A pesar de la severa corrección que sufrió el mercado de criptomonedas en los últimos meses, continúa en niveles muy superiores a los de la "bull run" que tuvo entre 2017 y 2018. Asimismo, resulta innegable su consolidación cada vez mayor como uno de los mercados más potencialmente lucrativos en los que invertir.

El surgimiento de los NFTs y la continua evolución de proyectos ilusionantes como los de: Ethereum, Cardano o Solana, promete un recorrido mucho más largo para estos activos digitales. Sin embargo, lamentablemente, este espacio de inversión digital sigue siendo objeto de estafas millonarias en todo el mundo.

Por lo tanto, no es de extrañar que cada vez más gobiernos alrededor del mundo estén redoblando sus esfuerzos para atajar este tipo de estafas y neutralizar una vía de escape para los fondos de sus ciudadanos, sobre todo, considerando que los estafadores suelen estar situados en países como: Rusia, Bielorrusia, Corea del Norte o Myanmar, donde sus regímenes autoritarios dificultan, incluso prohíben, la actuación de la instituciones de justicia internacionales.

Las estafas de criptomonedas más extendidas

Algunas de las estafas de criptomonedas más extendidas incluyen:

¿Cómo prevenir estas y otras estafas?

Además de la lógica prudencia y el sentido común a la hora de analizar las oportunidades de mercado que se nos presentan a la hora de invertir, hay toda una serie de medidas de seguridad que podemos adoptar para no caer víctimas de este tipo de estafas, y de las estafas online en líneas generales. Estos son algunos ejemplos:

Entender cómo piensan los estafadores te ayudará a protegerte

Aunque los diferentes marcos legales de Europa, Norteamérica y América Latina tratan de ajustarse a la nueva realidad del mercado de criptomonedas para ofrecer mayor seguridad a sus usuarios, es fundamental mantener los ojos bien abiertos ante cualquier posible estafa. En este sentido, entender los objetivos y las estrategias de los estafadores puede ayudarte a detectar estas trampas.

En líneas generales, te conviene desconfiar de las plataformas que exigen una inversión inicial muy elevada, que ponen muchas dificultades para la retirada de los fondos –periodos de gracia muy largos, tarifas muy elevadas, sistemas complejos–, o que te invitan a hacer tus pagos de forma muy urgente. En este sentido, también es importante la investigación: si varias búsquedas de internet no arrojan ninguna información sobre una plataforma, o si la información es muy negativa, conviene descartarla y optar por otra diferente.

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