El nuevo esquema apunta a reforzar reservas y ordenar el frente externo, con bandas ajustadas por inflación pasada y mayor capacidad de compra del Central
02.01.2026 • 09:56hs • ECONOMÍA
ECONOMÍA
Arranca el nuevo esquema de bandas para el dólar: cómo funciona y qué mira el mercado
El primer día hábil del año arranca con novedades en el mercado cambiario argentino: desde hoy rige el nuevo sistema de bandas de flotación para el dólar.
El debut del nuevo régimen abre una etapa en la que el Banco Central (BCRA) se propone fortalecer reservas y ordenar el frente externo, en un momento en que la dinámica inflacionaria y las expectativas concentran la atención.
En este escenario, los operadores siguen de cerca cómo impactará este esquema en la demanda de divisas, la operatoria diaria y la valuación de activos en pesos y dólares. Las claves del nuevo régimen:
- El techo y el piso de la banda dejan de ajustarse a un ritmo fijo de 1% mensual.
- Ahora se actualizan cada mes según la inflación publicada por el INDEC, con dos meses de rezago.
- El Banco Central intervendrá con compras de dólares incluso si la cotización no toca el piso de la banda.
- La participación diaria se limita al 5% del volumen operado (unos u$s400 millones), para evitar distorsiones.
- La expansión de la base monetaria se canalizará principalmente vía compras de divisas. El objetivo es llevarla del 4,2% al 4,8% del PBI hacia diciembre de 2026, con reservas por hasta u$s10.000 millones.
El nuevo esquema busca atacar uno de los puntos más débiles de la política económica: la escasez de reservas. Con el plan de compras de divisas, el Gobierno intenta mostrar solidez y mejorar el perfil de riesgo del país, según publicó Infobae.
El objetivo del nuevo esquema es "permitir mayor intervención del Banco Central para comprar dólares y amortiguar el ciclo económico", destaca un informe de IERAL, firmado por Jorge Vasconcelos. Aunque advierte que "el régimen monetario-cambiario sigue siendo transitorio y mantiene restricciones que condicionan la inversión y el crecimiento sostenido".
El informe destaca, además, la necesidad de un marco estable: "Un régimen cambiario y monetario permanente, y no transitorio, es fundamental tanto para las variables financieras como para la economía real, ya que amplía el horizonte de planificación y permite absorber mejor los shocks externos".
Riesgos y dudas del mercado
Aunque el nuevo régimen incorpora mecanismos para que el Banco Central acumule dólares, los analistas advierten que persisten limitaciones importantes.
El informe de IERAL destacó que la indexación de las bandas por inflación pasada complica la curva de tasas y la previsibilidad para quienes operan a tasa fija, ya que "introduce tensiones en la formación de tasas de interés y en la extensión de plazos a tasa fija".
Otro punto crítico es que el esquema no contempla el levantamiento del cepo para personas jurídicas, lo que frena la inversión. "El esquema no contempla el levantamiento del cepo para personas jurídicas, un factor clave para la inversión", remarca el documento.
En cuanto al proceso de acumulación de reservas, Justina Gedikian, estratega Senior de Renta Fija en Cohen Aliados Financieros, advirtió que avanzará de manera paulatina y estará condicionado por la disponibilidad real de dólares en el mercado.
"Estas compras estarán sujetas a la disponibilidad de oferta de flujos de la balanza de pagos y se realizarán de modo de no generar presiones inflacionarias".
Por su parte, Emilio Botto, jefe de Estrategia de Mills Capital Group, consideró: "No esperamos cambios inmediatos con el nuevo régimen de bandas. Creemos que el dólar podría mantenerse incluso más de 5% por debajo de su techo actual, como ocurre hoy".
Para Botto, la decisión de vincular las bandas a la inflación pasada introduce un mecanismo que se retroalimenta y complica la dinámica del mercado. "Al atar las bandas a la inflación con un rezago de dos meses, lo que se provoca es un efecto de retroalimentación: ahora el tipo de cambio seguirá a la inflación y la inflación moverá la banda".
"Es como el perro que se muerde la cola. En enero arrancamos con la inflación de noviembre, y el mercado está recalculando que la desinflación será más lenta, lo que exige tasas nominales más altas", finalizó.