Los ETF al contado de Bitcoin y Ethereum en Estados Unidos sufrieron retiros cercanos a los u$s1.000 millones en una sola jornada, en medio de un escenario marcado por volatilidad financiera, tensiones geopolíticas y señales macroeconómicas restrictivas.

El movimiento refleja una abrupta reducción del apetito institucional por las criptomonedas, impulsada por las caídas de precios, liquidaciones apalancadas y un entorno global que volvió a priorizar la cautela frente al riesgo.

Salidas récord golpean a los ETF de Bitcoin y Ethereum

Según datos de SoSoValue, los ETF de Bitcoin registraron salidas netas por u$s817,9 millones el 29 de enero, el mayor flujo negativo diario desde el 20 de noviembre pasado en el mercado estadounidense.

Entre los fondos más afectados se destacó IBIT de BlackRock con pérdidas por u$s317,8 millones, seguido por FBTC de Fidelity con salidas por u$s168 millones y GBTC de Grayscale que registró u$s119,4 millones en salidas.

Este comportamiento marcó un abrupto cambio frente al trimestre previo, cuando los ETF cripto captaban flujos positivos sostenidos impulsados por expectativas monetarias más laxas y precios en ascenso.

Los ETF de Ethereum tampoco escaparon a la presión vendedora y acumularon retiros por u$s155,6 millones, liderados por ETHA de BlackRock y FETH de Fidelity durante la misma sesión.

Como consecuencia directa, los activos totales bajo gestión de los ETF de Ethereum descendieron hasta u$s16.750 millones desde niveles superiores a u$s18.000 millones registrados a comienzos del mes en curso dentro del mercado.

Al sumar Bitcoin y Ether, las salidas combinadas alcanzaron u$s973,5 millones, cifra que superó los USD 1.000 millones al incluir otros productos cripto negociados en bolsas estadounidenses durante esa jornada.

Los ETF vinculados a Solana y XRP también registraron salidas adicionales, con u$s2,2 millones y u$s92,9 millones respectivamente, elevando el monto total retirado del ecosistema cripto en una sola sesión.

Caídas de precios y liquidaciones amplifican la presión

La salida de capital coincidió con una fuerte caída de precios, con Bitcoin perforando los u$s83.000 y tocando mínimos de varios meses cercanos a u$s81.200.

En términos mensuales, Bitcoin acumuló una baja cercana al 6% y una corrección del 35% desde su máximo histórico alcanzado en octubre del año pasado.

Ethereum acompañó el movimiento bajista con descensos superiores al 7% hacia la zona de u$s2.700, mientras otras altcoins relevantes también retrocedieron con fuerza durante la jornada financiera global más volátil reciente registrada.

La presión se intensificó por liquidaciones de posiciones apalancadas que superaron los u$s1.700 millones en 24 horas, concentradas mayormente en traders con apuestas alcistas.

Este proceso aceleró la caída en un contexto de liquidez reducida, donde movimientos relativamente pequeños en los flujos generaron impactos desproporcionados sobre los precios de los principales activos digitales.

En simultáneo, los mercados tradicionales comenzaron a reflejar un sesgo más defensivo, con ventas en acciones tecnológicas y materias primas, reforzando el clima de aversión al riesgo a nivel global.

El comportamiento sincronizado entre criptomonedas y otros activos financieros volvió a poner de relieve la creciente integración del mercado cripto dentro del sistema financiero tradicional.

El contexto macroeconómico y advertencias del mercado

El trasfondo macroeconómico jugó un rol decisivo en la dinámica reciente, luego de que la Reserva Federal de Estados Unidos decidiera mantener sin cambios las tasas de interés y adoptara un tono cauteloso.

A esto se sumaron especulaciones sobre el futuro liderazgo de la FED, tras la confirmación de Donald Trump de que Kevin Warsh sería su nominado para reemplazar a Jerome Powell al frente del organismo.

Si bien Warsh es considerado cercano al ecosistema cripto, su perfil es percibido como bajista para Bitcoin, dado su enfoque históricamente más restrictivo en materia de política monetaria.

Las tensiones geopolíticas también influyeron, con disputas comerciales entre Estados Unidos y Europa, conflictos persistentes en Oriente Medio y un fortalecimiento del dólar que presionó a los activos de riesgo.

En paralelo, el oro captó flujos defensivos y mostró un rendimiento superior, con una suba del 82% interanual, frente a una caída cercana al 20% de Bitcoin en el mismo período.

A estas presiones se añadieron disrupciones en la minería de Bitcoin, luego de una tormenta invernal severa en Estados Unidos que redujo el hashrate un 12% y llevó los ingresos diarios a un mínimo anual cercano a los u$s28 millones.

Expertos interpretan el episodio como una limpieza de apalancamiento más que como el inicio de un mercado bajista estructural, en un entorno de liquidez global todavía ajustada.

Thomas Perfumo, economista global de Kraken, afirmó: "La liquidez global permanece ajustada. Las tasas de interés son solo un componente de las condiciones generales de liquidez. Por el contrario, el oro se ha beneficiado históricamente de un dólar debilitado y continúa absorbiendo flujos de inversores más sensibles al riesgo".

Matt Howells-Barby, vicepresidente de Kraken, advirtió: "Bitcoin ha sentido el impacto, con una ola de liquidaciones largas empujando los precios a la baja. Un fracaso en reclamar el área de 83.500 dólares dejaría en foco la región de 80.000 dólares".

Te puede interesar