Puntos importantes
Un reciente informe del Microsoft AI Economy Institute reveló que Argentina ya superó el promedio mundial de adopción de inteligencia artificial: el 21,9% de los argentinos en edad laboral utiliza herramientas de IA generativa, frente al 17,8% global.
Con este dato, el país se posiciona como uno de los mercados más dinámicos de América Latina en la incorporación de esta tecnología.
Argentina supera el promedio mundial en uso de inteligencia artificial, según Microsoft
La presentación del informe se realizó en Buenos Aires y destacó que uno de cada cuatro argentinos ya interactúa con modelos de inteligencia artificial, lo que ubica al país por encima de economías como:
- Brasil (19,1%)
- México (20,1%)
- Ecuador (19,5%)
En la región, solo Costa Rica (28,5%), Uruguay (24,6%) y Colombia (24,5%) muestran niveles superiores. Este crecimiento interanual de 2,3 puntos porcentuales confirma que la adopción de IA en Argentina avanza a un ritmo sostenido.
El estudio, elaborado en colaboración con instituciones académicas internacionales, se basó en telemetría anonimizada de dispositivos y ajustó los datos para contemplar penetración de internet y uso móvil.
Los resultados mostraron que la adopción de IA no depende exclusivamente de los países que desarrollan los modelos fundacionales, sino de aquellos que logran integrarlos de manera transversal en sus industrias y servicios.
Marina Bericua, directora de Asuntos Públicos de Microsoft CELA, subraya que el verdadero desafío para Argentina no es la infraestructura ni la conectividad, sino la capacitación.
La brecha entre el Norte y el sur global en habilidades digitales supera los 20 puntos porcentuales, lo que podría limitar el potencial de crecimiento si no se refuerzan programas de formación y reconversión laboral.
El informe también remarcó que la economía del conocimiento argentina, tercer complejo exportador del país con más de u$s9.500 millones en 2025, tiene condiciones únicas para capitalizar esta tendencia: talento disponible, huso horario compatible con los principales mercados y una infraestructura básica que permite escalar.
Sin embargo, la clave estará en acelerar el skilling y la formación en competencias digitales para que la adopción de IA se traduzca en productividad y competitividad.
En este contexto, José Olano Melo, director de INARIA, opina que "ya no se trata de preguntarnos si vamos a incorporar IA, sino de cómo vamos a preparar a nuestras organizaciones y a nuestras personas para hacerlo bien. El verdadero desafío está en transformar la IA en capacidades, productividad y valor concreto, sin perder de vista a quienes van a hacer posible esa transformación".
Por su parte, Rocío Fernández, CEO de Fénix, precisa que "se trata de humanizar el proceso, acercarnos a la realidad que viven las empresas —que es aprender, reaprender, equivocarse y volver a aprender— y entender que la IA no es solo una herramienta técnica, sino un habilitador cultural".
Y advierte sobre la necesidad de transparentar la realidad corporativa frente al cambio: "El eje principal está en traer humanidad a la transformación. Muchas veces nos encontramos con casos de éxito en organizaciones, pero también es fundamental mirar los aprendizajes del camino y el error que nos marca, que es sumamente necesario para transformarnos".