Con el dólar y el riego país en alza, ¿hay chances de una crisis financiera en la Argentina?

Con el dólar y el riego país en alza, ¿hay chances de una crisis financiera en la Argentina?
Más allá de los pronósticos del gobierno, desde el ecosistema privado ya se van preparando para un escenario en que sea posible una crisis financiera
Por iProUP
16.07.2022 06.22hs Economía Digital

Los números de inflación que dio conocer ayer el INDEC muestran que la tendencia a la baja mensual que se observó desde el pico del 6,7 % de marzo hasta el 5,1 de mayo no se pudo mantener. El aumento del 5,3 % de junio es una mala señal con respecto al futuro. En función de los aumentos de los primeros días de este mes provocados por la incertidumbre política, la suba del dólar paralelo, de los dólares financieros alternativos y del riesgo país muchas consultoras y bancos han comenzado a recalcular las proyecciones de julio con una inflación que podría estar cercana a los dos dígitos algo que no se observa desde la segunda hiperinflación de marzo de 1990.

Lo que debe llamar la atención a las autoridades económicas de lo que ocurre es que la dinámica de los acontecimientos destruye cualquier tipo de proyección macroeconómica y hasta política. En este aspecto se puede citar que la mayoría de los analistas proyectaban cotizaciones de los dólares financieros alternativos y del dólar paralelo cercanas a los 300 pesos para fin de año y ya valen eso seis meses antes.

En el caso de la inflación minorista, medida a través del IPC, calculaban un valor mensual de dos dígitos también para fin de año que en realidad podría llegar en julio o agosto próximo. Con relación al crecimiento económico proyectaban una recesión unos meses antes de las elecciones del 2023 y ahora muchos economistas creen que la recesión podría llegar antes de fin de año por una mayor restricción de importaciones y el aumento de la inflación.

La inflación de junio fue tomada como una mala señal para lo que viene

Dólar y riesgo país récord: riesgo de crisis financiera terminal

A partir de marzo pasado muchos expertos del mercado financiero local y de Wall Street proyectaban que en la medida que la situación político económica se complicara el riesgo país podría llegar a superar los 3000 puntos antes de las PASO del 2023 y hoy está en 2700 puntos con una caída de los bonos de la deuda reestructurada en septiembre de 2020 que nadie preveía. Esos bonos de la deuda en dólares reestructurada hoy cotizan a menos de 20 dólares mientras que en septiembre de 2020 valían 45 dólares.

Algunos de los pronósticos de consultoras y bancos señalaban que era bastante probable que el ministro de Economía Martin Guzmán iba a ser echado del gobierno por el kirchnerismo y que si lo echaban el presidente Alberto Fernández quedaría muy debilitado. La sorpresa fue que Guzmán renunció sin avisar.

Entre los candidatos a sucederlo había un abanico de opciones, pero no figuraba la economista Silvina Batakis que fue finalmente designada para reemplazarlo, con un tibio apoyo del kirchnerismo.

Los resultados en el mercado financiero son malos para la dupla Batakis-Pesce. El valor del dólar paralelo antes de irse Guzmán costaba 240 pesos y ahora vale 300 pesos. El riesgo país llegaba a los 2300 puntos básicos y ayer superó los 2750 puntos.

El riesgo país sube y alcanza niveles récord

Lo concreto es que por el momento la ortodoxia fiscal que anunció Batakis no está presente. El viernes 08 de julio, previo a sus anuncios en los que se comprometió a una política de equilibrio fiscal el BCRA le giró un Adelanto Transitorio (AT) por unos $140.000 millones al Tesoro. Luego este utilizó unos $90.000 millones de ese total para comprarle dólares al BCRA y con esos dólares pagó los vencimientos de los cupones de los Bonares y Globales por unos 700 millones de dólares.

Lo más preocupante es que en junio hubo una emisión monetaria récord del BCRA para financiar el déficit fiscal del Tesoro a diferencia de la disminución de la emisión monetaria que figura en el nuevo acuerdo con el FMI. Es probable que esta nueva mega emisión monetaria marque un récord histórico y supere a la de la pandemia y la del Plan "Platita". Entre el 01/06 y el 11/07, la suma llega a $1,7 billones de pesos, un 2 % del PBI. Así como en 2020 la emisión se hizo sentir en plenitud seis meses después la inflación saltó del 2,3% en junio 2020 a 4,9% en diciembre 2020 y en 2021 fue en un plazo similar en este caso es probable que repercuta con un mayor aumento de la inflación a fines de diciembre próximo.

