Argentina reafirmó su lugar dentro de Pax Silica, la coalición liderada por Estados Unidos para asegurar las cadenas de suministro de inteligencia artificial, luego de que el embajador argentino en Washington, Alec Oxenford, destacara la sintonía entre los presidentes Javier Milei y Donald Trump en torno a la tecnología.
"Hay una poderosa convergencia aquí entre los presidentes Trump y Milei. Ambos entienden que la respuesta a la disrupción tecnológica no es detener la innovación, sino liberarla, liderarla y gestionar sus riesgos sin permitir que el miedo paralice el progreso", escribió el diplomático en X.
Qué es Pax Silica y por qué la Argentina se sumó
La iniciativa es la apuesta insignia del Departamento de Estado norteamericano en materia de inteligencia artificial y seguridad de la cadena de suministro.
Busca ordenar, junto a países aliados, el acceso a los insumos críticos que sostienen el desarrollo de la IA: minerales, energía, semiconductores, centros de datos y capacidad de cómputo.
La declaración conjunta que formalizó el ingreso argentino reúne a 35 países, entre ellos:
- Australia, Finlandia, Alemania, Grecia, India, Israel, Japón
- Países Bajos, Noruega, Qatar, Corea del Sur, Singapur, Suecia
- Filipinas, Emiratos Árabes Unidos, el Reino Unido
- La Unión Europea
La firma se realizó en el Instituto de la Paz de Washington y estuvo rubricada por Oxenford, en representación del gobierno de Milei.
El subsecretario de Asuntos Económicos de Estados Unidos, Jacob Helberg, arquitecto de la iniciativa, definió el trasfondo geopolítico de la apuesta: "Si el siglo XX se basó en el petróleo y el acero, el siglo XXI se basa en la computación y los minerales que la alimentan. Esta declaración histórica proclama un nuevo consenso en materia de seguridad económica que garantiza que socios alineados construyan el ecosistema de IA del mañana".
El rol que busca ocupar la Argentina en la cadena de valor de la IA
Para Oxenford, el país está en condiciones de jugar un papel amplio dentro del esquema y no limitarse a un único eslabón.
"La IA es mucho más que algoritmos. Es todo un ecosistema estratégico: minerales críticos, energía, semiconductores, talento, centros de datos, potencia de cómputo y procesamiento de datos. Argentina tiene los recursos y capacidades para competir en prácticamente cada eslabón de esa cadena de valor", sostuvo el embajador.
El país cuenta con reservas relevantes de litio y otros minerales considerados estratégicos para baterías, semiconductores y equipamiento electrónico, un activo que el propio Helberg subrayó al presentar la ampliación de la coalición hacia el hemisferio occidental.
La adhesión, además, no aparece como un capítulo aislado: se apoya en el acuerdo marco sobre minerales críticos que Argentina y Estados Unidos firmaron en febrero, orientado a garantizar el suministro y procesamiento de esos recursos.
Una alianza que Oxenford enmarca como parte del vínculo con Washington
El embajador vinculó la participación argentina con una visión compartida con Estados Unidos sobre cómo debe organizarse el desarrollo tecnológico global.
"Argentina se unió a Pax Silica. Refleja una visión que compartimos con fuerza con Estados Unidos: construir la infraestructura física, tecnológica y humana de la era de la IA entre socios de confianza, anclada en valores democráticos. Argentina no pretende simplemente participar en ese futuro, sino ayudar a construirlo", afirmó.
El mensaje se suma a una serie de gestos de alineamiento del gobierno de Milei con la administración Trump, en un año marcado además por la asistencia financiera del Tesoro norteamericano y por sucesivos encuentros bilaterales entre ambos mandatarios.
Desde Casa Rosada sostienen que el ingreso a la coalición puede traducirse en inversiones concretas en infraestructura, energía y proyectos vinculados a minerales críticos, aunque el país todavía no cuenta con anuncios formales de desembolsos puntuales atados al acuerdo.