No podían importar por el cepo, pero les aceptaron Bitcoin y crearon firma cripto que facturó u$s1 M en 2020

La firma argentino Decrypto está operativa desde hace menos de un año y su operación viene creciendo en el país y el resto de la región
Por Agustina Girón
14.02.2021 06.07hs Leaders

"No es que Bitcoin está subiendo, sino que las monedas fiduciarias están perdiendo capacidad de compra y eso está científicamente comprobado".

La frase la esboza Iván Tello, Cofundador de Decrypto, el exchange argentino que comenzó a operar en plena pandemia y que cerró el 2020 con un volumen de operaciones de 7.500 millones de pesos y casi 80 mil usuarios registrados en su plataforma.

"Actualmente aceptamos tanto depósitos como retiros en pesos y en dólares en la Argentina, pero también aceptamos depósitos en dólares y en soles en Perú; ahora estamos expandiendonos a otros países de Latinoamérica", asegura Tello.

Según explica, "las personas van a poder escaparle al dinero fiduciario transfiriéndolo a Decrypto, esa transferencia le acredita saldo en la plataforma que luego pueden intercambiar por, por ejemplo, Bitcoin y DAI (dólar digital). La semana que viene, además, ya sale Ethereum y otras tres monedas que se van a agregar en lo que queda de este mes".

"La idea es darle una plataforma de acceso a las personas que quieren adentrarse en el mundo cripto directamente en su moneda local y con transferencia nacional para evitar lo que pasa cuando alguien que está en Argentina quiere comprar en una plataforma de afuera: no lo logra porque no puede girar ese dinero o le es extremadamente complejo", indica Tello.

El ejecutivo remarca que "esos usuarios pueden encontrar la facilidad de poder transferir y convertir su dinero viejo y obsoleto en dinero nuevo, ilimitado y con libertades, sin ninguna restricción".

Inicio

Decrypto nació como idea a finales del 2017 cuando Bitcoin alcanzó los 20 mil dólares, cuando –según Tello– vieron "la necesidad de tener que armar una plataforma, ya que nosotros como usuarios nos encontrábamos con dificultades al momento de recomendarle a nuestro entorno invertir en criptomonedas.

"Esa conversión de pesos o de dólares a cripto era extremadamente difícil o engorrosa en cuanto a las transferencias o a los registros que eran muy complejos y había escasez de alternativas", recuerda el emprendedor.

Tello comenzó a pensar en la posibilidad de crear un servicio que facilitara el acceso a criptomonedas después de que un conocido surcoreano le contara sobre sus bondades. No estaba convencido al principio: le parecía, simplemente, una estafa. Cuando fue testigo del crecimiento en los valores de Bitcoin no lo dudó: se puso a estudiar y a los pocos meses compró el equipamiento necesario para minar.

"En el 2013-2014 estábamos con cepo, con una imposibilidad de enviar dólares al exterior y tuvimos un problema con una maquinaria de la fábrica textil que teníamos con mi esposa. No podíamos girar el dinero para el repuesto que veía de China, hasta que el vendedor me dijo que podía pagar en Bitcoin", relata Tello.

Y agrega: "En ese momento, cuando yo fui con los 30 dólares que valía el repuesto y me dieron una moneda en mi celular, la mandé a China y el proveedor me mandó el repuesto entendí que se venía realmente un cambio total de paradigma y sobre todo para países como el nuestro que vive de restricciones: en donde hay una restricción inmediatamente se crea un mercado paralelo".

"Nuestro entorno no lo entendía y nos decía que estábamos locos, pero creo que hasta ahora el tiempo nos dio la razón, aunque sabemos que todavía falta mucho", asegura.

La plataforma finalmente comenzó a estar operativa el 13 de abril, cuando el país entraba en una estricta cuarentena. A diferencia de lo que le ocurrió en otros mercados, las restricciones en el país le dieron un fuerte impulso a Decrypto. Y facturó u$s1 millón su primer año online.

"Las personas se encontraban de repente con un montón de tiempo y Bitcoin tiene una sola dificultad: hay que sentarse a leerlo y comprenderlo, no es tan fácil como los pesos que los tenemos incorporados desde chicos. Lo difícil es poder quitar todos esos preconceptos que tenemos para poder entender algo completamente novedoso", asegura.

Lo que viene

A pesar de todo, Tello aclara que el proceso "fue duro" y completa: "Yo creo que nosotros de todas formas siempre confiamos en el producto y principalmente en el mercado, creemos que esto es una tendencia que ya se activó y que no es una moda".

"Así como antes las personas se preguntaban para qué querían un mail si ya tenían el fax, para qué necesitaban internet si ya tenían teléfono o para qué querían un smartphone si sólo querían hablar por teléfono con Bitcoin va a pasar lo mismo: en un tiempo no muy distante vamos a decir todos: '¿Cómo no compraste Bitcoin todavía?'", explica.

"Lo que se necesita es que más personas salgan de su economía y vengan a esta nueva economía mundial: si todos tuviéramos Bitcoin no tendríamos el problema de ir a un quiosco y que no te acepten criptomoneda, pero es una cuestión de tiempo para que eso se vaya adecuando", afirma el empresario.

"Por suerte ayudó mucho que en el 2020 fue el halving de Bitcoin, que es la reducción en la emisión, y eso –en un contexto en donde todo el mundo estaba emitiendo indiscriminadamente billetes hasta el infinito– nos hacía más fácil poder explicarle a otra persona cuáles iban a ser las consecuencias que después de mitad de año realmente vinieron".

Tello ejemplifica que así como el peso argentino viene cayendo con respecto a otras divisas por la expansión monetaria del Banco Central, el dólar index muestra que el billete estadounidense perdió más de 13% desde mitad hasta fines del 2020.

"En esa realidad, era más fácil explicarle a un argentino que no iba a tener restricciones ni límites de territorios, que iba a poder transferir a China o a donde quisiera de manera inmediata a un costo ultra reducido y, a su vez, poder ahorrar en un momento en el que parece que es ilegal hacerlo porque está mal visto", afirma Tello.

Y adelanta: "Para fin de año, con la subida del precio ya ni siquiera hacía falta explicarle a las personas las ventajas, ya venían directamente entendiendo cuáles eran las dificultades del mercado tradicional y cuáles son las bondades del mercado cripto".

Con una inversión inicial de 350.000 dólares, Decrypto comenzó a operar en abril del año pasado con picos de 500 registros por día, alcanzando a la fecha casi 80.000 usuarios, que operan un promedio de 45.000 pesos y 2300 dólares.

Para este año, la compañía planea un crecimiento de entre un 300 y 400 por ciento y la expansión, para el primer semestre de 2021, a nuevos mercados latinoamericanos.

Tello confía también en la evolución del usuario en la región. "Cuando uno entra muchas veces lo hace por la especulación hasta que empiezan a entender esa ideología y la cabeza te hace un crack sin vuelta atrás", concluye.

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