Cómo la IA permitiría simplificar la burocracia, reducir el gasto público y, así, bajar impuestos en Argentina fue el eje del panel "Gobiernos Agénticos: más inteligencia, menos impuestos" de LABITCONF 2026, que se realizó este viernes 30 en Costa Salguero.
Expusieron el legislador porteño, y jefe del bloque Vamos por Más, Darío Nieto y el diputado nacional Martín Yeza, del PRO, presidente de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Cámara Baja, con la moderación del politólogo Augusto Salvatto, Director de Estrategia de IA en RockingData.
"¿Para qué queremos un gobierno agéntico? Es la pregunta que siempre surge. ¿Cuál es el fin último?", planteó Nieto en el main stage. Y respondió: "Ese fin debería ser que el ciudadano no pierda tiempo haciendo trámites inútiles y bajar el gasto público que generaría una baja de impuestos".
A diferencia de un chatbot, que responde preguntas, un agente de IA encadena pasos y ejecuta tareas por su cuenta: desde consultar base de datos hasta completar formularios y validar información.
El argumento central del panel fue que un Estado que delega en agentes de IA parte de los trámites que hoy pasan por empleados, expedientes y ventanillas sería más ágil y económico; algo que, en la visión de los funcionarios, permitiría bajar impuestos. "Ahorro de tiempo, ahorro de costo, transparencia y responsabilidades", resumió Nieto.
Como ejemplo de esto, Nieto tomó el caso de Emiratos Árabes Unidos. "Es una gran experiencia para ver", señaló. Detalló que en el país árabe se busca que el 70% de las gestiones sean "operadas por agentes" o admitan algún grado, total o parcial, de intervención con IA, mientras el 30% restante queda afuera "al ser muy críticas".
Según el legislador, el esquema emiratí funciona, comentó, gracias a una "torre de control de agentes" a la que deben vincularse todas las herramientas oficiales y que registra cada acción y decisión y "verifica que no haya ningún lío".
Por eso, reclamó no solo una mayor desregulación que lo haga posible, sino también algo que ya puede concretarse sin cambios normativos: la apertura de la información.
"Qué lindo sería que los gobiernos permitan accesos MCP para que los agentes puedan dialogar con ellos", imaginó. Cabe recordar que ese protocolo es un estándar abierto que funciona como un 'enchufe' común entre un asistente de IA y una plataforma externa, para consultar sus registros y operar sobre ella.
"El día de mañana, con la IA, cualquier persona le va a pedir al agente de todo, que le resuelva todo, y los gobiernos tienen que estar preparados para cuando el agente quiera resolver algo del Estado", advirtió.
Nieto reconoció, sin embargo, que la llegada de la IA al Estado choca con resistencias: "Hay decisiones políticas que no se quieren tomar porque en la deficiencia algunos hacen negocios. El gobierno agéntico golpearía muchos intereses". Agregó que, así como existe un "temor cultural" respecto al impacto de estas herramientas en el empleo, "las personas que están en Estado increíblemente también piensan que la IA nos va a matar a todos".
Una crítica que alcanzó también al Congreso de la Nación: "¿Cuántas personas entienden de lo que estamos hablando hoy en LABITCONF? Nadie, cero". Y sostuvo que "tiene que haber una demanda espontánea porque si no nadie va a hacer nada".
Por qué Yeza cree que el Estado ya no tiene monopolio del cambio
Yeza, en tanto, se preguntó si "el Estado sigue teniendo el monopolio del cambio" y concluyó que ya no: hoy, gracias a la IA, los ciudadanos "pueden construir una mejor democracia incluso sin ayuda del Estado".
"Al infinito se pueden automatizar procesos que pueden impulsar el PBI argentino, pero el Estado ya no tiene el monopolio del cambio", remarcó.
Sostuvo que, con estas herramientas y datos abiertos, la 'gente de a pie' y las organizaciones pueden desarrollar soluciones cívicas y hasta diseñar iniciativas de políticas públicas "sin ayuda del Estado".
"La pregunta que nos hacemos es si esta es la mejor democracia que podemos construir. Creo que, con la IA, se puede construir una democracia mejor, y la podemos construir nosotros", propuso.
Su visión va incluso más allá del ahorro de tiempo y costos: apunta a un cambio de fondo en el que la tecnología actúe como una suerte de ‘piso de calidad’ para toda la administración.
"La IA puede hacer que cualquier funcionario pueda ser un buen funcionario y que cualquier gobierno pueda ser un buen gobierno", consideró.
"El político tradicional va a tener miedo, pero el monopolio del cambio no lo tiene más, entonces hay que cambiar el mindset", concluyó.