Puntos importantes
La tokenización empieza a ganar terreno en el mercado inmobiliario y 4 de cada 10 personas que muestran interés concretan una inversión, según datos de Grupo Transatlántica.
A nivel global, el mercado de inmuebles tokenizados alcanzó los u$s226 millones en septiembre de 2026, de acuerdo con RWA.xyz.
El dato marca un cambio en la discusión sobre los activos del mundo real ya que además de utilizar blockchain para representar una participación sobre un inmueble, el desafío pasa por:
- obtener inversores
- mantener el interés
- contar con oferta suficiente para responder a la demanda
Una experiencia que muestra este crecimiento es Lena Buró, un proyecto de Grupo Transatlántica y Fundar.
En menos de un año, logró colocar cerca de 32% de los activos tokenizados que tenía disponibles.
Hernán Barrea, director comercial de Grupo Transatlántica, resaltó que la cantidad de usuarios creció luego del lanzamiento.
En promedio, la plataforma sumó cada mes nuevos usuarios equivalentes a cerca del 20% de su base actual, con algunos meses por encima de ese nivel.
La propuesta también atrae diversos perfiles: personas que ya invierten en inmuebles o instrumentos financieros y otras más vinculadas con la tecnología y los activos digitales.
Blockchain como puerta de entrada al real estate
La combinación de estos perfiles plantea uno de los cambios que ofrece la tokenización ya que se genera un acercamiento del mercado inmobiliario a personas que históricamente no accedían a este tipo de inversiones por los mismos canales.
En lugar de modificar el activo que está detrás de la inversión, la tecnología cambia la manera en la que los inversores pueden vincularse con él.
La utilización de blockchain permite representar digitalmente derechos o participaciones sobre activos físicos y desarrollar nuevas formas de acceso e intercambio.
Para Barrea, el atractivo del modelo está en la convergencia entre el real estate tradicional y el ecosistema tecnológico.
La tokenización puede reducir algunas de las barreras que históricamente existieron para participar de inversiones inmobiliarias.
Con un mercado global que ya supera los u$s200 millones, los próximos desafíos para este segmento se encuentra en sostener la incorporación de inversores, ampliar la oferta disponible y demostrar que la demanda puede mantenerse más allá del efecto inicial de una nueva tecnología.