El Consejo Federal de Inversiones (CFI) presentó InnovAFI, un nuevo fondo orientado a impulsar startups de base científico-tecnológica en la Argentina. La iniciativa busca fortalecer el vínculo entre el sistema científico y el sector productivo.

El instrumento cuenta con un presupuesto de u$s10 millones, aprobado con el respaldo de los 23 gobernadores. El ticket promedio por proyecto será de u$s400.000, con foco en empresas en etapas iniciales.

El lanzamiento ocurre en un contexto en el que la Argentina lidera la región en cantidad de investigadores per cápita, pero con baja inserción en el sector privado. 

A esto se suma la caída en la inversión en investigación y desarrollo registrada en los últimos años. Desde el CFI consideraron que este escenario limita la transformación del conocimiento en soluciones concretas para la economía.

Cecilia Fernández Bugna, presidenta de la fiduciaria del organismo, detalló que el objetivo es cerrar esa brecha. Según detalló, la idea es potenciar el talento local para generar innovaciones con impacto productivo y social.

El nuevo fondo se suma a otras herramientas que ya administra el CFI, como líneas de crédito y sistemas de garantías. En este caso, el foco está puesto en proyectos con mayor nivel de riesgo, que no pueden asumir compromisos de pago desde el inicio.

El objetivo del nuevo fondo para startups

Bruno Hernández Cravero, responsable del fondo, comentó que la iniciativa busca emprendimientos con cierto desarrollo tecnológico que no logran acceder a financiamiento tradicional.

"La prioridad es apoyar proyectos que resuelvan problemas concretos del país", indicó.

El programa está dirigido a PyMEs innovadoras de distintos sectores, como agro, biotecnología, salud y tecnología. Las empresas deberán tener hasta siete años de antigüedad y una facturación anual que no supere los u$s700.000.

Además, quedarán excluidas aquellas firmas que ya hayan recibido más de u$s3 millones de inversión privada. Otro requisito clave es que las actividades de investigación y desarrollo se realicen en el país.

El esquema financiero se basa en un préstamo que puede convertirse en participación accionaria. El repago se activa recién cuando la empresa alcanza los u$s2 millones de facturación anual, momento en el cual deberá devolver un porcentaje de sus ingresos.

La tasa de interés está vinculada a la referencia internacional SOFR más cuatro puntos, algo que actualmente equivale a cerca de 8,3% anual en dólares. En caso de ser necesario, la empresa podrá solicitar la conversión de la deuda en acciones.

El fondo tendrá un límite de participación de 24,99% del capital y no intervendrá en la gestión de las compañías. Según explicaron desde el CFI, el objetivo es acompañar el crecimiento sin afectar la autonomía de los emprendimientos.

Te puede interesar