Aunque ambas desarrollan IA de vanguardia, sus diferencias éticas sobre uso militar definieron quién se queda con el contrato más sensible de Washington
03.03.2026 • 10:06hs • GUERRA TECNOLÓGICA
GUERRA TECNOLÓGICA
OpenAI firmó con el Pentágono horas después de que Trump vetara a Anthropic y su IA
OpenAI firmó un acuerdo con el Pentágono apenas horas después de que Donald Trump ordenara romper vínculos con su competidor directo, Anthropic, creador del modelo Claude.
La decisión marca un giro en la relación entre la industria tecnológica y el gobierno estadounidense, que redefine sus alianzas en función de la seguridad nacional y el uso de inteligencia artificial en áreas sensibles.
El contrato firmado por OpenAI contempla la cesión de su tecnología para la gestión de archivos clasificados en la nube, un área estratégica para el Departamento de Defensa. Según informó la compañía, se trata de un acuerdo millonario que posiciona a ChatGPT y sus modelos derivados como herramientas clave en la infraestructura digital del Pentágono.
"Dos de nuestros principios de seguridad más importantes son la prohibición de la vigilancia masiva nacional y la responsabilidad humana por el uso de la fuerza, incluyendo los sistemas de armas autónomas. El Departamento de Defensa está de acuerdo con estos principios, los refleja en la legislación y las políticas, y por lo tanto los incorporamos en nuestro acuerdo", explicó Sam Altman, CEO de OpenAI, en X.
Y añadió: "También implementaremos salvaguardas técnicas para garantizar que nuestros modelos se comporten como corresponde, algo que el Departamento de Defensa también deseaba". Altman aseguró que enviarían ingenieros al Pentágono para garantizar la seguridad de sus modelos.
Sin embargo, todavía no está claro cuál es la diferencia concreta entre el acuerdo que OpenAI selló con el Pentágono y las condiciones que Anthropic buscaba mantener.
El conflicto entre Anthropic y Trump
Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, pidió que las condiciones de colaboración se extiendan a otras compañías del sector, en un intento por establecer reglas comunes.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el viernes 27 de febrero a todas las agencias federales dejar de utilizar de manera inmediata la inteligencia artificial desarrollada por Anthropic, en medio de un fuerte conflicto con el Pentágono.
La decisión responde a la negativa de la compañía de ceder el uso incondicional de sus modelos de IA, conocidos como Claude, para fines militares.
El mandatario comunicó la decisión a través de su red Truth Social, donde escribió que todas las agencias federales debían cesar de inmediato el uso de la tecnología de Anthropic, en referencia al modelo Claude.
El enfrentamiento se originó cuando el Departamento de Defensa exigió que Anthropic autorizara la aplicación de su tecnología en sistemas de armamento autónomo y en programas de vigilancia masiva.
La empresa se negó, argumentando que su tecnología no debía ser empleada para tareas que pudieran vulnerar derechos civiles ni para usos bélicos. Esos usos podrían "socavar, en lugar de defender, los valores democráticos", según declaró su CEO y cofundador, Dario Amodei.
Ante esa postura, Trump resolvió cortar los contratos vigentes y prohibir la utilización de la plataforma en todas las dependencias federales.
Anthropic comunicó que planea recurrir ante la Justicia la decisión del gobierno de catalogarla como "riesgo en la cadena de suministro", una figura que suele aplicarse a compañías con vínculos directos con países considerados adversarios.
El trasfondo del conflicto revela tensiones éticas sobre el uso de la inteligencia artificial en defensa. Mientras Anthropic defendía límites estrictos para evitar aplicaciones militares de sus modelos, OpenAI aceptó las condiciones del Pentágono y se convirtió en proveedor exclusivo en un momento de alta sensibilidad política.