El ahorrista argentino que deja sus dólares estancados en una caja de ahorro hoy está perdiendo dinero por omisión. Con las tasas de interés de los bancos tradicionales en niveles mínimos históricos para los depósitos en moneda dura, el mercado de capitales se convirtió en el refugio natural de los "cazadores de rendimientos".

En ese contexto, las Obligaciones Negociables (ON) -títulos de deuda emitidos por empresas privadas- son en la actualidad el instrumento estrella para quienes buscan previsibilidad y retornos que duplican, y hasta triplican, lo que ofrece el circuito financiero tradicional.

Invertir en este segmento ya no es exclusivo de grandes patrimonios: el acceso a las ON se democratizó y con una cuenta comitente en cualquier sociedad de bolsa (ALyC), se puede entrar al mundo de la renta fija corporativa con montos mínimos que arrancan en los u$s100 en promedio.

Obligaciones Negociables: características destacadas

Por qué las Obligaciones Negociables rinden más que el banco

La explicación es técnica pero sencilla: cuando hacés un plazo fijo, el banco se queda con un margen por intermediar. En cambio, al comprar una ON, le prestás el dinero directamente a la empresa.

En el escenario actual de 2026, mientras un banco paga cerca del 2% al 3% anual en dólares, las empresas líderes de Argentina ofrecen cupones mucho más atractivos.

"El inversor hoy tiene que entender que las ON no son solo para grandes capitales. Se puede armar una escalera de cobros comprando láminas mínimas", explica José Bano, referente del mercado financiero, a iProUP.

Para el experto, la clave es no "enamorarse" de una sola empresa, sino repartir el riesgo en sectores que generan dólares genuinos, como el gas y el petróleo.

En este sentido, gigantes como YPF o Pampa Energía mantienen emisiones con rendimientos que oscilan entre el 7% y el 9% anual. También aparece en el radar Telecom como uno de los emisores preferidos por quienes buscan cobrar cupones de renta semestrales en dólares billete.

La seguridad de los ingresos dolarizados

Desde el equipo de Estrategia de Balanz suelen destacar la solidez del sector energético por sobre otros activos.

Según analizan, prefieren empresas que tienen sus ingresos dolarizados o atados directamente a la exportación, ya que esto les da una solvencia superior y las convierte en un safe haven (refugio seguro) para el inversor conservador.

Por su parte, el economista Eric Paniagua coincide en que, ante la baja de tasas pasivas en los bancos, la selectividad es todo: "Buscamos compañías con bajo nivel de endeudamiento que aseguren el pago de cupones incluso en escenarios de estrés".

Cómo entrar al mercado sin complicaciones

Para el inversor minorista, el camino más eficiente es el mercado secundario. No hace falta esperar a que una empresa "licite" una nueva deuda; se pueden comprar los títulos que ya están cotizando todos los días en la bolsa.

Apostar por la deuda corporativa es, en esencia, profesionalizar el ahorro. En un contexto donde la inflación global también afecta al dólar, quedarse quieto es retroceder.

Quienes ya dominan herramientas de organización diaria, encuentran en las ON el siguiente paso natural para que su excedente financiero deje de ser un saldo estático y se convierta en una fuente de ingresos constante.

Te puede interesar