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Vaca Muerta y la deuda Argentina: Guillermo Nielsen arma equipo y se prepara para resolver esos temas

Vaca Muerta y la deuda Argentina: Guillermo Nielsen arma equipo y se prepara para resolver esos temas
Guillermo Nielsen, que ocupará un cargo en el gabinete del presidente electo Alberto Fernández, ya va preparando planes y agenda por temas candentes
17.11.2019 09.46hs Innovación

Guillermo Nielsen está armando e instalando un equipo de personas con ex funcionarios que armaron el canje 2010 de la deuda argentina (parte de los que fueran los equipos de Amado Boudou y Hernán Lorenzino).

Preparándose para el puesto que asumirá desde diciembre, Nielsen ya se ha puesto a trabajar en dos aspectos claves de la economía argentina, que están muy atados a la macroeconomía, y tienen un fuerte impacto en el ecosistema de inversiones, tanto nacionales como internacionales.

Es así que en estas semanas viene enfocando su actividad en dos puntos básicos: Vaca Muerta y la situación de la deuda.

Sobre el yacimiento de petróleo y gas no convencional ya dejó trascender que se está elaborando un proyecto de ley.

Nielsen convocó a ex funcionarios que trabajaron en el segundo canje de deuda de la era k, el que se llevó a cabo en 2010, y que sirvió para que más bonistas adhirieran a la oferta de canje que se presentó en 2005, pero que no alcanzó para evitar que los denominados "fondos buitre" avanzaran con sus demandas judiciales, que recién se cerraron en 2016.

Junto a Nielsen, entonces, están trabajando Adrián Cosentino (trabajo en el área de finanzas con los ex ministros Amado Boudou y Adrián Lorenzino). Además, se sumaron Matías Isasa (ex subsecretario de Finanzas) y Germán Plessen (ex subsecretario de Financiamiento). Cosentino e Isasa aparecen, junto a otros cuatro especialistas, como coautores de "Crisis y reestructuración de deuda soberana", un libro donde indagan justamente cómo se cae y cómo se sale de estos procesos.

En una charla que dio la semana pasada en Miami, Nielsen subrayó que le llevó "muchas horas hombre" determinar cuál era la deuda que está en manos de acreedores privados. En el ministerio de Hacienda se sorprendieron por esta afirmación. Señalaron que desde que se conoció el resultado de las PASO, o más puntualmente desde que se anunció el plan de reperfilamiento de la deuda, en la última semana de agosto, están dispuestos a sentarse formalmente a colaborar con quienes Alberto Fernández elija poner en las conversaciones de "transición".

Como fuera, Nielsen señaló explícitamente que su prioridad hoy es ver cómo encara los vencimientos de la deuda en pesos. En este tramo de la deuda son importantes las aseguradoras locales pero, sobre todo, grandes fondos de inversión (Blackrock, Templeton) que compraron mucha deuda en moneda nacional sobre todo durante la gestión de Luis Caputo como ministro de Finanzas. También hay muchos fondos comunes que tienen una montaña de Letras de Capitalización (Lecaps) reperfiladas. Nielsen habló de deuda por el equivalente a 15.000 millones de dólares.

En la charla que dio en Miami, Nielsen escuchó de boca de un inversor que la deuda con privados no era tan alta y que se podía renegociar sin tener que apelar a quitas sobre el capital. Nielsen eligió no responder.

Hay coincidencia en que la Argentina enfrenta un problema de "liquidez" -se cerró el mercado para refinanciar los vencimientos - y no de solvencia, dado que el peso de la deuda privada sobre el total de la deuda aparece como razonable (equivale al 30% del PBI). Las dudas aparecen porque nadie tiene claro cómo hará la Argentina para conseguir el superávit fiscal que le permitan afrontar los futuros vencimientos. De ahí que pocos ven la chance de que se puede llegar a una renegociación "amigable" y sin quita o con una quita menor.

Martín Kalos, de la consultora Elypsis, señaló: "Nosotros hicimos simulaciones para determinar qué superávit primario se podría prometer, y salvo que haya una modificación en la movilidad jubilatoria, es difícil superar el 0,5% del PBI en 2020. Incluso llegar a eso requerirá un esfuerzo fiscal muy grande. No se puede prometer creíblemente llegar al 2% de superávit en lo inmediato. Quizás logre un gradualismo para llegar a un superávit en forma sustentable, suficiente para estabilizar la relación deuda/PBI e ir pagando parte de los intereses. Pero todo eso ya depende de cómo acuerdes tanto con FMI como con privados. Hay una secuencia ideal, hay estimaciones de qué y cómo se puede ir llegando, pero en definitiva necesitas convencer de ese sendero que propongas, a esos dos actores, FMI y acreedores privados".

En Ecolatina hacen un análisis pare parecido. En un informe reciente concluyeron que "el plan para tornar sostenible la trayectoria de la deuda tendrá que considerar medidas para los títulos bajo ley local y extranjera y para la deuda con Organismos Internacionales. Pero, además, deberá tener en cuenta que el resultado primario garantice que los superávits futuros serán suficientes para afrontar los compromisos (por lo menos, tendrá que hacer un esfuerzo tal que convenza a los acreedores de ello). En este sentido, una reestructuración sin quita requeriría un mayor ajuste al fisco lo que golpearía aún más la ya alicaída actividad económica", indicó Clarín.

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