Pese a los buenos resultados, las acciones reflejaron movimientos dispares en el after market debido a la sensibilidad frente a los niveles de gasto
30.04.2026 • 12:48hs • Balances
Balances
Big Tech superaron expectativas pero Wall Street reaccionó con escepticismo ante la apuesta millonaria por IA
Las Big Tech volvieron a sorprender con balances que superaron las previsiones, impulsadas por la inteligencia artificial.
Sin embargo, el mercado reaccionó con cautela y sus acciones se movieron de forma dispar en el after market, por las dudas que generan las inversiones millonarias en infraestructura de IA.
Alphabet sorprendió con ingresos un 2,6% superiores a las previsiones y ganancias por acción que se dispararon un 95%. El repunte de la publicidad y el crecimiento de Google Cloud fueron los motores del trimestre.
Sin embargo, la suba fue apenas marginal, señal de que el mercado quiere pruebas más concretas de cómo la apuesta en inteligencia artificial impactará en los resultados.
Microsoft también superó las estimaciones, pero su negocio cloud no mostró el salto que los analistas anticipaban.
La acción retrocedió 1,1% en operaciones posteriores al cierre, en un contexto en el que los inversores reclaman pruebas de que la integración de Copilot y otros servicios de IA se traduzca en ingresos más robustos.
El mercado exige retornos concretos de la apuesta por IA
Amazon, por su parte, registró un crecimiento de AWS superior a lo esperado, consolidando su liderazgo en servicios de nube.
La acción avanzó 1,3% en el after market, impulsada por la demanda de soluciones vinculadas a IA, que se convirtieron en un diferencial frente a sus competidores.
En la misma línea, Meta también presentó resultados mejores de lo previsto, pero el aumento de gastos de capital y costos operativos presionó sus márgenes.
La acción retrocedió 0,3%, en línea con la inquietud de los inversores por el nivel de inversión que la compañía destina a infraestructura y proyectos de IA.
Para los analistas la temporada de balances marca un punto de inflexión. El mercado ya no se conforma con que las Big Tech superen expectativas, sino que exige que las inversiones millonarias en infraestructura se traduzcan en retornos sostenibles.
Dan Ives, director Global de Investigación Tecnológica en Wedbush, definió este momento como una "cuarta revolución industrial", aunque advirtió que la apuesta de las grandes compañías "construyendo nuevas ciudades" de infraestructura, entusiasma pero también genera nerviosismo entre los inversores.
Aunque los balances confirman que la inteligencia artificial ya es motor de las Big Tech, el desafío inmediato es demostrar que esa apuesta millonaria puede sostener márgenes y generar beneficios duraderos.