La alta inflación está licuando el poder adquisitivo de los salarios

Demanda de dólares oficiales 

En lo único que coincidieron la mayoría de las predicciones y proyecciones de los economistas es que era muy probable que en la medida que aumentará la demanda de los dólares oficiales para pagar importaciones y deuda privada, tal como advirtió la vicepresidenta en su discurso del 20 de junio pasado, el gobierno ampliaría el cepo cambiario para no perder más dólares de sus reservas internacionales netas que hoy no superan los 3.000 millones de dólares. El último ejemplo es el encarecimiento del llamado dólar tarjeta.

Los analistas consultados por profesional opinan que esta medida no aliviará las tensiones en el mercado cambiario. "El anuncio le pone un piso a la brecha del dólar oficial con el MEP en 80% cuando antes era de 70%. Dado que el MEP arbitra con el CCL, la medida también le pone un umbral de base más alto a la brecha del oficial con este último por lo tanto es una señal que va en contra de la relativa ortodoxia económica que había mostrado Batakis en su conferencia del lunes" explicó a iProfesional el economista Marcelo Elizondo titular de la consultora DNI.

Cómo ya se adelantó desde esta columna el mes pasado uno de los condicionantes que podrían llevar a que esta crisis inflacionaria termine peor que las tres anteriores como las de 1975, 1985 y 1989 es un conflicto político planteado entre la capacidad de un presidente para resolver problemas y la presión de una vicepresidenta para pedir al presidente que los solucione. Al parecer la suba de la inflación no está en la agenda de ninguno de los dos.

El economista de la Fundación Mediterránea Gustavo Reyes explicó a iProfesional que en esos tres procesos analizados la deuda pública alcanzó su mayor valor durante el año previo al aumento de la inflación dejando a los gobiernos sin posibilidad de seguir financiando parte del déficit fiscal primario por esa vía y al gobierno cada vez le costó más renovar esos vencimientos de deuda.

Reyes agrega además que: "en esos 3 episodios el BCRA mantuvo fuertes controles del tipo de cambio e intento calmar la suba de los precios devaluando el peso frente al dólar oficial en un ritmo menor al de la suba de la inflación y subiendo muy fuerte las tasas de interés al ahorrista. El proceso actual todavía no entró en esa dinámica, pero podría ser peor a los anteriores por lo fuertes desequilibrios que muestra la economía".

Los especialistas temen una disparada del dólar aún mayor

Desequilibrios cambiarios

La situación actual si bien muestra diferencias a favor con respecto a esos tres eventos analizados tiene algunos aspectos bastante preocupantes como desequilibrios monetarios y cambiarios y los posibles problemas de financiamiento luego del repudio a los títulos del Tesoro actualizados por inflación que ocurrió luego del 8 de junio pasado.

Tal vez estos dos años y medio del gobierno de Alberto Fernández sea un periodo comparable con las grandes crisis inflacionarias argentinas: el Rodrigazo del 75, el pico de inflación del 85 antes del Plan Austral y la híper del 89. Una de las principales diferencias es que a nivel político en esos 3 episodios no se observaba una crisis tan política tan compleja como la actual.

En dos de ellos como el Rodrigazo del 75 y la Hiper del 89 hubo desenlaces políticos muy conmocionantes. El primero provocó la caída del gobierno de María Estela Martínez de Perón luego del golpe militar del 76. El segundo el adelantamiento de la entrega del poder del presidente radical Raúl Alfonsín al justicialista Carlos Menen en junio de 1989 que recién iba a asumir en diciembre de ese año.

A esta coyuntura local y con faltas de expectativas en lo macro se le suma el nuevo escenario financiero internacional que golpea a los mercados emergentes del mundo. Luego del dato de inflación de Estados Unidos del 9,1 por ciento anual habrá que estar preparados para una nueva suba de la tasa de interés de la FED que podría ser de un punto en lugar del 0,75 esperado. Esto plantea un escenario negativo para los activos de los mercados emergentes y para la Argentina en particular.

Economía Digital en tu mail
Suscribite a nuestro newsletter y recibí diariamente las últimas noticias en economía digital, start ups, fintech, innovación corporativa y blockchain.
Lo más leído