Según los últimos informes de firmas de análisis, las desinstalaciones de la aplicación móvil del modelo de IA se dispararon casi un 300% en pocos días
04.03.2026 • 20:00hs • Inteligencia artificial
Inteligencia artificial
¿ChatGPT no va más?: se disparan las desinstalaciones del modelo por una polémica medida de Trump
La guerra por la inteligencia artificial se acentúa en Estados Unidos, tras una serie de decisiones políticas que impactaron directamente en la base de usuarios de OpenAI, la empresa desarrolladora de ChatGPT.
Según los últimos informes de firmas de análisis de mercado como Sensor Tower, las desinstalaciones de la aplicación móvil de ChatGPT se dispararon un 295% en apenas unos días.
ChatGPT sufre desinstalaciones masivas por una polémica medida de Trump
Este éxodo masivo de usuarios coincide con el reciente anuncio de una alianza estratégica entre la compañía dirigida por Sam Altman y el gobierno de Donald Trump, específicamente con el recientemente renombrado Departamento de Guerra.
La controversia estalló cuando se hizo público que OpenAI aceptó un contrato multimillonario para integrar sus modelos de lenguaje en las redes clasificadas del Pentágono.
Esta decisión se produjo inmediatamente después de que la administración de Trump rescindiera los contratos vigentes con Anthropic, la principal competencia de OpenAI y creadora de Claude.
El motivo de la ruptura con Anthropic fue la negativa de esta última a permitir que su tecnología se utilizara sin restricciones en misiones militares, alegando principios éticos innegociables relacionados con la vigilancia masiva y el desarrollo de armamento autónomo.
Usuarios en EE.UU. acudieron a desinstalar masivamente sus apps de ChatGPT tras un acuerdo con Trump
En respuesta a la postura de Anthropic, el presidente Trump calificó públicamente a la empresa de ser un riesgo para la seguridad nacional y sugirió que su enfoque responde a una agenda de "izquierda radical".
Este vacío fue aprovechado rápidamente por Altman, que firmó el acuerdo bajo la premisa de que su tecnología ayudaría a mantener la supremacía tecnológica de Estados Unidos.
Sin embargo, lo que la empresa vio como un movimiento estratégico de crecimiento fue considerado, por una parte importante de su comunidad de usuarios, como una traición a los principios de seguridad y ética que la organización defendió en sus inicios.
Los datos reflejan una reacción ciudadana sin precedentes en el sector tecnológico. Además del aumento cercano al 300% en las bajas de la aplicación, las reseñas de una estrella en las tiendas digitales crecieron un 775% durante el pasado fin de semana, mientras que las valoraciones positivas se desplomaron a la mitad.
El impacto no solo fue negativo para OpenAI, sino que benefició directamente a sus competidores. Claude, la herramienta de Anthropic, alcanzó el puesto número uno en las listas de descargas gratuitas de la App Store en Estados Unidos y otros seis países, posicionándose como la alternativa predilecta para aquellos que buscan una inteligencia artificial con límites éticos más estrictos.
Ante la magnitud de la crisis reputacional, Sam Altman intentó realizar maniobras de control de daños. En comunicaciones recientes, el director ejecutivo de OpenAI admitió que la gestión inicial del acuerdo pudo parecer oportunista y anunció enmiendas al contrato para asegurar explícitamente que la IA no se utilizará para la vigilancia doméstica de ciudadanos estadounidenses.