El mercado paralelo de divisas en Venezuela viene experimentando movimientos abruptos que tuvieron como protagonista al dólar digital, especialmente a través de stablecoins como USDT, que funcionan como alternativas al dólar físico en un país con controles cambiarios estrictos y una moneda local en constante depreciación. Pero se acentuaron con la detención del presidente Nicolás Maduro tras un operativo de EE.UU.
Pánico político y explosión del dólar cripto
La última ola de volatilidad tuvo su detonante en una declaración de renombre internacional: el expresidente de Estados Unidos aseguró haber observado "en directo" la captura del presidente venezolano, describiéndolo como un "show televisivo". La repercusión de estas declaraciones en redes sociales y medios generó nerviosismo en un país donde cualquier señal de inestabilidad política suele traducirse en movimientos cambiarios bruscos.
"El equipo hizo un trabajo increíble", celebró el republicano, y añadió: "Ensayaron y practicaron como nadie jamás había visto. Y me dijeron -me lo dijeron militares de verdad- que no hay ningún otro país en la Tierra que pudiera hacer una maniobra así. Lo vi como si estuviera viendo un programa de televisión. Fue algo increíble".
"Íbamos a hacerlo hace cuatro días, pero el clima no era perfecto. El clima tiene que ser perfecto, y esta vez lo fue", explicó el mandatario, al detallar que la decisión de postergar la acción respondió exclusivamente a condiciones meteorológicas adversas.
En América Latina, varios gobiernos reiteraron -con algunas excepciones- su postura histórica de considerar a la región como una zona de paz, incluso después de los ataques en territorio venezolano. Desde la Argentina, en tanto, la Cancillería calificó la operación estadounidense como un avance clave "contra el narcoterrorismo que afecta a la región".
En ese escenario, el valor de USDT en bolívares se disparó, alcanzando niveles que superaron ampliamente los promedios previos. Este fenómeno no ocurrió en aislamiento: se inscribe en una tendencia más amplia de adopción de criptoactivos como refugio frente a la depreciación de la moneda local y la incertidumbre macroeconómica, impulsando en Venezuela el uso de stablecoins como alternativa confiable frente a otras opciones.
En ese contexto de pánico, el mercado cripto venezolano reaccionó con una escalada sin precedentes del precio de USDT en bolívares. Según reportes de plataformas sociales y de seguimiento del mercado local, el par VES/USDT, que mide cuántos bolívares se necesitan para comprar un USDT, llegó a trepar hasta cerca de 950 bolívares por USDT en los momentos de máxima tensión, contra los 500 de las horas previas.
En paralelo, la adopción de USDT como dólar digital creció de manera exponencial en América Latina, con cifras regionales que muestran una expansión significativa del uso de este tipo de activos frente a la inflación crónica y la pérdida de valor de las monedas nacionales, una realidad que se siente con fuerza en Venezuela.
Esto ha provocado que USDT sea utilizado no solo para transacciones cotidianas, sino también como un medio de intercambio y reserva de valor, especialmente cuando acceder a dólares billete es cada vez más difícil por restricciones cambiarias y sanciones financieras externas.
De hecho, la utilización de dólares cripto en Venezuela ha sido incluso interpretada como una estrategia para eludir sanciones económicas impuestas por Estados Unidos, extendiendo su uso más allá de la mera cobertura cambiaria hacia operaciones comerciales de mayor escala en algunos sectores.
De refugio criptográfico a medida de mercado
El uso de stablecoins como USDT en Venezuela parte de una necesidad estructural: la hiperinflación del bolívar y la dificultad para acceder a dólares tradicionales. Bajo estas condiciones, las criptomonedas se convirtieron en mecanismos de protección financiera y medios de intercambio alternativos. La función de las stablecoins frente a la crisis económica en países con inflación descontrolada es un ejemplo de cómo estos activos pueden reemplazar parcialmente a las monedas tradicionales en transacciones cotidianas y ahorro.
Este fenómeno está acompañado por un crecimiento sostenido del uso de criptomonedas en Venezuela, tanto para pagos como para resguardo de valor. La adopción cripto en Venezuela se ha consolidado como una respuesta práctica a la depreciación del bolívar, con plataformas como Binance y Airtm facilitando la compraventa y el uso de activos digitales en la vida diaria.
Aun así, no todo es sencillo: el mercado cripto venezolano enfrenta desafíos operativos, como sanciones que limitan ciertas transacciones y procesos regulatorios en evolución, lo que genera incertidumbre entre usuarios y operadores. Pese a eso, la estabilidad relativa de USDT comparada con el bolívar disminuye la necesidad de recurrir constantemente a mercados negros o cambios paralelos de divisas físicas.
El uso extendido de USDT y otras stablecoins en Venezuela no solo refleja la búsqueda de protección frente a una moneda local en caída, sino que también abre el debate sobre la forma en que las economías fragmentadas pueden integrar activos digitales en sus sistemas financieros cotidianos. La regulación impositiva reciente sobre criptoactivos en Venezuela también pone en evidencia cómo las autoridades tratan de adaptarse a esta realidad, imponiendo tasas a operaciones en divisas o criptoactivos fuera del sistema bancario formal.