La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) presentó una propuesta que permitiría a las fintech y empresas de criptomonedas acceder directamente a cuentas de pago en el banco central, un cambio histórico que busca ampliar la competencia en el sistema financiero.
Estas "cuentas de pago limitadas" darían acceso a la infraestructura de liquidación en tiempo real, aunque sin crédito ni intereses. Bancos y reguladores se mantienen a la expectativa de su implementación.
La iniciativa contempla la creación de las llamadas "skinny accounts" o cuentas de pago limitadas, una propuesta que data desde finales del año pasado.
Estas permitirían a fintechs y empresas cripto conectarse directamente con sistemas como Fedwire Funds y FedNow, que gestionan la liquidación mayorista de alto valor y en tiempo real.
Hasta ahora, solo los bancos con licencia plena podían acceder a esta infraestructura, lo que obligaba a plataformas como Stripe, Square o PayPal a depender de intermediarios bancarios, generando costos adicionales y retrasos.
Las cuentas propuestas no otorgarían acceso a crédito intradía, sobregiros ni a la ventanilla de descuento de emergencia. Tampoco devengarían intereses sobre los saldos.
Los Estados Unidos permitirá a las fintech abrir cuentas ilimitadas de pago
Además, quedarían excluidas de FedACH, la capa de pagos minoristas, algo que significa que las fintech podrían operar en el ámbito mayorista, pero no competir directamente con los bancos comerciales en servicios al consumidor.
El requisito de contar con una licencia estatal o un charter nacional de banco fiduciario emitido por la OCC se mantiene vigente, situación que limita el alcance a actores regulados.
La propuesta de la Fed llegó apenas después de la orden ejecutiva firmada por Donald Trump, que instruyó a los reguladores a revisar las políticas de pago consideradas restrictivas. El texto criticó normas heredadas que favorecían a los bancos tradicionales frente a los innovadores.
El sector fintech celebró la medida como un paso hacia la igualdad de condiciones, mientras que la comunidad bancaria expresó preocupación por la estabilidad del sistema de pagos.
Para los bancos, abrir las "cañerías" del banco central a nuevos actores supone un desafío mayúsculo, ya que podría reducir su rol en las transacciones cotidianas.
En Europa, el Banco Central Europeo sigue de cerca la medida, dado que podría inspirar reformas similares en la zona euro, donde la banca digital crece de manera exponencial.