Bitcoin no se decide: luego de bajar 50% este año luego de marcar su pico histórico en octubre al tocar los 126.000 dólares, el precio de la divisa digital líder perforó los u$s64.000 y ahora avanza en los u$s67.000.
Pero el dato que sí crece es la cantidad de direcciones de Bitcoin que poseen al menos 100 BTC (conocidas como ballenas o whales), que alcanzó un nuevo máximo histórico, según datos on-chain, lo que apunta a una acumulación sostenida por parte de los grandes tenedores, pese a las recientes caídas del precio y a la volatilidad general del mercado cripto.
Bitcoin: el récord entre las "ballenas"
Los últimos datos de este indicador –que agrupa a individuos de alto patrimonio, fondos, empresas y holders estratégicos de largo plazo– revelan que el conteo superó todos los picos previos y extienden una tendencia alcista de varios años que se mantuvo durante distintos ciclos de mercado.
A diferencia de los gráficos de precios, los datos sobre direcciones y balances de grandes tenedores reflejan cómo está distribuido realmente el Bitcoin dentro de la red.
El crecimiento de la cantidad de billeteras con grandes saldos de BTC sugiere una mayor concentración de capital en manos fuertes, algo que los analistas suelen interpretar como una señal de confianza de largo plazo más que de especulación de corto plazo.
Al respecto, Jerónimo Ferrer, Gerente de Desarrollo de Negocios de Bitfinex para Argentina, Uruguay y Paraguay, comenta a iProUP que la consolidación de Bitcoin en torno a los u$s70.000 puede leerse como una fase de absorción de oferta por parte de los grandes jugadores del mercado.
Es que los datos on-chain muestran que la cantidad de direcciones con más de 100 BTC alcanzó un máximo histórico, "reflejo de una acumulación activa de ballenas, fondos e inversores institucionales que están aprovechando este período de menor volatilidad para construir posiciones estratégicas", dice el experto.
Las claves de Bitcoin
"Este proceso reduce de manera progresiva el suministro líquido disponible y suele anticipar movimientos de mayor magnitud en el precio cuando la demanda vuelve a acelerarse", completa.
Ferrer comenta que, en la dinámica interna del mercado, Bitfinex observa que esta acumulación no viene acompañada por salidas relevantes de capital ni una fase de distribución significativa.
"Por el contrario, los flujos netos de BTC hacia billeteras frías y esquemas de autocustodia se mantienen elevados, lo que indica que quienes están comprando lo hacen con un horizonte de largo plazo", asegura el experto.
Así, esta preferencia por retirar activos del mercado refuerza la idea de que la actual consolidación "responde a una reconfiguración estructural de la oferta, más que a una pérdida de interés por Bitcoin", advierte Ferrer.
Cabe destacar que este hito se da en un contexto en el que el activo cotiza alrededor de un 35% por debajo de sus máximos históricos, luego de un año marcado por una mayor participación institucional, una creciente adopción como activo de tesorería y una ampliación del acceso a través de productos de inversión regulados.
Bitcoin: qué pasa con el precio
André Sprone, gerente de Crecimiento de Usuarios LATAM en MEXC, advierte a iProUP que el precio "planchado" al mismo tiempo que las direcciones con más de 100 BTC marcan máximos históricos "sugiere un proceso clásico de acumulación: las manos fuertes están absorbiendo oferta sin necesidad de marcar un nuevo máximo cada semana", desliza.
Incluso, dice Sprone, con algo menos de ruido macro que hace unos meses, la incertidumbre no desapareció. "Por eso leo este movimiento más como un mercado que digiere el rally anterior que como una señal clara de techo o de suelo definitivo", plantea.
En esta fase, según el experto, la dinámica de compras suele ser más paciente y escalonada por parte de grandes inversores, mientras el minorista se divide entre quienes aprovechan las correcciones para promediar y quienes siguen con miedo de 'llegar tarde'.
"Históricamente, períodos de precio lateral con acumulación de ballenas suelen ser más compatibles con construcción de piso que con distribución bajista, pero siguen siendo un entorno que exige cautela y gestión de riesgo, no una apuesta ciega de que el mercado solo va a subir. Esto no es una recomendación de inversión, sino una lectura de ciclo", refuerza Sprone.
En paralelo, señala Ferrer, el inversor minorista adopta una postura más cauta. "Tras el rally previo, muchos participantes de menor escala esperan nuevas señales antes de aumentar su exposición, lo que limita la presión compradora inmediata, pero también reduce la oferta disponible".
En Bitfinex, asegura Ferrer, también se detecta un menor uso de apalancamiento extremo y un mayor protagonismo de las operaciones spot y las estrategias de cobertura, contribuyendo a una estructura de mercado más estable.
"La combinación de ballenas acumulando y minoristas en compás de espera configura un escenario de calma constructiva que sienta las bases para un potencial movimiento alcista cuando regrese el flujo de nuevos compradores", concluye.