El ministro le respondió al historiador y ratificó el plan de IA del Gobierno, con baja regulación e incentivos fiscales para atraer inversiones
18.06.2026 • 11:38hs • TECNOLOGÍA
TECNOLOGÍA
Sturzenegger cruzó a Harari y defendió el plan argentino de baja regulación para atraer empresas de IA
La discusión sobre cómo regular la inteligencia artificial sumó un nuevo cruce entre dos nombres de peso: el historiador Yuval Noah Harari y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
En el centro del intercambio aparece la idea del Gobierno de convertir al país en un hub para empresas de IA con mínima intervención estatal.
El contrapunto se activó luego de que Harari cuestionara la posibilidad de pensar compañías controladas por inteligencia artificial —sin humanos o con muy baja supervisión— y advirtiera sobre los riesgos de que estos sistemas evadan controles o actúen de forma impredecible.
Sturzenegger salió a responder en una entrevista con Bloomberg Línea, donde defendió la postura oficial y buscó bajarle el tono a los escenarios más extremos. Según su argumento, los incentivos de una IA comercial la empujarían a cumplir la ley para no desaparecer del mercado.
Si una empresa gestionada por inteligencia artificial viola las normas y termina cerrada o en quiebra, muere comercialmente. Para evitar ese escenario y seguir funcionando, la propia IA se comportaría con prudencia.
El ministro también cuestionó la lógica de regular "por anticipación" escenarios hipotéticos y planteó que la regulación debería aparecer cuando exista un problema concreto, no por temor a riesgos futuros.
El esquema que imagina el Gobierno para atraer IA
Sturzenegger volvió sobre una idea que el Gobierno viene testeando: posicionar a la Argentina como un destino atractivo para empresas tecnológicas, algo similar a lo que fue Irlanda para las grandes multinacionales.
El esquema que imagina incluye:
- Beneficios fiscales y regulatorios para atraer compañías de IA
- Reglas claras de propiedad y operación de activos digitales
- Un marco de responsabilidad limitada para empresas automatizadas
En este punto, sostuvo que sin algún tipo de limitación legal de riesgos, el desarrollo de estas compañías sería inviable por el nivel de exposición patrimonial de sus dueños.
También criticó los modelos regulatorios actuales y argumentó que Europa tiende a sobrerregular, mientras que en Estados Unidos algunas interpretaciones legales podrían encuadrar a las empresas autónomas como sociedades de hecho, lo que aumenta la responsabilidad de sus socios.
El contrapunto con Harari también toca una arista más filosófica. El historiador había advertido sobre la imposibilidad de "castigar" a una inteligencia artificial y sobre su potencial para manipular sistemas con tal de sobrevivir.
En ese sentido, Sturzenegger diferenció entre los grandes modelos base de inteligencia artificial —los sistemas más complejos y con mayores riesgos— y las aplicaciones comerciales, que son el foco de la estrategia argentina.
En ese punto, planteó que todavía hay espacio para innovar sin frenos excesivos y puso como ejemplo la posibilidad de acelerar procesos como la aprobación de medicamentos.
Y remarcó su postura de fondo: no avanzar con regulaciones prematuras que puedan bloquear la innovación antes de que haya pruebas reales de riesgo.
Más allá del debate, el Gobierno intenta instalar la discusión en un plano práctico: cómo atraer inversión en un contexto donde Estados Unidos, Europa y Asia avanzan con estrategias propias sobre inteligencia artificial.
La propuesta se apoya en la combinación de baja regulación, incentivos fiscales y un esquema jurídico que habilite operaciones más flexibles para empresas digitales y automatizadas.
El objetivo, según la visión oficial, es captar parte de un flujo global de inversiones que hoy se concentra en los grandes centros tecnológicos.