Los fondos cotizados en bolsa (ETF) de Bitcoin y Ethereum atraviesan una de sus peores rachas desde su lanzamiento, con seis días consecutivos de salidas netas de capital que encendieron las alarmas en Wall Street.
El fenómeno, que se intensificó durante toda la primera semana de noviembre, refleja un cambio de humor entre los inversores institucionales, que comienzan a replegarse del mercado cripto en medio de la volatilidad macroeconómica y señales macroeconómicas adversas.
Los ETF de Bitcoin y Ethereum sufren su peor racha: seis días de salidas y caída de precios
Los ETF spot de Bitcoin y Ethereum registraron retiros por más de u$s1.800 millones en apenas una semana, con jornadas individuales que superaron los u$s797 millones en salidas netas.
Esta dinámica se da en paralelo a una caída abrupta en el precio de Bitcoin, que perforó el soporte de los u$s100.000 y llegó a cotizar brevemente por debajo de los u$s99.913 en plataformas como Coinbase.
Ethereum y Solana también sufrieron retrocesos superiores a 5%, mientras que acciones vinculadas al sector, como Coinbase y Strategy, cedieron al menos 3%.
Los analistas atribuyen esta ola de salidas a una combinación de factores: la retórica restrictiva de la Reserva Federal (FED), el riesgo de un cierre prolongado del gobierno estadounidense y el deterioro del apetito por activos de riesgo.
Los ETF de Bitcoin y Ethereum sufren fuertes salidas de capital durante seis días consecutivos
El índice de miedo y codicia del mercado cripto cayó a 21 puntos, algo que marca una zona de "miedo extremo" que suele anticipar movimientos defensivos por parte de los grandes fondos.
En ese contexto, el interés abierto en futuros perpetuos de Bitcoin se redujo un 30% desde sus máximos de octubre, lo que refuerza la percepción de que el mercado está en fase de descompresión.
Lo que más preocupa a los operadores es que esta racha de salidas no parece responder a un evento puntual, sino a una tendencia más estructural.
A diferencia de correcciones anteriores, donde los ETF funcionaban como refugio para inversores institucionales, esta vez el flujo se revirtió. Algunos gestores indicaron que la falta de catalizadores positivos, como avances regulatorios o adopción masiva, debilitaron el atractivo de los productos cripto cotizados, especialmente en un entorno donde los rendimientos en renta fija vuelven a ser competitivos.
El ETF de Solana: ¿el nuevo caballo de troya para Wall Street?
A diferencia de los anteriores, el lanzamiento del ETF de Solana en Wall Street marcó un hito para los activos digitales alternativos, y sus primeros días de negociación confirmaron el entusiasmo del mercado: el Bitwise Staking Solana ETF (BSOL) logró captar más de u$s417 millones en entradas netas durante su primera semana.
Así, se posiciona como uno de los fondos cotizados en bolsa con mayor flujo de capital en todos los segmentos, no solo dentro del universo cripto. Este desempeño contrasta con la tendencia bajista que atraviesan los ETF de Bitcoin y Ethereum.
El ETF de Solana registran entradas netas de capital superiores a los u$s400 millones
Mientras los productos tradicionales sufren el impacto de la volatilidad y el repliegue institucional, el ETF de Solana parece beneficiarse de una rotación táctica de carteras, en la que los inversores buscan exposición regulada a altcoins con mayor potencial de crecimiento.
El BSOL ofrece una exposición directa al ecosistema de Solana, que incluye recompensas por staking, lo que lo convierte en una alternativa atractiva para quienes buscan rendimiento adicional sin asumir los riesgos operativos de la custodia directa.
Además, su estructura regulada y su cotización en bolsa permiten que fondos institucionales accedan al activo sin necesidad de operar en exchanges cripto, lo que amplía su base de inversores potenciales.
El 3 de noviembre, en medio de una caída en el precio de SOL, los fondos vinculados a Solana registraron u$s70 millones en entradas netas, un récord diario para el ETF y el quinto día consecutivo de flujos positivos. Al día siguiente, sumaron otros u$s14,8 millones.
Analistas del sector interpretaron este fenómeno como una señal de madurez del mercado cripto, donde los inversores comienzan a diferenciar entre activos por fundamentos y no solo por capitalización. Solana, con su velocidad de transacción, bajo costo y creciente ecosistema de aplicaciones descentralizadas, se posiciona como una de las redes más prometedoras, y su ETF parece canalizar ese optimismo de forma institucional.
La irrupción del BSOL también coincide con una mayor apertura regulatoria hacia productos cripto en Estados Unidos. Tras años de resistencia, la aprobación de ETF spot de altcoins como Solana, Litecoin y Hedera sugiere un cambio de paradigma en la relación entre el mercado financiero tradicional y los activos digitales.
En tanto, fondos especializados en contratos inteligentes y tokenización de activos del mundo real registraron entradas netas por más de u$s170 millones, lo que sugiere que parte del capital institucional está migrando hacia vehículos más específicos y menos expuestos a la volatilidad de los precios spot.