La Unión Europea quiere reducir la dependencia de las empresas estadounidenses en el acceso a la información de los consumidores
19.11.2019 • 11:27hs • Privacidad y espionaje
Privacidad y espionaje
Control de datos de los consumidores: el nuevo "campo de batalla" en la economía digital
Puede que hace algo más de una década la importancia de los datos era algo que los responsables de las empresas early adopters estaban empezando a comprender. Los responsables de las empresas comprendieron que la información era "el petróleo del siglo XXI" y que los datos eran lo que marcaba la diferencia.
Poco a poco empezó a quedar claro que la información también tenía sus riesgos y también creaba problemas. Los consumidores se fueron educando progresivamente en los que los datos suponían y lo que las empresas acababan sabiendo sobre ellos gracias a la información. Al mismo tiempo, los diferentes escándalos sobre privacidad fueron dejando claro que no todo era perfecto y haciendo que su posición hacia la información y el uso que se hacía de ella fuese más sensible.
Por otro lado, las empresas también empezaron a comprender que en el mundo de los datos había diferentes velocidades y que la situación que creaban estaba muy lejos de estar nivelada. Esto ha creado un escenario en el que las empresas dependen mucho de los datos que tienen sobre los consumidores pero, al mismo tiempo, no todas están en las mismas posiciones con respecto a la información.
Los gigantes de Silicon Valley son quienes más información "útil" sobre los consumidores han acumulado y quienes les están sacando un beneficio más amplio. Esto abre ciertas dudas en términos de privacidad y leyes pero también dependencia y comercio. La Unión Europea ha creado un escenario controlado para lo que se puede hacer con la información con su ley de protección de datos, que entró en vigor hace ya un año. Ahora, podría estar preparándose para lanzarse a una guerra comercial por la información.
Según un informe de El País, Europa estaría ultimando un plan de batalla con el objetivo de evitar que el control de la información caiga en las manos de los gigantes estadounidenses. Quieren reafirmar lo que llaman "soberanía digital" y que los gigantes de la red, gigantes de Silicon Valley, no monopolicen el control de la información de los consumidores y lo que ocurre con esos datos.
El movimiento está liderado por Alemania y Francia, pero los últimos cambios políticos en la UE permitirán asentar el movimiento en Europa. Hacerse con el control de los datos y limitar el poder de las empresas estadounidenses en este terreno tendría, además, cierta lógica. Europa quiere reducir la dependencia de EEUU y que las empresas europeas pierdan fuerza en una situación en la que los datos y su control están en manos de otros, que se convierten en incuestionables rivales más fuertes.
Además, los líderes políticos tanto alemanes como franceses han ya mostrado cautela ante el hecho de que las empresas de servicios en datos y gestión de los mismos sean principalmente estadounidenses, ya que hace que las empresas europeas dependan de terceros de forma recurrente.
A estas maniobras hay que sumar que la Unión Europea lleva años ya apuntando en dirección a la transformación digital y al trabajo en esa dirección como elementos claves de la estrategia comunitaria. La cuestión quizás es la de si las palabras y los objetivos se convertirán en algo tangible, para una vez ahí ver cómo cambian las cosas.