Con la compra de Manus, Meta refuerza una estrategia que prioriza convertir la IA en servicios listos para usar y no solo en potencia tecnológica
05.01.2026 • 15:00hs • innovación
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Por qué Meta pagó más de u$s2.000 millones por Manus, la startup que no entrena modelos propios
Meta cerró 2025 con la compra de Manus por más de u$s2.000 millones. La particularidad de la empresa es que no desarrolla modelos propios, sino que se especializa en coordinar y dirigir los de terceros.
Manus logró superar los u$s100 millones en ingresos recurrentes anuales sin necesidad de entrenar un solo modelo propio. En cambio, se apoya en sistemas como Claude y en modelos de Alibaba, que le permiten activar recursos externos para resolver tareas complejas, iterar sobre resultados y entregar trabajos terminados.
Mientras OpenAI, Google y otros competidores se enfocan en mostrar mejores resultados en rankings técnicos, Manus encontró su negocio en la capacidad de organizar y aprovechar modelos externos.
Esta adquisición es clave para Meta. La compañía de Mark Zuckerberg invierte más de u$s70.000 millones al año en infraestructura de IA, pero sus propios proyectos -como Meta AI o Llama 4- no lograron consolidarse.
Además, aunque Meta tiene plataformas sociales y de mensajería con alcance global, carece de un ecosistema de productividad como el de Google, Microsoft o Apple. Workplace nunca despegó y su reputación en el manejo de datos empresariales sigue siendo un obstáculo.
En ese escenario, la compra de Manus apunta a cubrir esa carencia: la startup se especializa en tomar modelos desarrollados por otros y transformarlos en servicios concretos que los usuarios están dispuestos a pagar.
Así próximos pasos de Meta
Meta planea integrar las capacidades de Manus en Facebook, Instagram y WhatsApp, pero la operación va más allá de sumar funciones a sus plataformas.
La compra marca un giro estratégico: en inteligencia artificial, como ya ocurrió con internet, la infraestructura tiende a convertirse en un insumo básico disponible para todos.
Lo que realmente define el negocio es la última milla digital, el momento en que la tecnología se convierte en experiencia directa para el usuario.
Con esta adquisición, Meta busca asegurarse un lugar en ese tramo clave del negocio.
La cantidad de millones invertidos en esta compra es una apuesta por no quedar relegada en el espacio donde se define quién logra transformar la IA en productos concretos y de uso cotidiano.