Bitcoin tocó los u$s95.000 este miércoles, con una suba de más de 5% en 24 horas, a medida que los inversores reaccionaron a una combinación de inflación estable en EE.UU., inestabilidad política y un renovado interés por las criptomonedas como cobertura.

Bitcoin: la señal que esperan los analistas

El movimiento se produjo tras una baja breve previa, con BTC rebotando desde niveles de soporte del fin de semana en torno a los u$s91.000. Los datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC), publicados más temprano mostraron que la inflación de EEUU se mantuvo estable en 2,7% anual en diciembre, en línea con lo esperado, mientras que el IPC núcleo se ubicó por debajo del consenso de los analistas.

La herramienta CME FedWatch pone números al debate. Para la reunión de la Reserva Federal (Fed) de enero, el mercado asigna 95,6% de probabilidad a que mantenga la tasa sin cambios y apenas 4,4% a un recorte de 25 puntos básicos.

Traducido al idioma cripto: pausa casi garantizada, sorpresa poco probable. Otras apuestas llegan desde los principales bancos de Wall Street:

Según Polymarket, plataforma de predicciones de mercado basada en Blockchain, ,los apostadores ya tomaron una decisión: la Reserva Federal no cambiará la tasa en enero.

La probabilidad de que se mantenga sin cambios ronda el 95% y viene al alza de manera sostenida desde octubre, mientras que la chance de un recorte de 25 pb cayó alrededor del 4%, tras haber tenido algo más de tracción en noviembre. Las alternativas más agresivas –recortes mayores o incluso una suba– quedaron reducidas a ruido estadístico.

A priori, el escenario base para Bitcoin es de consolidación. Sin recorte en enero, el mercado evita el buy the rumor, sell the news y gana tiempo para digerir datos de inflación y empleo. Si la liquidez no empeora, BTC suele defender rangos y buscar catalizadores propios, como entradas netas a fondos cotizados (ETF), oferta en exchanges, acumulación institucional.

¿Y si ocurre el evento de cola –ese 4,4%– y la Fed sorprende con un recorte? Ahí sí cambia el tono: rally de riesgo, dólar más blando y un empujón táctico para cripto. Pero ese sería un movimiento rápido y especulativo, no necesariamente sostenible si no se confirma un ciclo de recortes.

Bitcoin: lo que viene

Carolina Gama, Country Manager de Bitget, señala a iProUP que, en el escenario actual, la decisión de la Fed de mantener las tasas ya está ampliamente incorporada en el precio de Bitcoin. "Esa lectura del mercado reduce la probabilidad de una reacción inmediata y contundente tras el anuncio", dice la experta.

Con Bitcoin moviéndose dentro de un rango de consolidación, Gama cree que el impacto de corto plazo debería ser acotado, más cercano a ajustes técnicos que a un cambio de tendencia. En otras palabras: sin sorpresa monetaria, no hay combustible para un rally exprés.

"El próximo movimiento relevante dependerá menos del comunicado y más de señales claras sobre el rumbo de la política monetaria y la liquidez global", advierte Gama.

El factor principal a observar no es la decisión en sí, sino el tono de la Fed. "Si el banco central refuerza un discurso más cauteloso o indica que los recortes aún están lejos, Bitcoin puede enfrentar presión puntual, dado que un entorno de tasas altas por más tiempo reduce la liquidez global y el apetito por riesgo", dice la estratega.

Por otro lado, si la Fed mantiene los tipos de interés, transmite mayor confianza en el control de la inflación y abre la puerta a recortes futuros, analistas ven espacio para que BTC mantenga la consolidación actual y retome una tendencia positiva, respaldado por fundamentals como el interés institucional y los flujos hacia productos regulados.

El analista Leandro Monnittola, señala que históricamente, "los recortes de tasas reorientan los flujos hacia activos de mayor riesgo, en búsqueda de rendimientos superiores".

En ese contexto, tanto el mercado accionario como el de cripto suelen verse beneficiados, ya que el menor costo del dinero incentiva la toma de riesgo y favorece la valuación de estos activos.

No obstante, ese movimiento no es excluyente. "En determinados escenarios, el apetito por riesgo también puede canalizarse hacia commodities o metales, especialmente cuando conviven factores macroeconómicos o geopolíticos que refuerzan la demanda de cobertura", dice el estratega.

Así, con una Fed en pausa y sin sorpresa monetaria en el horizonte inmediato, Bitcoin transita una etapa de orden y consolidación, a la espera de que el rumbo de la política monetaria y la evolución de la liquidez global definan el próximo gran movimiento de fondo.

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