Epoch Ventures, firma de venture capital especializada exclusivamente en Bitcoin, lanzó en las últimas horas un amplio informe sobre la divisa digital líder, su rol como activo refugio y el panorama cripto para 2026.
Durante más de una década, el mercado cripto se ordenó alrededor de una idea casi sagrada: "el ciclo de cuatro años de BTC, marcado por el halving, picos parabólicos y derrumbes posteriores". Ese relato, según el último Bitcoin Ecosystem Report 2026 de la firma, parece que está por llegar a su fin.
La tesis es clara y disruptiva: Bitcoin dejó de comportarse como un activo cíclico y especulativo y está en una etapa de maduración "aburrida", caracterizada por menor volatilidad, flujos estructurales y crecimiento gradual. Lejos de ser una mala noticia, para Epoch este cambio es la base del próximo gran movimiento del mercado.
Bitcoin: efecto en precios del fin de ciclo
El informe parte de un dato incómodo para los alcistas tradicionales. Bitcoin cerró 2025 en torno a los u$s87.500, con una caída de 6%. Para la narrativa clásica, esto implicaría un ciclo fallido. Para Epoch, es exactamente lo contrario: el ciclo de cuatro años nunca fue una ley económica, sino una combinación de causalidades históricas.
"Baja liquidez y comportamiento retail que ya no se repiten en un mercado dominado por ETF, balances corporativos y flujos institucionales", destaca el informe, que sostiene que el último pico "real" de Bitcoin habría ocurrido en noviembre de 2024 y que 2025 funcionó como un mercado bajista silencioso, sin capitulación violenta.
En ese marco, 2026 no sería el año de un nuevo "superciclo", sino el inicio de una fase alcista distinta: menos explosiva, pero más sostenible, capaz de romper definitivamente con la lógica del halving.
Claves de Bitcoin para 2026
Bitcoin: por qué es bueno que sea aburrido
Uno de los ejes centrales del reporte es la caída estructural de la volatilidad. Epoch expone que, en 2025, Bitcoin pegó menos saltos que acciones como Tesla o Nvidia y tuvo un comportamiento similar al de gigantes tecnológicos como Meta, Amazon o Google.
Este cambio tiene consecuencias profundas. El trader minorista apalancado pierde protagonismo, las liquidaciones masivas se reducen y el activo empieza a ser evaluado con criterios más cercanos a los de un instrumento financiero tradicional. En otras palabras, cuanto más aburrido se vuelve, más cerca está de convertirse en dinero global.
La paradoja es que gran parte del sistema financiero aún lo percibe como un activo extremadamente riesgoso, aun cuando los datos ya no respaldan esa visión. Para Epoch, esa brecha entre percepción y realidad es una de las mayores oportunidades de los próximos años.
Bitcoin: cuánto costará en 2026
Lejos de buscar el próximo "evento narrativo", el informe identifica catalizadores mucho más prosaicos, pero potentes. El principal es la comparación con el oro. Medido en términos de oro, Bitcoin cayó cerca de 50% desde su máximo, mientras que el metal subió más de 70% en 2025. El resultado es un trade sobrecargado en oro y subexpuesto en Bitcoin.
Epoch calcula que una rotación de apenas 0,5% del mercado del oro hacia Bitcoin generaría flujos mayores que todos los ETFs actuales, y que con una reasignación del 5,5% se igualaría la capitalización total del activo digital. En ese contexto, la desaceleración del oro puede funcionar como el disparador de una nueva etapa alcista para Bitcoin.
A esto se suma el rol de los ETF spot: desde su lanzamiento, ya captaron más de u$s40.000 millones y controlan cerca del 8% del circulante. A diferencia de lo que muchos suponen, el grueso de esos flujos sigue siendo retail, lo que sugiere que el proceso de institucionalización todavía está lejos de agotarse.
El escenario base de Epoch para 2026 no incluye un rally descontrolado, sino algo más difícil de procesar para el ecosistema cripto: un mercado que sube sin hacer ruido.
La firma proyecta que Bitcoin puede alcanzar al menos los u$s150.000 (70% con respecto al nivel actual), iniciar un desacople gradual de las acciones y consolidarse como un activo de reserva alternativo, cada vez más comparable con el oro.
En ese mundo, el ciclo de cuatro años deja de ser el mapa y es reemplazado por otro más incómodo para traders, pero más atractivo para inversores de largo plazo. Bitcoin ya no promete emociones fuertes cada halving, sino algo más peligroso para el statu quo financiero: estabilidad, previsibilidad y adopción silenciosa.
Bitcoin: qué impulsa su precio
Guillermo Escudero, Director de Notbank by CryptoMarket Argentina, indica a iProUP que no hay ningún activo con un único driver: en general, es la sumatoria de las operaciones a precio de mercado que ocurren por parte de distintos actores.
En este orden, el volumen institucional de los ETF suele ser muchas veces el 10% del volumen total, que implica una relevancia grande, y eso genera por momentos impulsos de mercado que suelen ser los puntapiés de potenciales movimientos. "También encontramos posibles compras o ventas por parte de los gobiernos o tesorerías", asegura el experto.
Fabiano Dias, international business developer de Bitwage, comenta que ahora el precio del activo está sujeto a situaciones geopolíticas. "Aunque no muy claramente, Bitcoin se convirtió en una herramienta de poder para las principales naciones", advierte el experto.
Analiza que estas definiciones estratégicas (o su fracaso) definirán los precios, ya que las grandes compras y adopciones privadas no impactan el mercado como antes. "Sin duda, es otro paso hacia un Bitcoin más 'viejo' y 'aburrido'", comenta en línea con Epoch.
Sin embargo, cree que el halving afecta la generación de nuevas monedas, que es la recompensa por minar. Lo que no existe, ni ha existido nunca, es esta ciencia exacta que permite la predicción de precios.
Escudero sostiene que Bitcoin atraviesa una etapa en la que compite directamente con la inteligencia artificial por el poder de cómputo, mientras los mineros buscan sostener la rentabilidad del negocio.
En ese proceso, explica, el propio mecanismo de autorregulación del mercado termina por ordenar los incentivos: si una parte relevante de los jugadores migra hacia la IA, la menor competencia en el minado vuelve a hacerlo más atractivo, lo que gradualmente reduce la salida de actores y reequilibra la actividad.
"Además como analizamos en ocasiones anteriores, los cierres de año suelen ser de toma de ganancias por parte del institucional", cierra Escudero.