El mundo cripto aguarda un anuncio clave. El de una medida que no solo puede cambiar para siempre el sistema financiero argentino, sino que, sobre todo, abrir la puerta a un uso masivo de criptomonedas en el país y llevar la adopción a niveles récord.
El Banco Central avanza con el plan para que las entidades puedan ofrecer compra, venta y custodia de criptomonedas directo desde el homebanking.
En este sentido, casi el 30% de los encuestados por la consultora Taquion asegura que invertiría en criptomonedas, si los bancos les brinda la posibilidad. Además, al 56% le gustaría que puedan brindar estos servicios, cifra que asciende al 68% entre quienes integran la Generación Z (18 a 29 años).
Diego Kupfemberg, director de Banca & Fintech de Taquion, sostiene a iProUP que esto "llevará a un salto de adopción cripto nunca antes visto en Argentina".
Su postura contrasta con los datos de un informe reciente elaborado por la consultora junto a EY, que muestra que, si bien cuatro de cada 10 argentinos manifiestan interés en activos virtuales, solo el 17% los utilizó alguna vez (para ahorrar o como inversión a largo plazo). A su entender, la principal brecha que explica esta diferencia es la coexistencia de un alto nivel de curiosidad con una fuerte preocupación por el riesgo de estafas o hackeos.
Ahí es donde entran en juego los bancos: más allá del avance del ecosistema fintech, desarrollo tecnológico, estrategias de prevención de fraudes y evolución de la regulación, todavía hay muchos usuarios que confían más en las entidades tradicionales.
Cripto en los bancos: las claves del plan del BCRA
Bancos, criptomonedas: cómo es el plan del BCRA
El plan del Banco Central contempla eliminar la prohibición que rige para las entidades e instarlas a inscribirse en el registro de Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV) de la Comisión Nacional de Valores, que hoy agrupa a exchanges, custodios y otros actores del ecosistema.
Cabe remarcar que la CNV no regula (ni puede ni busca hacerlo) a estos instrumentos, sino que pone la lupa en las personas y empresas que brindan servicios cripto. De esta manera, los bancos quedarán sujetos a las mismas obligaciones de compliance, prevención de lavado de dinero y supervisión que ya enfrentan las exchanges y billeteras cripto.
Se espera que todo se defina en las próximas semanas y se proyecta abril como el mes en el que la banca pueda volver a ofrecer este servicio, que habían primereado Galicia, Ualá y Brubank en 2022 al aprovechar una zona gris en la regulación.
El experimento duró apenas 48 horas. Dos días después, la autoridad monetaria emitió la Comunicación "A" 7506, con la que prohibió, de forma abrupta, que las entidades puedan realizar o facilitar operaciones con activos virtuales. Tras la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, la veda no se desactivó bajo el argumento de que "toda operación cripto es cambiaria". Por lo tanto, primero había que levantar el cepo para habilitar otra boca de expendio de dólares sin temor por el impacto en las reservas.
Es inminente que el organismo dé marcha atrás con esa restricción y les abra las puertas al universo cripto. Muchas entidades, de hecho, ya tienen todo preparado para cuando llegue el visto bueno del BCRA: poseen las actualizaciones de sus homebankings listas y solo esperan poder apretar un botón ni bien se apruebe la operatoria.
Las que quedarían fuera de juego serían las billeteras no bancarias, como Mercado Pago, inscriptas como Proveedores de Servicios de Pago (PSP). Esta cuestión, junto con la posibilidad de ofrecer cuentas sueldo e instrumentos de inversión más sofisticados, es uno de los principales motivos por los cuales el brazo fintech de la empresa creada por Marcos Galperin está a la espera de obtener la licencia bancaria.
La idea de MP, en caso de obtenerla y que el BCRA habilite a los bancos a ofrecer criptomonedas, es traer al pais su Melidólar (MUSD), una stablecoin propia que hoy entrega como cashback a los usuarios de Brasil en compras realizadas dentro de Mercado Libre.
Por qué los bancos pueden masificar la adopción cripto en Argentina
Pese a que en Argentina, según datos de COELSA, una persona tiene en promedio cuatro cuentas bancarias (CBU) y otras cuatro virtuales (CVU), lo cierto es que hoy (más allá del debate que se está dando en el plano legislativo y que es inminente en el Congreso) los sueldos y las jubilaciones solo se cobran a través de entidades bancarias.
Un trabajador con empleo registrado hoy solo puede percibir su salario mediante una cuenta bancaria. A partir de allí, cada uno decide si utiliza los servicios de la entidad o transfiere los fondos a alguna fintech que le resulte más conveniente.
Uno de los destinos posibles para parte (o incluso la totalidad) de los ingresos es una billetera cripto, que cada vez se usa menos solo para invertir en criptomonedas y más para también pagar y vivir en su día a día.
Para Francisco Chaves del Valle, consultor fintech y docente del ITBA, la user experience que generarà el tener Bitcoin, Ethereum u otro activo digital en la cuenta bancaria, sin necesidad de mover los fondos a otra billetera, será clave para impulsar la adopción.
Especialmente, entre sectores de la población que hoy no está inmersa en el mundo cripto, no cuentan con conocimientos sobre el tema o desconfían directamente de las exchanges.
"Cuando las personas tengan esa posibilidad directamente en la app del banco, se disparará la adopciòn", resalta a iProUP.
El factor confianza no es un tema menor. Kupfemberg lo destaca como el principal freno para operar con estos activos.
Según el experto, "la clave en 2026 será reducir esa barrera a través de regulación, productos simples y la participación de los bancos, que aparecen como un atajo de confianza y pueden disparar la adopción si se los habilita a ofrecer cripto y servicios de tokenización".
"De suceder, es razonable esperar un salto de adopción nunca visto en Argentina, porque se alinea con lo que los distintos segmentos declaran que necesitan para avanzar: confianza institucional, reglas claras y productos alineados con objetivos de ahorro, inversión y uso cotidiano", concluye.