principal detrás de Cardano) avanza con el cronograma del Protocolo 11. El nodo Cardano 10.6.2 entra en fase preliminar para pruebas en SanchoNet (el "laboratorio" o red de pruebas donde experimentan antes de lanzar algo al público), mientras que la versión 10.7.0 se perfila como candidata final para activar el hard fork en redes de prueba y, luego, en la mainnet.
La activación depende de los resultados técnicos y de los benchmarks de rendimiento. Ahora, ¿por qué le importa esto al mercado? "En el mundo de las finanzas, que una red sea estable y no se rompa al actualizarse es muy valioso", responde Guevara.
El analista considera muy valioso el aspecto técnico de un proyecto porque es una "señal de fortaleza y confianza, especialmente cuando los precios están intentando recuperarse".
ADA cotiza cerca de u$s0,29, dentro de un área de demanda histórica que se extiende entre u$s0,25 y u$s0,30. Esta zona funciona como soporte clave en ciclos anteriores y concentra el interés de compradores de mediano plazo.
"El precio presiona el límite inferior de un canal descendente", precisa Guevara. "La defensa de este rango resulta crucial para evitar un movimiento hacia u$s0,18 o incluso u$s0,15", agrega el experto.
"Una recuperación sostenida abre el camino hacia resistencias en u$s0,80 y u$s1,00", remarca. Es decir, puede duplicar y hasta triplicar su precio.
El especialista cree que un cierre semanal por encima de esa franja marcará un posible cambio de tendencia. Desde allí, el precio encuentra margen para buscar u$s1,20 y, en un escenario de mayor impulso, niveles superiores asociados a ciclos previos.
XRP entre la cautela técnica y el peso de la narrativa
XRP, por su lado, enfrenta un panorama distinto. El token de Ripple pierde el nivel de u$s1,80 tras la corrección de enero y se mueve en una estructura claramente bajista (u$s1,60).
Febrero suele ser un mes complejo para el activo, según datos históricos, con retornos promedio negativos. Aunque ya sabemos que la cuestión cíclica últimamente no aplica para el mundo cripto.
Aun así, el contexto no resulta lineal. XRP Ledger muestra un aumento en direcciones activas y transacciones, junto con movimientos relevantes de grandes tenedores. Esta mayor actividad no implica acumulación automática, pero sí refleja que el interés institucional permanece activo incluso en fases de debilidad.
"El mercado trata a XRP como un activo narrativo, muy sensible a titulares regulatorios y a avances en la adopción de pagos transfronterizos", advierte a iProUP la analista Belén González. Esa característica, para la experta, explica tanto su volatilidad como su capacidad de reacción ante catalizadores puntuales.
Desde el análisis técnico, González explica que XRP mantiene una presión vendedora sostenida. Las medias móviles de corto y mediano plazo apuntan a debilidad y los osciladores no ingresan en sobreventa extrema, lo que deja margen para movimientos adicionales a la baja.
"Los soportes relevantes aparecen en la zona de u$s1,40 a u$s1,60", agrega González. Para la experta, la defensa de ese rango define el escenario base para febrero, que se perfila como lateral con sesgo bajista. Una ruptura clara habilita extensiones negativas adicionales.
En un escenario de recuperación, el precio necesita señales técnicas concretas. "La zona de u$s1,95 a u$s2,20 actúa como primera resistencia relevante y funciona más como rebote técnico que como inicio de una tendencia alcista sólida", asegura. Es decir, una suba del 80%.
Mirada a 2026: potencial condicionado para XRP
Más allá del corto plazo, las proyecciones para XRP hacia fines de 2026 dependen de dos factores centrales. Por un lado, la claridad regulatoria en mercados clave como Estados Unidos y la Unión Europea. Por otro, la adopción real de sus soluciones de pagos institucionales.
En un escenario base con mayor certidumbre legal e integraciones activas, distintos modelos proyectan a XRP en un rango de u$s4 a u$s8. En cambio, si la ambigüedad regulatoria persiste o las stablecoins capturan mayor cuota de mercado, el token enfrenta un techo más bajo.
Las condiciones macro, el apetito por riesgo y la liquidez global siguen siendo variables determinantes para ambos activos. Tanto ADA como XRP transitan zonas técnicas decisivas. Cardano apuesta a la ejecución tecnológica como motor de recuperación, mientras que XRP continúa atado a su narrativa regulatoria y a eventos puntuales.
En un mercado que todavía digiere la corrección, los rebotes existen, pero exigen timing, gestión de riesgo y lectura fina del contexto. La próxima señal no llega desde un solo gráfico, sino desde la combinación entre técnica, fundamentos y macro.