La inteligencia artificial (IA) avanza a gran velocidad y empezó a tensionar su propia infraestructura. Cada nuevo modelo requiere más memoria, más capacidad de procesamiento y grandes centros de datos para funcionar.
En ese contexto, Andrés Mac Allister encontró una forma de hacer más eficiente el funcionamiento de estos sistemas. Su startup, The SEMQ Group, desarrolló una tecnología que comprime la información con la que trabajan los modelos de IA y podría reducir significativamente costos y consumo energético.
El origen de la idea comienza en sus años de estudiante de ingeniería. Mientras cursaba la carrera, Mac Allister creyó haber identificado una propiedad matemática que interpretó como un posible teorema.
"Se lo conté a amigos y familiares, pero cuando se lo llevé a una profesora me dijo que no había descubierto nada", recuerda. Con el tiempo, la idea quedó archivada y asumió que, si tenía sentido, probablemente ya se utilizaba en informática.
Años después, mientras trabajaba con bases de datos vectoriales utilizadas en inteligencia artificial (IA), volvió a encontrarse con un problema concreto: el alto costo operativo que implicaba procesar esa información.
Entonces decidió retomar su proyecto y probar si podía aplicarse a los sistemas modernos de IA. El resultado terminó convirtiéndose en la base tecnológica de SEMQ.
Andrés Mac Allister, fundador de The SEMQ Group
Cómo funciona la tecnología de The SEMQ Group
A diferencia de otras startups de IA que crean aplicaciones para usuarios finales, The SEMQ Group desarrolló un software developer kit para que desarrolladores y empresas construyan productos sobre su tecnología. Actualmente realizan pilotos con compañías seleccionadas y planean lanzar una versión open source.
El modelo de negocio combina una base gratuita y con versiones cloud pagas y licencias enterprise para empresas. El proyecto ya opera entre la Argentina y Silicon Valley junto a Guillermo Bodnar, exdirectivo de Globant radicado en California.
El sistema busca resolver uno de los principales problemas de la inteligencia artificial: el alto costo computacional que implica procesar información. Para eso, trabaja sobre los embeddings, las estructuras matemáticas que usan los modelos para representar conceptos y relaciones.
Cuando una persona hace una consulta, la IA transforma las palabras en vectores numéricos que le permiten interpretar significados. Según indica Andrés Mac Allister, gran parte de esa información es redundante y puede comprimirse sin afectar el funcionamiento del sistema.
"Mientras hoy la inteligencia artificial representa la información mediante vectores continuos, nosotros proponemos un dominio completamente nuevo que mantiene la información, pero con una representación mucho más eficiente", profundiza el fundador.
Para explicar el funcionamiento, Mac Allister utiliza una comparación sencilla: "Si el conocimiento de una IA fuese una pelota de golf, SEMQ elimina todo el contenido interno y preserva únicamente la estructura externa. Así, el sistema pasa a comportarse como una pelotita de ping pong".
The SEMQ Group se encarga de comprimir la información con la que trabajan los modelos de IA
El proyecto argentino recibe su primera gran inversión
Según detalló el fundador, The SEMQ Group cerró una ronda ángel de u$s350.000 y ya se prepara para avanzar hacia una pre-seed institucional en Silicon Valley, donde comenzó a consolidarse como una compañía tecnológica con proyección global.
"Por primera vez como emprendedor, siento que no logro ver el techo de crecimiento de la compañía. Nuestra visión de largo plazo incluso contempla la posibilidad de desarrollar hardware propio", profundiza Andrés Mac Allister.
Según indica, los fondos estarán destinados principalmente a fortalecer y proteger toda la propiedad intelectual vinculada a la tecnología. Además, la startup invertirá en:
- investigación
- legitimidad académica
- desarrollo de producto
- estrategia para el go to market.
"La estrategia inicial es ingresar al mercado a través de un caso de uso específico, pero con la ambición de convertirnos en una pieza inevitable dentro de la infraestructura global de inteligencia artificial", sostiene.
Para concretar la inversión, la validación técnica fue un paso clave. En este tipo de proyectos, los fondos de venture capital exigen evidencia concreta de que la tecnología funciona y puede escalar antes de comprometer capital.
En paralelo, la compañía fue aceptada en NVIDIA Inception, el programa global de NVIDIA para startups de IA, que brinda acceso a créditos para infraestructura tecnológica, herramientas de desarrollo y una red internacional de especialistas e inversores.