Los portadores del féretro de baile de Ghana subastaron su famoso meme del ataúd como token no fungible (NFT) por 327 ETH, cifra que supera el millón de dólares.
La venta del meme en este formato digital único estuvo a cargo de la agencia de publicidad ucraniana Zlodei Advertising, quien confirmó que 3F Music, compañía con sede en Dubái, ganó la puja.
Al respecto desde The New Voice of Ukraine se añadió que al menos u$s250.000 de la venta se destinarán a apoyar a Ucrania a través de la fundación benéfica internacional Come Back Alive, mientras que una cifra similar quedará para los organizadores de la subasta.
El resto del dinero (más de u$s500.000) serán para los creadores del famoso Coffin Dance.
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Los protagonistas del baile del ataúd en acción: recaudaron un millón de dólares y donaron un cuarto a Ucrania
"Casi no tuvimos ganancias de nuestra popularidad anterior. Todos los videos de memes fueron monetizados por el sello musical", manifestó Benjamin Aidoo, uno de los protagonistas del baile del ataúd que se viralizó en redes sociales como un mensaje de advertencia para que las personas se quedaran en casa para detener la transmisión del virus y salvarlos de la muerte.
"Nuestro baile siempre ha sido alegre, y hemos tratado de darle una sonrisa a este mundo en medio de los momentos difíciles. No consideramos que la muerte sea algo bueno. Eso es muy malo. Y a lo largo de nuestro baile, estamos tratando de sanar el alma y los corazones de los seres queridos y familiares", explicó Aidoo.
El meme incluso fue compartido hasta por Donald Trump, expresidente de los Estados Unidos, para burlarse de una declaración controvertida hecha por su rival demócrata, Joe Biden.
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El tuit de uno de los protagonistas del famoso baile confirmando la venta
Pase del mundo físico al virtual
La artista argentina Ornella Ruíz Díaz quemó sus obras de arte de su primera colección "The Room" para reivindicar al universo de los tokens no fungibles, formato digital en el que estas pinturas se encuentran disponibles.
En diálogo con iProUP, Ruíz Díaz reveló que su iniciativa está inspirada en Yves Klein, considerado como el precursor de los NFT, y en varias celebridades del mundo del arte que protagonizaron momentos autodestructivos de su propia obra y que quedaron en la historia.
Uno de los ejemplos descriptos por la pintora fue la quema que organizó Marta Minujín en junio de 1963, acto en el que la autora permitió a sus colegas que intervengan sus vanguardistas creaciones.
También se inspiró en Pete Townshend, el guitarrista de The Who, quien destrozó su guitarra eléctrica en un directo en el pub Railway Tavern de Londres en 1964 y en Jimi Hendrix, que en 1967, en pleno espectáculo en California y frente a 50.000 fanáticos, encendió su instrumento y se arrodilló junto a las llamas.
"Hay que romper con las viejas estructuras. Es muy aburrido", aclama la pintora, famosa por su arte circular, un formato reconocido por su complejidad.
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La artista Ornella Ruíz Día quemó sus cuadros para reivindicar a los NFT
El lado oscuro del mercado NFT
The Independent lanzó un reportaje sobre los devastadores impactos del Bitcoin en cuanto al consumo de energía. Pero, ¿cómo se traduce esto al mercado NFT?
El mercado NFT está sostenido sobre la tecnología blockchain, sobre la cual también basan su existencia las criptomonedas como Bitcoin, Ethereum y otras. ¿Qué significa esto? Que este tipo de tokens no fungibles utilizan una red de computadores que, a su vez, consumen energía eléctrica para poder generar y alimentar las cadenas de bloque que componen estos activos digitales.
El artista digital Memo Akten calculó que el NFT promedio posee una huella de carbono equivalente a la huella mensual de un ciudadano de la Unión Europea.
Asimismo, otras estimaciones similares arrojan que vender un total de 100 obras genera una huella de carbono de 10 toneladas de CO2.
Este número puede ser entendido como la huella anual per cápita de un ciudadano de la UE, "incluidas todas las emisiones de la industria y el comercio".
NFT: cuánta energía consume minarlos
Según el sitio web WIRED, minar un NFT consumió un aproximado de 35kWh de electricidad; que a su vez emitió una huella de carbono de 20 kilogramos de CO2, un alto nivel de contaminación.
Este proceso, que según describe el sitio comienza "desde el clic del ratón hasta reclamar el derecho a producir el bloque", produjo una elevada cantidad de consumo eléctrico.
En comparación, comentan que ver Netflix durante una hora apenas produce 36 gramos de CO2.
La red Ethereum, una de las más comunes en el sector de los NFTs, se convirtió también en una de las más contaminantes. Según arrojan estudios como el de Digiconomist, una transacción NFT en esta red consume un aproximado de 45,54 Kg de CO2.
Asimismo, el consumo energético total de esta red era de 44,49 TWh (teravatios por hora); un número que podría compararse al generado por un país pequeño, y el cual dice mucho sobre la contaminación NFT.