La industria muestra avances en infraestructura, custodia y regulación, mientras grandes empresas suman blockchain en operaciones financieras reales
26.01.2026 • 14:15hs • Proyección
Proyección
Qué proyectó Ripple para 2026: las predicciones cripto de su presidenta Monica Long
La presidenta de Ripple, Monica Long, proyectó que 2026 será el año en que las criptomonedas pasen de la experimentación a la producción masiva.
Para la ejecutiva, el sistema financiero global estará atravesado por las stablecoins, los activos tokenizados y la integración de inteligencia artificial (IA).
En medio del escenario optimista descrito por Long, el precio de XRP retrocedió cerca de 3% y se ubicó debajo de los u$s2, dejando en evidencia las contradicciones propias de un mercado donde la infraestructura financiera avanza más lenta que el precio de los activos.
Según sus estimaciones, la industria cripto está lista para dejar atrás la etapa de pruebas y pasar a una fase de adopción a gran escala, en un contexto donde la infraestructura ya es más madura y los casos de uso empiezan a mostrar beneficios concretos.
Un elemento clave en esta transformación son las stablecoins. Ripple anticipa que estos activos dejarán de ser sistema alternativo para convertirse en un pilar de las transacciones internacionales.
En 2025, las transacciones B2B con stablecoins se movieron a un ritmo equivalente a u$s76.000 millones anuales, frente a volúmenes casi inexistentes a comienzos de 2023.
Adopción corporativa e institucional: la era cripto comienza en 2026
Ripple estimó que cerca del 50% de las compañías Fortune 500 tendrán alguna estrategia vinculada a criptoactivos en 2026, ya sea de tesorería, activos tokenizados u operaciones on-chain.
Mientras que entre 5% y 10% de la liquidación global podría realizarse directamente sobre blockchain, impulsada por la tokenización y el uso de stablecoins como colateral.
Long también destacó el rol de la custodia y adelantó un aumento de alianzas entre bancos tradicionales y proveedores especializados para garantizar seguridad y confianza en la gestión de activos digitales.
A ese panorama se sumó la convergencia entre blockchain e IA, con contratos inteligentes y modelos de IA capaces de optimizar liquidez, riesgos y tesorería en tiempo real.